Carta abierta de homenaje y despedida a Zizou

La muerte de un ser querido es algo muy privado pero, desde el primer momento, desde ese mes de agosto de 2008, en plena Exposición Internacional de Zaragoza, todos habéis sido conocedores e, incluso, partícipes de la vida de ‘mi’ gatito Zizou, motivo por el que he querido hacer pública esta carta de homenaje y despedida a mi fiel amigo de cuatro patas, deseando que todos os podáis acordar un poquito de él este triste día, quizá el más triste de todos para mí…

 

CARTA ABIERTA DE HOMENAJE Y DESPEDIDA A ZIZOU

Zizou, esta tarde, mientras te sostenía en mis brazos, he tenido que tomar la dolorosa decisión de apagar artificialmente tu luz, la luz del mundo que conocemos, aunque ya sabes que ha sido muy meditada y consensuada durante una difícil semana, la más dura de nuestra vida juntos.

Ahora estoy triste porque, cuando llegue a casa, no saldrás a recibirme moviendo tu rabo de bienvenida y felicidad. Tampoco me acompañarás más cuando trabaje con el ordenador, echándote a un lado mientras te relajas y duermes placiendo del calor que extrae el ventilador, ni te meterás dentro de mis sábanas para dormir a mi lado por las noches.

Pero, aunque estoy y estaré siempre desconsolado, no creas que estoy escribiendo una carta triste, es más bien un homenaje a todo lo que hemos compartido, una declaración sentida a todo lo que he aprendido de ti y, espero y deseo, un hasta pronto sereno.

Hoy, pocas horas después de tu partida a un nuevo camino que no podemos compartir de momento, quiero darte las gracias por ayudarme a entender, durante tanto tiempo, lo que significa el verdadero amor, un amor diferente a ese que conocemos como el que necesitamos recibir del otro para sentirnos bien.

Gracias, no sé decirlo de otra manera ni con más intensidad, por demostrarme que para el alma no ha distancia física o temporal y que, cuando dos seres conectan de inicio desde la aceptación y el respeto, surge un amor libre y pleno.

Ahora que sigues tu camino sin mí, tardaré mucho tiempo en superarlo, pero estoy en paz y tranquilo, porque has sido un ser que siempre ha dado y recibido amor y porque, como postula la ciencia y la espiritualidad, la energía ni se crea ni se destruye, simplemente se transforma.

Como dijo Ernest Hemingway, cuando tuvo que sacrificar a su gato, he tenido que ver morir a otros seres, pero “nunca a nadie que hubiera conocido y querido durante doce años. Ni tampoco a nadie que ronroneara” en mis brazos, mientras se despedía.

Mientras yo viva, tú vivirás, porque estarás presente en mi memoria cada día.

Hasta siempre, Zizou ♥

 

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