El chelo de Rostropovich se silencia para siempre

rostropovich - El chelo de Rostropovich se silencia para siempreEl día de hoy ha sido, sin duda, uno de los más tristes para los amantes de la música clásica y, particularmente, para los melómanos de Zaragoza.

Mstislav Rostropovich ha fallecido en un hospital de Moscú a la edad de 80 años, dedicando la mayor parte de ellos a la música y, en especial, a un instrumento que le llevó a convertirse en uno de los mayores genios musicales de su generación: el violonchelo.

Para muchos, entre los que me incluyo, el concierto de Rostropovich iba a ser el acontecimiento musical más importante de toda la Exposición Internacional 2008. Un evento con el que, finalmente, no podremos disfrutar, aunque siempre nos quedará a los zaragozanos el recuerdo de su último concierto en el Auditorio.

En estos duros momentos, quizá es conveniente recordar sus numerosos galardones, entre los que se encuentran la Legión de Honor de Francia, los premios soviéticos Stalin y Lenin, el reconocimiento anual de la Liga para los Derechos Civiles y Caballero Honorario del Imperio Británico; así como el Premio Príncipe de Asturias de la Concordia (1997), que compartió con el violinista Yehudi Menuhin. Además, fue declarado ciudadano del mundo, embajador de buena voluntad de la UNESCO y representante especial del programa ONUSIDA.

Todo ello motivo, más que suficiente, como para considerarle uno de los grandes personajes del siglo XX.

Por eso, no llego a comprender, además de sentirme indignado, por qué el Ayuntamiento de Zaragoza no ha publicado en su web, cuando menos en la página de la Expo 2008, una nota de condolencia por el fallecimiento de Rostropovich, si no por el hecho de ser quien es, sí al menos por formar parte del cartel de artistas que iban a participar en este gran evento internacional que comenzará dentro de un año en nuestra ciudad.

Pero, a pesar de ello, hoy es día de homenaje, de recuerdo hacia alguien que nos ha dado tanto a través de su amor por la música. Y nada mejor, para terminar este amargo post, que con una de sus actuaciones (obtenida de YouTube) en uno de sus tantos conciertos para chelo -de Haydn-, en esta ocasión del año 1981:

[youtube http://www.youtube.com/watch?v=PvS4vZIo33c]

Comments (3)

  1. Hola Francho:

    Descubrí este blog porque me lo comentó un amigo, y desde mayo del año pasado no he dejado de leerlo.

    Todavía recuerdo ese cuarto post suyo, el primero para mí, en el que hablaba de «La importancia de lo infinitamente pequeño». Y, aprovechando el comentario, quiero pegar aquí el último párrafo de dicha entrada, que decía así: «¿Podemos ganar, con tiempo y conocimiento, a la propia evolución? Yo creo que sí. Pero, para empezar, deberíamos sugerir otras prioridades que las vigentes en el debate colectivo. Deberíamos volver a reflexionar, probablemente, sobre lo que de verdad importa a todo el mundo».

    Un abrazo.

  2. Francho dice:

    ola Orlando, aunque este articulo (no me gusta nada emplear la palabra post, habra que inventar o buscar alguna parecida, jejejeje) no tiene nada que ver con lo escrito solo decirte mi sorpresa al encontrar el enlace a eduardo punset, al cual sigo cuando el trabajo me da fiesta en su programa de television (redes, que tambien lo podrian poner a unas horas mas normales) en tv 2, y del cual acabo de comprar un libro suyo hace poco.
    No sabia que este gran hombre tuviera un blog, habra que leerlo.
    saludos

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