Durante años, «IA en el ordenador» ha significado en realidad otra cosa. Un botón que manda tu petición a un centro de datos ajeno y espera respuesta. Escribes, tu texto sale del equipo, se procesa en un servidor que no controlas y devuelve un resultado si la red y la cuota acompañan. Pero eso no es tener IA, es alquilarla.

El 2 de junio, en su conferencia Build, Microsoft anunció que quiere cambiar ese planteamiento. Presentó Aion 1.0, una familia de modelos diseñados para ejecutarse dentro del propio Windows, en tu dispositivo, es decir, sin llamar a la nube. Porque, en lugar de mandar tus datos a donde está el modelo, llevan el modelo a donde están tus datos.

Y esto es una buena noticia, pero no deja de ser curioso quién la firma.

Qué es la IA local

En el sector se la llama «on-device AI». En español, IA local: un modelo que se ejecuta en tu propio hardware —tu ordenador, tu servidor, tu móvil— y no en el centro de datos de un proveedor. Y la diferencia no es (sólo) técnica, sino también de propiedad.

Cuando usas ChatGPT o Copilot, tu documento viaja, esto es, sale de tu empresa, se procesa fuera y vuelve. Pero no olvidemos que hay un contrato que regula qué pueden hacer con el documento (esas condiciones de uso que casi nadie lee) y hay un contador corriendo que suma cada vez que pulsas en enviar.

Pero, cuando el modelo corre en tu equipo, no hay viaje ni contrato que revisar, porque no hay nadie al otro lado. No hay un contador, porque no hay nada que contar. En definitiva, el documento se queda donde estaba.

Para una pyme esto tiene una consecuencia directa en materia de protección de datos. El capítulo V del Reglamento General de Protección de Datos regula las transferencias a terceros países. Sin embargo, si el modelo se ejecuta en tus instalaciones, el dato no sale del responsable y la transferencia sencillamente no se produce. El problema desaparece de raíz, no se gestiona.

Qué ha anunciado Microsoft exactamente

Aion 1.0 tiene dos variantes y conviene distinguirlas, porque no significan lo mismo:

  • Aion 1.0 Instruct es el modelo pequeño, para el trabajo cotidiano y poco vistoso: resumir un documento, reescribir un párrafo, detectar la intención del usuario o dar soporte a funciones de accesibilidad, entre otras cosas. Y Microsoft se ha comprometido a publicarlo con pesos abiertos en Hugging Face este mes de julio.
  • Aion 1.0 Plan es el realmente ambicioso. Se trata de un modelo de 14.000 millones de parámetros con capacidad de razonar, invocar herramientas, gestionar archivos y orquestar subagentes. Todo dentro del equipo, sin salir a la red. Y vendrá preinstalado dentro de Windows en dispositivos compatibles.

Pero aquí viene la parte que casi nadie subraya y que es la que de verdad importa.

El dato relevante del anuncio no son los 14.000 millones de parámetros sino que la variante pequeña, según Microsoft, funciona con un procesador normal. Sin tarjeta gráfica dedicada, sin unidad de procesamiento neuronal, sin un equipo especial. Casi todas las propuestas de IA en el dispositivo llevan un asterisco de hardware: exigen silicio concreto, un ordenador reciente… una inversión. Pero ésta no y, si Instruct corre en cualquier Windows 11 con un procesador moderno, el número de empresas para las que esto es viable se multiplica de golpe.

Y ahora la parte incómoda, que también hay que decir.

Aion 1.0 Plan todavía no está disponible y Microsoft únicamente dice que estará «en los próximos meses». Las cifras que da son suyas y no hay verificación independiente. Y los requisitos mínimos de hardware para el modelo grande no los ha publicado. Además, tampoco han aclarado si un administrador podrá desactivarlo, configurarlo o auditarlo con las herramientas que ya usa.

Es una declaración de dirección, no un producto que puedas usar mañana.

Lo curioso del asunto

Aquí es donde la historia se pone interesante.

