«Il Trovatore»: Una obra basada en nuestro palacio de La Aljafería

«Historia magistra vitae et testis temporum» (Marcus Tullius Cicero)

torre trovador - «Il Trovatore»: Una obra basada en nuestro palacio de La AljaferíaHilando asuntos, como son la polémica de la Corona de Aragón –creada por los de siempre– y la ópera Il Trovatore, que pude ver ayer en La 2 de TVE, cuya representación tuvo lugar en Barcelona con motivo de la conmemoración del décimo aniversario del nuevo Gran Teatro del Liceo, me gustaría publicar hoy algo que siempre comento a los amigos y familiares que vienen de visita a Zaragoza cuando les llevo a ver el Palacio de La Aljafería y que, sorprendentemente –al menos para mí–, no conocen.

‘Il Trovatore’, una de las más famosas óperas del gran compositor italiano Giuseppe Verdi por la hermosura de sus melodías, está basada en la obra de teatro El Trovador, de Antonio García Gutiérrez, constando de cuatro actos, desarrollándose entre Vizcaya y Aragón (Palacio de La Aljafería) al inicio del siglo XV, y siendo estrenada el 19 de enero de 1853 en el Teatro Apollo de Roma.

Y, permitiéndome un inciso, aunque la obra operística se representa mucho, hay que decir que tiene una gran dificultad, ya que debe ser interpretada por 5 voces de gran calidad, pues, aunque el papel del bajo es muy breve, se precisa una voz rotunda, y lo mismo en el caso de los cuatro protagonistas pincipales, Leonora (soprano), Manrique (tenor), Azucena (mezzo) y el Conde de Luna (barítono), todos ellos con arias, dúos y tercetos de gran dificultad. Algo que, lamentablemente para todos, pudimos comprobar en la representación de ayer, estando presentes SS. MM. los Reyes de España… Aunque esa es otra historia.

Así, como ya he dicho y centrando el tema, la trama se desarrolla entre Vizcaya y Aragón al inicio del siglo XV. De esta manera, la escena I del acto I se inicia en el cuarto de la guardia del palacio de Luna (palacio de La Aljafería, Zaragoza), donde Ferrando, capitán de los guardias, les ordena que estén atentos mientras el Conde de Luna vaga sin cesar bajo la ventana de Leonora, prometida del príncipe, a quien ama.

La parte novelista más significativa de este ‘nuestro palacio’ es la denominada, a partir del drama de Antonio García Gutiérrez, Torre del Trovador, lugar donde el doncel Manrique de Lara fue encerrado y motivo por el que Leonora, enamorada de éste y cortejada por el Conde Luna, se suicidó. Una torre defensiva, de planta cuadrangular y cinco pisos, edificada hacia finales del siglo IX, que se comenzó a construir en el período de Muhammad Alanzar, primer gobernador tuyibí de la Taifa de Zaragoza, donde –en mi opinión– se realiza la parte más emotiva de toda la obra, con la cual os dejo esperando (gran voz mediante) que la disfrutéis: el dúo de Leonora y Manrique “Miserere / Ah! Che a morte Ignora”

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