“La sabiduría es adorno en la prosperidad y refugio en la adversidad” (Aristóteles)
Según informó ayer el diario ABC, el Santiago Bernabéu será el primer estadio del mundo que albergue un hotel en su interior. Una vez descartado el traslado del recinto a Valdebebas, Florentino Pérez se ha propuesto transformar el «templo» del madridismo en algo más que un simple campo de fútbol. El club blanco cuenta con un proyecto que pretende darle la vuelta al estadio y convertirlo en un auténtico complejo comercial y de ocio, y cuyo plan pasa por construir un hotel de lujo y un nuevo centro comercial en la fachada principal que da al paseo de la Castellana.
El proyecto no es sencillo, pero será espectacular. La intención del club es cambiar por completo la cara exterior del recinto deportivo. Sus rectores buscan una imagen más moderna y vanguardista. Y, para ello, el presidente blanco pretende convocar un concurso de arquitectura para que los más prestigiosos profesionales del mundo puedan presentar sus ideas sobre cómo ven al Bernabéu del siglo XXI. En el club se habla de figuras como Rafael Moneo, Santiago Calatrava o Ieoh Ming Pei, arquitecto norteamericano de origen chino autor, entre otras, de la Torre Espacio o de las pirámides de cristal del museo del Louvre.
Así, la principal intervención tendrá lugar en el lateral de la Castellana, donde existe un espacio habilitado para aparcamiento de vehículos e instalación de tenderetes los días de partido. La idea pasaría por ganar terreno a esta zona y ‘engordar’ la fachada. Sería en esta ampliación donde la entidad merengue pretende levantar el complejo hotelero, que tendría vistas al interior del Bernabéu para que sus clientes pudieran seguir los partidos desde la propia habitación (con precios sensiblemente más altos los días de partido), y el nuevo centro comercial. No obstante, como no podía ser de otra forma, la intervención deberá contar con el visto bueno del Ayuntamiento y de la Comunidad de Madrid, ya que tendría que aprobarse una modificación del Plan General de Urbanismo para acometer el proyecto, aunque parece que ambas instituciones lo ven con buenos ojos.
Si bien, toda esta remodelación supondría la desaparición del espacio comercial de La Esquina del Bernabéu, que se transformaría en zona verde, al igual que un pequeño espacio que se encuentra en el cruce entre las calles del Padre Damián y Rafael Salgado, pues no hay que olvidar que, a finales de 2011, el club volverá a recuperar La Esquina, fecha en la que concluye el contrato de explotación que tenía Reyal Urbis, tal y como se acordó en la era presidencial de Ramón Mendoza. Incluso, desde el club no se descarta la apertura de un cuarto establecimiento en un futuro próximo, y cuyo proyecto no afectaría a los tres restaurantes que el Real Madrid tiene abiertos actualmente en su estadio: Asador de la Esquina; Puerta 57 y Real Café Bernabéu.
Todo este proyecto, que se remataría con el cubrimiento del estadio, podría reportar al club blanco unos ingresos de unos 200 millones de euros, por lo que, sin duda alguna, sería la mejor forma de rentabilizar una infraestructura que, en más de una ocasión, ha estado a punto de ‘mudarse’ a la periferia de la ciudad, sobre todo, por deseos de los responsables políticos. Pero Florentino Pérez siempre ha querido mostrarse inflexible a la hora de señalar que el Santiago Bernabéu no se moverá de la Castellana, y su intención es que todo este proyecto sea una realidad en 2013, cuando concluya su mandato.
Leyendo el blog de mi amigoLorenzo Abadía, he encontrado un término que me ha fascinado: buesista.
El buesismo, gran concepto que encarna la idea de un nuevo modelo de ciudad para el siglo XXI, suscitado por Domingo Buesa, que representa ciudades habitables, creativas, cosmopolitas, digitales, abiertas, plurales, en definitiva, ciudades en la vanguardia.
Desde ya mismo, incluyo esta palabra en mi repertorio y me adhiero a ese modelo que, en palabras del propio Domingo, “puede ser el nuevo renacimiento de la civilización”.
