Porque la vida puede ser maravillosa

«La felicidad humana no se logra con grandes golpes de suerte, que pueden ocurrir pocas veces, sino con pequeñas cosas que ocurren todos los días» (B. Franklin)

sorpresa - Porque la vida puede ser maravillosaComo todo lo bueno que hay en la vida, cuanto más escucho esta frase que da título al post, más me gusta. Y eso que, como anécdota personal, no me agrada la forma de comentar de Andrés Montes & Cía. en los partidos de La Sexta, aunque debo reconocer que tiene alguna que otra genialidad.

Pero no es de fútbol ni baloncesto de lo que quiero hablar hoy, sino del programa que hace una semana reeditó Antena 3: “Sorpresa, sorpresa”. Un espacio televisivo, con más de 700 horas de emisión en directo, que considero como uno de los mejores de nuestra ‘caja tonta’, un evento semanal cargado de emoción, ilusión y, sobre todo, de grandes alegrías.

Y esto es lo que tienen las sorpresas agradables, generar sentimientos repletos de humanidad que, hasta a los más impasibles, tiene que llenarles de ternura y sensibilidad.

La verdad que me fascina ver, por ejemplo, esos reencuentros entre familiares o amigos después de tantos años; o conocer a esas personas que, con un esfuerzo colosal, consiguen rehacer sus vidas tras trágicos sucesos que, aquellos que tenemos la fortuna de no padecer, creeríamos imposibles de superar; o, incluso, observar la ilusión que reflejan los ojos de la gente que se encuentra cara a cara con su ídolo, su modelo a seguir.

Muchas veces nos empeñamos en complicarnos la vida con situaciones que, si lo viéramos desde fuera, desde esa alejada perspectiva filosófica, no deberían merecer la pena. Quizá sea por nuestra condición de seres humanos lo que nos lleva a ello, el crear dificultades (las que no nos proporciona la vida misma) para después solucionarlas y sentirnos más fuertes, estimarnos más capaces por ello. O quizá no…

Lo que sí tengo muy claro -a pesar que haya muchas personas que no opinen igual- es que, si fácil es destruir, no menos sencillo lo es construir… tan sólo hace falta un poquito de voluntad.

Vaya, a través de este post, mi más sincera felicitación y admiración por este programa, tan bien llevado por esa gran comunicadora que es Isabel Gemio, que sigo desde sus inicios, allá por el año 96 (suspendido desde el verano de 1999), y que espero no perderme en ninguna ocasión.

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