Entre el 30 de marzo y el 5 de abril de 2026, Microsoft ha comunicado múltiples actualizaciones dentro de su ecosistema Microsoft 365. A simple vista, el conjunto parece el habitual: mejoras en Teams, ajustes en OneDrive, nuevas capacidades en Copilot o avances en automatización. Sin embargo, dentro de ese paquete hay un cambio más relevante de lo que aparenta y que, probablemente, pasará desapercibido para muchas empresas.

En realidad, no se trata de una única novedad, sino de una secuencia de cambios que comienza a mediados de abril y se consolida en mayo. A partir del 17 de abril de 2026, Microsoft activará el denominado Flex Routing en entornos europeos, y pocas semanas después, el 4 de mayo de 2026, incorporará por defecto modelos de Anthropic en Copilot para Excel y PowerPoint (con llegada posterior a Word durante el verano de 2026).

Este conjunto de movimientos introduce un matiz importante en cómo se procesan los datos dentro del entorno Microsoft 365, especialmente en Europa.

El cambio clave: modelos externos y procesamiento fuera del EU Data Boundary

Microsoft ha incorporado una nueva configuración en su centro de administración denominada “Copilot in M365 apps with Anthropic models”. Esta opción, que estará activada por defecto en los tenants compatibles, permite que Copilot utilice modelos de Anthropic bajo las condiciones contractuales de Microsoft.

El punto más relevante no es el uso de estos modelos en sí, sino dónde se ejecutan. Según indica la propia compañía, el procesamiento asociado a estos modelos se realizará fuera del EU Data Boundary (EUDB). Al mismo tiempo, Microsoft mantiene que:

  • no se almacenan datos de cliente fuera de la Unión Europea
  • la información permanece cifrada durante su tránsito
  • Anthropic actúa como subprocesador sujeto a los términos y acuerdos de protección de datos de Microsoft

Este matiz técnico es importante porque introduce una diferencia clara entre almacenamiento y procesamiento. Los datos no se trasladan para ser guardados fuera de Europa, pero sí pueden salir de ese entorno para ser procesados por los modelos de inteligencia artificial.

No es un cambio aislado: la evolución comienza con el Flex Routing

La activación del Flex Routing el 17 de abril de 2026 es el primer paso de este cambio. Este sistema permite que, en momentos de alta demanda, las inferencias de Copilot se realicen fuera del EU Data Boundary con el objetivo de mantener el rendimiento y la disponibilidad del servicio.

La posterior incorporación de modelos de Anthropic el 4 de mayo de 2026 no hace más que reforzar esta dirección. Lo que inicialmente aparece como una medida puntual para gestionar carga se convierte en una estrategia más amplia donde el procesamiento de la inteligencia artificial deja de estar estrictamente vinculado a una región concreta.

Qué implica realmente para las empresas

Este cambio no supone, por sí mismo, una pérdida de seguridad ni un incumplimiento de marcos como el GDPR. Microsoft sigue manteniendo cifrado, control contractual sobre subprocesadores y políticas de protección de datos. Sin embargo, sí introduce una capa adicional de complejidad que conviene entender y gestionar.

En términos prácticos, las organizaciones deberían considerar al menos tres aspectos:

  • revisar la configuración de Copilot en su tenant antes de la activación efectiva en mayo de 2026
  • evaluar en qué escenarios se están utilizando modelos externos como los de Anthropic
  • documentar cómo se produce el tratamiento de datos en procesos que implican inteligencia artificial

Especialmente en sectores regulados o en entornos donde se manejan datos sensibles, este tipo de matices no son secundarios, sino parte del análisis de cumplimiento y gobernanza tecnológica.

Por este motivo, resulta recomendable revisar la configuración asociada al uso de modelos externos como los de Anthropic dentro de Microsoft 365 Copilot. Esta opción puede gestionarse desde el centro de administración de Microsoft, accediendo a https://admin.microsoft.com y navegando a «Copilot» -> «Configuración» -> «Ver todo».

Dentro de este apartado, en la sección «Proveedores de inteligencia artificial que funcionan como subprocesadores de Microsoft», es posible habilitar o deshabilitar el uso de estos modelos en función de las necesidades de cada organización, tal y como se muestra en la siguiente imagen:

El resto de novedades en contexto

Más allá de este cambio estructural, Microsoft ha comunicado otras mejoras relevantes durante estas fechas. Entre ellas se incluyen avances en automatización dentro de SharePoint, nuevas capacidades de análisis de procesos en Power Automate o ajustes en la experiencia de usuario en herramientas como Teams y Outlook.

Son cambios útiles desde el punto de vista operativo y de productividad, pero no alteran el modelo de fondo. En comparación, la introducción de modelos externos y el procesamiento distribuido sí representan una evolución más profunda en la forma en la que funciona la inteligencia artificial dentro del ecosistema.

Lo que Microsoft está planteando no es un problema de seguridad, sino un cambio de enfoque. Durante años, la conversación en Europa ha girado en torno a la localización de los datos. Con estos movimientos, el foco empieza a desplazarse hacia el control del proceso, independientemente de dónde se ejecute físicamente.

A partir de ahora, entender cómo funciona la inteligencia artificial en entornos empresariales no pasa solo por saber dónde se almacenan los datos, sino también por comprender cómo, cuándo y bajo qué condiciones se procesan. Y ese matiz, aunque no siempre sea evidente, es el que marca la diferencia entre usar tecnología y hacerlo con criterio.

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