Paco Martínez Soria: Recordando a nuestro querido actor aragonés…

«Un buen vino es como un buen film: dura un instante y te deja en la boca un sabor a gloria; es nuevo en cada sorbo y, como ocurre con las películas, nace y renace en cada saboreador» (Federico Fellini)

Francisco Martínez Soria, o «Don Paco» –como a él le gustaba que le llamaran–, nació en el seno de una familia humilde, tal día como ayer hace 108 años, el 18 de diciembre de 1902, en la calle Garnacha (hoy de doña Valeriana Irazoqui) de la localidad zaragozana de Tarazona; y fue bautizado, dos días después, en la capilla de San Andrés de la Seo. No obstante, siendo muy joven aún, su familia se trasladó a Barcelona, donde comenzó sus estudios y, tras ellos, su trabajo como dependiente y, más tarde, como comercial.

“Don Paco” fue un actor vocacional por excelencia, y empezó sus actividades en la escena en el colegio y, posteriormente, en teatros universitarios. Años después, se convirtió en una destacada figura en el teatro de aficionados de Barcelona y, ya en 1938, pasó al campo profesional, contratado como actor cómico, en la compañía Rafael López Somoza.

Pero, tan sólo dos años más tarde, formó su propia compañía, la cual desarrolló una actividad continua durante muchos años. En la siguiente década (1950) adquirió, como copropietario, el Teatro Talía de la ciudad condal, aunque sólo tardó un lustro en conseguir la propiedad total de dicho teatro y, pocos años después, vio cumplido su gran sueño: derribar «la vieja barraca» y levantar en su lugar el cómodo y moderno teatro que hoy disfrutan los barceloneses.

Sin duda, fue un actor carismático, de celebrada comicidad y comediante de una pieza, pero sus inicios cinematográficos estuvieron repletos de titubeos y de indecisiones. Así, su primera aparición en la pantalla fue en un film menor, titulado ‘Error judicial’ y realizada en 1935 por Juan Faidella, que le sirvió para descubrir un mundo distinto y misterioso, que se parecía bastante al teatro pero, sin embargo, era distinto. Y, como buen aragonés, peldaño a peldaño, fue escalando el justo puesto que merecía, aunque el teatro nos privó de él hasta el año 1965, de la mano de Pedro Lazaga, con quien grabó uno de sus mayores éxitos: ‘La ciudad no es para mí’.

Su capacidad para los más diversos personajes y caracteres estaba fuera de toda duda, como su popular representación del personaje rústico que mira, con ojos asombrados, un mundo que parece despegarse del que soñaba desde su rusticidad entre ingenua y sabia. Por ello, los caracteres creados por Paco Martínez Soria captaron inmediatamente a un público cautivado por la sugestión de un tipo que, desde el escenario, le ofrecía un ente vivo y emocionante.

Entre sus éxitos más notables se cuentan los creados en las piezas teatrales ‘El abuelo Curro’, ‘Mi cocinera’, ‘El sosiego’, ‘La tía de Carlos’, ‘La locura de don Juan’, ‘Bonaparte quiere vivir tranquilo’, ‘De profesión, soltero’ o, entre muchas otras, la anteriormente mencionada ‘La ciudad no es para mí’, cuya actuación motivó la concesión de la Placa de San Juan Bosco por votación popular, en 1966, y con la cual, gracias a un vídeo que he encontrado en YouTube, quiero concluir este artículo:

Bibliografía: Ramos, Dionisio: Paco Martínez Soria, su vida y sus éxitos; Guara Editorial, Zaragoza, 1978 (vía GEA Online).

Comments (2)

  1. raquel dice:

    hola soy una chica de tarazona a la que le encantan las pelis de paco antes tenia todas en cintas de vhs pero con esto de las nuevas tecnologias las he ido perdiendo y me gustaria q alguien me dijese un sitio web dond encontrar todas las peliculas de este genio de la comedia

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