El telégrafo comenzó a funcionar en Aragón hace 156 años

telegrafo - El telégrafo comenzó a funcionar en Aragón hace 156 añosEl 6 de mayo de 1833, Carl Friedrich Gauss, matemático, astrónomo y físico alemán, en colaboración con otro físico, Wilhelm Eduard Weber, instalaron una línea telegráfica de 1.000 metros sobre los tejados del pueblo donde trabajaban -Göttingen (Alemania)- uniendo la universidad con el observatorio de astronomía. El telégrafo, ese dispositivo de telecomunicación destinado a la transmisión de señales a distancia, fue inventado en 1832 por el estadounidense Samuel Finley Breese Morse, aunque, al principio, no tenían ningún código para comunicarse, pero pronto crearon un alfabeto basado en la amplitud de las señales (una combinación de puntos y rayas que se puede traducir en letras mediante el uso de un código convenido) dándole así una verdadera capacidad de comunicación a su invento.

Así, dos décadas después de este hito histórico, la entrada en funcionamiento del telégrafo en Aragón se remonta al 14 de julio de 1854, fecha en que se inauguró el servicio en unos locales de la zaragozana calle de Ballestar, detrás del café del Salón de Santa Engracia, poco después denominado Café de la Iberia. Con anterioridad a esta fecha, un coronel del Estado Mayor, José María Mathé, instaló en 1848 la telefonía óptica, una de cuyas primeras líneas, la Madrid-Irún, pasaba precisamente por Zaragoza. Siguiendo el tendido de ferrocarril -al que, inicialmente, se concedía el uso exclusivo del telégrafo, para ser progresivamente «liberalizado»-, la primera línea en entrar en servicio en nuestro territorio fue la Madrid-Zaragoza-Irún con estaciones en Guadalajara, Calatayud, Zaragoza, Tudela, Alsasua, Tolosa, San Sebastián e Irún. La obra de tendido fue entonces presupuestada en 1.544.720 reales de vellón. Poco después, entraron en servicio las líneas «Directa a París», «Irún por Alsasua», «Directa a Marsella por Barcelona», «Madrid» y «Barcelona», todas ellas utilizables desde Zaragoza.

Ante la precariedad de las instalaciones iniciales, el servicio se trasladó al número 9 del Paseo de la Independencia, donde compartió los locales con el de Correos -hasta 1907- para ser de nuevo unificados dichos servicios en el magnífico local de estilo aragonés construido en el mismo paseo en 1927. Técnicamente, del inicial sistema «Wheatstone» se llegó al «Morse», pasando por el «Breguet» hasta llegar a las modernas instalaciones existentes no sólo en Zaragoza, sino en las principales poblaciones de Aragón. Como hitos fundamentales hay que señalar la puesta en marcha del giro telegráfico (1922), del teletipo (1934) y del servicio de telegramas por teléfono (implantado en 1947).

El 31 de enero de 1999, la era de la telegrafía en morse -esa forma de comunicación que en el siglo XIX había dado origen a una revolución de las comunicaciones mundiales en casi todos los ámbitos (administración, diplomacia, negocios, industria, ferrocarriles, periódicos, ejército, sin olvidar el telegrama del simple particular)- llegó a su fin para los navíos en el mar, en favor de los nuevos dispositivos que funcionan por satélite y otras tecnologías avanzadas (SMSSM), ya que se estableció en la reglamentación internacional la no obligación de contar con el equipo adecuado para pedir socorro, en casos de emergencia, valiéndose del alfabeto morse y de la célebre señal sos. Numerosas estaciones emitieron sus últimas señales en morse en una profusión final de mensajes emocionados, como aquella transmisión que decía: “Para concluir la era de la telegrafía sin hilos, iniciada en 1909, tras más de 90 años de servicios en las estaciones de la costa danesa, he aquí nuestra última emisión y nuestra despedida, para siempre».

Comments (1)

  1. Pingback: Bitacoras.com

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *