Edificio Paraninfo: Un proyecto que une el arte con la alta cocina

«La vida interior necesita una casa confortable y una buena cocina» (D. Lawrence)

Según fuentes de la Universidad de Zaragoza, cuya noticia apareció ayer en los diarios aragoneses, el Paraninfo contará con una cafetería y con un restaurante de alta cocina a partir del mes de septiembre de este año, ya que -actualmente- sus instalaciones están en proceso de adjudicación, por lo que el Rectorado prevé que el resultado se conozca en pocas semanas. Situado en el ala del edificio más cercana a la Facultad de Empresariales, en la parte posterior del Paraninfo Universitario, se barajan dos posibilidades para su explotación: un restaurante en el que trabajen los alumnos de Formación Profesional de la familia de Hostelería para contribuir a la formación de los alumnos y unir todavía más esas enseñanzas con las universitarias, o la creación de un servicio de alta cocina que se asemeje a restaurantes de grandes museos como el Guggenheim.

Por ello, hoy es buen momento para recordar, brevemente, la historia de este monumental edificio, el más valioso y antiguo de la Universidad de Zaragoza, que se ha conservado, de manera sustancial, tal y como fue diseñado hace 115 años por Ricardo Magdalena Tabuenca, quien, siguiendo las directrices sugeridas por los decanos y claustro de profesores de Medicina y Ciencias, optó por diseñar un conjunto de tres construcciones, dotadas de grandes ventanales, separadas entre sí, pero rodeadas por una verja que las aislaba de la ciudad: la Facultad propiamente dicha con fachada a plaza Paraíso, el Hospital Clínico (en la actualidad sede de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales) y el Pabellón de Disección, hoy desaparecido.

El edificio, que fue proyectado en 1886 e inaugurado en 1893 con un presupuesto original de contrata de 2.345.121,36 de las antiguas pesetas, cuenta con una superficie construida de 13.447 m2, realizado en fábrica de ladrillo con basamento de piedra. En sus alzados, responde a unos principios compositivos muy claros enmarcados en la arquitectura académica del siglo XIX; mientras, la fachada principal presenta una disposición simétrica con una solución muy común en los edificios públicos de aquella centuria (desde el Museo del Prado hasta la Biblioteca Nacional), con un juego de cuerpos adelantados y retranqueados, que Ricardo Magdalena repetiría (en 1908) en el Museo de Artes de Zaragoza, sede de la Real Academia de Nobles y Bellas Artes de San Luis.

paraninfo patio - Edificio Paraninfo: Un proyecto que une el arte con la alta cocinaEn cuanto a su ordenación, cabe destacar la superposición de grandes ventanales con tres órdenes de arcos de medio punto (uno en planta baja, tres en planta principal y cinco en la galería de arquillos que culmina en el edificio, en el caso de los torreones angulares) coronados por un gran alero de madera tallada, un elemento común en la arquitectura aragonesa que Magdalena retomó en éste y en otros edificios, como el anteriormente mencionado museo.

Pero, si bien la estructura es toda una obra de arte, no menos monumental es la presencia de las cuatro estatuas sedentes en piedra blanca de Fonz, a través de las figuras de cuatro sabios relacionados con el distrito de la Universidad de Zaragoza: Andrés Piquer y Miguel Servet por Medicina, e Ignacio Jordán de Asso y Fausto de Elhuyar por las Ciencias, cuyos autores fueron los artistas Dionisio Lasuén, quien esculpió las de Servet y Jordán de Asso, y Jaime Lluch, autor de las de Piquer y Elhuyar, que trabajó siguiendo los dictados de Lasuén.

El Paraninfo ha sido restaurado en el último lustro a través del proyecto de rehabilitación enmarcado en el Plan de Infraestructuras: Universidad 2006-2012, contando con un presupuesto de más de 18 millones de euros, y cuya inauguración, el 31 de mayo de 2008, corrió a cargo de SS.MM. los Reyes de España, acompañados por el rector de la Universidad de Zaragoza y el presidente del Gobierno de Aragón. Una rehabilitación de este edificio, declarado Bien de Interés Cultural, que afectó a los 13.000 metros cuadrados de superficie útil consiguiendo, además, recuperar 9.000 metros cuadrados más que permanecían cubiertos, que cumple tres necesarias funciones: la Institucional, con la presencia del Rectorado y el Consejo Social; la Cultural, con nuevos espacios para exposiciones; y la Científica, dedicada a congresos y eventos universitarios.

Comments (5)

  1. the menu dice:

    Interesante vuestro articulo. Quizas algo resumido pues el tema me apasiona, pero lo bueno si es breve dos veces bueno.

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