Mis felicitaciones Lorenzo, acabas de ofrecernos una expresión que va a convertirse en el adalid de ese nuevo estilo de hacer política, construyendo ciudades vivas, participativas, seguras y abiertas al conocimiento, esto es, ciudades para las personas.
Ayer, en Zaragoza, el Partido Popular llevó a cabo una jornada municipal en la que se expresaron las razones que impulsarán las políticas de vanguardia para la sociedad española. Cinco ideas, cinco propuestas que configuran un esperanzador modelo de ciudad con el que los populares queremos hacer de la España del tercer milenio el espacio de la innovación y el bienestar.
Ciudades abiertas, creativas, habitables y cosmopolitas son esenciales para poder entrar en el siglo XXI con firmeza. Pero no sólo eso, también es necesario un modelo de ‘ciudad digital’, al que me voy a referir en este artículo como responsable del área de nuevas tecnologías en el PP de Zaragoza.
La comunicación es un valor esencial en la sociedad de hoy, pero lo será aún más del mañana. Este concepto ha enriquecido a la humanidad estableciendo civilizaciones vivas, participativas y abiertas al conocimiento.
Una ciudad digital es la que hace que sus ciudadanos se encuentren más seguros, con una asistencia social y una seguridad pública más inmediata y eficaz. También es una ciudad más económica, capaz de vender sus recursos en el mundo, atrayendo inversiones y evitando, de esta manera, que la juventud tenga que emigrar mediante el crecimiento del empleo. En definitiva, un modelo de ciudad que cree en sus ciudadanos, mediante la democratización de la información y el pluralismo participativo.
Un modelo que apuesta por eliminar la denominada ‘brecha digital’, potenciando el software libre o facilitando el acceso a internet a través de sistemas wifi, cuyo ejemplo a seguir es el proyecto tecnológico de San Francisco.
Como diría Domingo Buesa, Presidente provincial del Partido Popular y Portavoz en el Ayuntamiento de Zaragoza, e impulsor de estas propuestas, esta es la manera de “construir un mundo mejor en el que sea posible la palabra surcando velozmente los continentes, aunando voluntades. Y esto puede ser el nuevo renacimiento de la civilización”.
Mientras tanto, el actual Gobierno español ‘progresista’ rivaliza con esta política vanguardista, que pretende reformar la Ley de Propiedad Intelectual mediante un canon que perjudicará a la competitividad de la industria española, ya que no se prevé aplicar en el resto de países de la Unión Europea, que supondrá un encarecimiento de los productos y que se sustenta en una filosofía equivocada para proteger los derechos de autor, contradiciendo, además, las políticas de subvenciones para la adquisición de ordenadores. Es decir, en lugar de facilitar el acceso a la sociedad del conocimiento, crea herramientas legales que únicamente servirán como barrera a los ciudadanos.
Qué curiosa es la lengua castellana cuando dos supuestos sinónimos -vanguardia y progreso- pueden llegar a convertirse en conceptos tan distintos.
Mañana, día 13 de mayo, bajo el lema “Ciudades en la Vanguardia”, los populares analizaremos un modelo de ciudades del siglo XXI, comprometidas con el medio ambiente, la modernidad, la creatividad o las nuevas tecnologías. Esto es, el modelo de ciudad liberal y vanguardista que defiende Domingo Buesa para Zaragoza.
En el acto, que será clausurado por el Secretario General del PP, Ángel Acebes, participarán alcaldes y portavoces de las principales ciudades españolas, tales como Alberto Ruiz-Gallardón, Alfonso Alonso, Alberto Fernández, Alfonso Grau y el propio Domingo.
Se podrá seguir el desarrollo de esta jornada, que comienza a las 11 horas en el Auditorio de Zaragoza, de forma online a través de la web nacional.
2006: ¿El peor Madrid? No, el mejor Zaragoza — Sería injusto, aunque no faltaría a la verdad, decir que el Real Madrid ha jugado uno de los peores partidos [...]