El 1 de julio, un mes después de anunciar que la IA debe correr en tu ordenador sin coste por uso, Microsoft subió el precio de sus planes de Microsoft 365 en toda Europa. La justificación fue simple: Copilot… ¡Hasta tres euros más por usuario y mes!

Y hay algo más de fondo, porque Copilot es un envoltorio.

Debajo de Copilot hay una IA, y esa IA se puede cambiar: hoy eliges en su chatbot entre OpenAI y Claude desde un desplegable. Y, si construyes agentes en Copilot Studio, la lista se amplía a xAI y Mistral. Eso no es ningún secreto, pero lo que casi nadie mira es la letra pequeña de cada uno, porque no todos responden de tus datos igual.

OpenAI y Anthropic están dentro del contrato de Microsoft y los términos que firmaste aplican. Pero xAI y Mistral no, ya que la propia documentación de Microsoft lo dice sin rodeos: cuando tu organización elige uno de esos modelos, está eligiendo compartir sus datos con ese proveedor, es decir, sus datos se procesan fuera de todos los entornos gestionados por Microsoft y fuera de sus controles de auditoría. Por tanto, los términos del producto, el anexo de tratamiento de datos, los compromisos de residencia, los niveles de servicio y el compromiso de copyright dejan de aplicarse y pasan a aplicar los términos del otro.

Y que Mistral sea francés no cambia eso. El dato puede quedarse en Europa y estar igualmente fuera del contrato que tú firmaste.

Siendo justos con Microsoft

Estos modelos vienen desactivados por defecto y hace falta que un administrador global los habilite, acepte los términos y elija a qué usuarios se los da. El control existe y los cerrojos están puestos. Lo que no viene es el criterio para usarlos y en una pyme sin departamento informático el que pulsa «aceptar» rara vez sabe lo que acaba de aceptar.

Y hay algo peor que no saberlo: el mapa se mueve. Anthropic estaba fuera del contrato de Microsoft y, desde el 7 de enero de este año, opera como subprocesador, con los términos de Microsoft aplicando. Cambió a mejor, pero cambió… ¡Y no hubo aviso!

Ni siquiera estar dentro del contrato significa que el dato se quede en casa. Cuando Microsoft empezó a incorporar los modelos de Anthropic en Copilot, el procesamiento pasó a realizarse fuera del EU Data Boundary, aunque los datos no se almacenen fuera de Europa. Una cosa es dónde se guarda el dato y otra dónde se procesa, y esa distinción es la que casi nunca se hace.

Aion va justo en la dirección contraria y esa es la parte que merece atención: la respuesta más limpia a la pregunta de dónde se procesan tus datos es que no se procesen fuera.

Qué hacer con todo esto

No te compres un servidor. O, al menos, no lo hagas todavía…

La decisión de montar IA local no es técnica sino de negocio, y sólo tiene sentido si se cumple alguna de estas tres condiciones:

  1. trabajas con datos que no deberían salir de la empresa,
  2. tu volumen de uso hace que la nube salga cara
  3. o necesitas que funcione sin conexión.

Si no se cumple ninguna, la nube sigue siendo la opción correcta y más barata.

Pero eso no se decide leyendo. Se decide probando.

Y aquí está lo mejor: no hace falta esperar a que Microsoft te instale Aion. Lo que ellos prometen para dentro de unos meses, tú lo puedes tener hoy mismo. Descargas LM Studio, eliges un modelo y, en tan sólo diez minutos, tienes una IA funcionando en tu equipo. Gratis, sin registros y sin que un sólo dato salga de tu ordenador.

Coge entonces un documento que hoy no te atreverías a subir a ChatGPT (un contrato, una nómina o el informe de un cliente), arrástralo a la conversación y pregunta.

Lo que aprendas en esos diez minutos te dirá más que cualquier artículo. Incluido éste.

Yo despliego IA privada en servidores de clientes cuando el caso lo justifica. Y trabajo cada día con modelos en la nube porque, para muchas cosas, son la opción correcta.

Recuerda: Primero el criterio. Después el hardware.