Un estudio, llevado a cabo por científicos del Census of Marine Life, afirma que el 86 por ciento de todas las especies sobre la tierra y el 91 por ciento de especies marinas aún no se han descubierto, descrito y catalogado.
Vía EuropaPress | Se trata de un trabajo pionero en el que los científicos han calculado la cifra más precisa hasta ahora de número de especies en la Tierra y que ha dado como resultado un total de 8,7 millones. Hasta ahora los datos que se barajaban situaban el número de especies en entre 3 y 100 millones. Además, el estudio, publicado en ‘PLoS Biology‘, estemia que 6,5 millones de las especies que se encuentran en el planeta viven en la tierra, mientras que 2,2 millones lo hacen en el océano.
Según su autor, Camilo Mora, de la Universidad de Hawai (Estados Unidos), “la cuestión sobre cuántas especies existen ha intrigado a los científicos durante siglos y la respuesta, junto con la investigación sobre la distribución y abundancia de las especies, es particularmente importante en estos momentos, puesto que la actividad humana está acelerando la tasa de extinciones“. “Muchas especies pueden desaparecer antes de que se sepa nada sobre su existencia, sobre su nicho único y sobre su función en los ecosistemas, perdiendo su posible contribución en la mejora del bienestar humano“, ha añadido.
Para el coautor del estudio, Boris Worm, de la Universidad de Dalhouise (Canadá), “este trabajo deduce el número más básico necesario para describir la biosfera viviente”. A su juicio, “si no se supiera, por ningún orden de magnitud, el número de personas en una nación, no se podrían realizar planificaciones futuras. Lo mismo ocurre con la biodiversidad. La humanidad se ha comprometido a salvar especies en peligro de extinción, pero hasta ahora hemos tenido muy poca idea real sobre cuántas especies existen”.
El doctor Worm señala que la Lista Roja publicada por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, evaluó a 59.508 especies, de las cuales 19.625 están clasificadas como amenazadas. Esto significa que la Lista Roja de la UICN, el estudio en curso más sofisticado de su clase, monitorea menos del 1 por ciento de las especies del mundo. Hasta ahora, la mejor aproximación del total de las especies de la Tierra se basaba en las conjeturas y opiniones de los expertos, que realizaban estimaciones en un rango de 3 a 100 millones. Cifras tremendamente diferentes y siempre puestas en duda, porque no había forma de validarlas, según ha explicado el investigador.
Así, este estudio estima en 8,7 millones el número total de especies mediante la identificación de patrones numéricos en el sistema de clasificación taxonómica (que forma grupos en una jerarquía piramidal, clasificando género, familia, orden, clase, filo o división, reino y dominio de las especies).
Cuando se aplicó a los cinco reinos eukaryotas conocidos, el enfoque de los investigadores predijo las siguientes cifras: 7,77 millones de especies de animales (de las cuales 953.434 se han descrito y catalogado), 298.000 especies de plantas (de las cuales 215.644 se han descrito y catalogado), 611.000 especies de hongos (de los cuales 43.271 se han descrito y catalogado), 36.400 especies de protozoos (organismos unicelulares, de los cuales 8.118 se han descrito y catalogado) y 27.500 especies cromistas (incluyendo, por ejemplo, las algas pardas, las diatomeas y los mohos acuáticos, de los cuales 13.033 se han descrito y catalogado).
“El inmenso esfuerzo para incluir todas las especies conocidas en bases de datos taxonómicos, tales como el Catalogue of Life y el World Register of Marine Species, hace que este análisis sea posible”, dice el coautor Derek Tittensor, que destaca que “a medida que estas bases de datos crezcan y mejoren, el método puede ser perfeccionado y actualizado para proporcionar una estimación más precisa”.
“La inteligencia y el sentido común se abren paso con pocos artificios” (Goethe)
El próximo sábado, 24 de abril, más de 35 organizaciones y asociaciones, así como cientos de ciudadanos, se manifestarán en Madrid –con motivo del Día de la Tierra que se celebra hoy– para exigir a nuestros gobernantes que la solución a la crisis socioambiental que vivimos debe ser una absoluta prioridad en sus agendas.
Así, bajo el lema “Cambia de vida, no de clima”, instarán a nuestros líderes políticos –que tanto nos defraudaron en Copenhague– a que se comprometan a realizar todo lo que esté en sus manos para poner freno al calentamiento global del planeta. Todas las organizaciones, asociaciones y ciudadanos realizarán un recorrido-protesta que tendrá su origen en la plaza Jacinto Benavente, a las 12 horas, y concluirá en la Plaza Emperador Carlos V (frente al Museo Reina Sofía).
Por ello, han redactado un manifiesto, que han firmado conjuntamente todas las entidades participantes, que podéis ver íntegro en el blog que han elaborado para tal fin, y del cual voy a reproducir un pequeño estracto:
“La crisis socioambiental que vivimos es consecuencia del sistema económico imperante. Por ese motivo, exigimos a nuestros gobernantes y autoridades que prioricen esta cuestión en sus agendas políticas. De ese modo evitaremos que estos impactos lleguen a tener las consecuencias ecológicas, sociales y económicas irreversibles que los expertos auguran.
En Copenhague pudimos ver cómo los procedimientos de Naciones Unidas fueron secuestrados por un grupo de países, encabezados por EEUU y apoyados por el silencio de la Unión Europea y nuestro gobierno, con la intención de impedir que se llegara a ningún acuerdo mínimamente exigente de reducción de emisiones. Por si fuera poco, la sociedad civil fue silenciada, los derechos humanos obviados y los niveles de represión policial inauditos. En definitiva, un fracaso mundial que nos encamina a superar los 3,5ºC de media global en las próximas décadas.
Por ello, exigimos que no esperen más a tomar medidas eficaces para abordar el cambio climático. Frenar el cambio climático significa reducir emisiones de gases de efecto invernadero, y sobre todo de CO2. Se necesitan recortes en las emisiones internas de al menos un 30% para 2020, y de un 80% para 2050 respecto de los niveles de 1990 en los países industrializados, y la transferencia de fondos y tecnología limpia a los países en desarrollo para que éstos puedan apostar por una sociedad menos dependiente de los combustibles fósiles.
En España, pedimos al gobierno y demás administraciones que se cumpla el Protocolo de Kioto con medidas internas y no comprando certificados de emisión fuera del territorio. Pedimos que se comprometan con objetivos nacionales para 2020 mucho más ambiciosos que los acordados con el resto de la UE, que permitirán emisiones en 2020 un 30% superiores a las de 1990. Es absurdo que un país industrializado como el nuestro termine emitiendo en 2020 más que en 2012. Queremos que este país sea parte de la solución y no del problema del cambio climático”.
Desgraciadamente, me es imposible estar físicamente este sábado en Madrid, pero quiero invitaros a todos a celebrar el Día de la Tierra en la capital de España. Porque… ¡cuántos más seamos, más alto se oirán nuestras voces!
“Me siento culpable si me quedo sentado cuando sé que podría estar haciendo algo” (Michael Jackson)
Tal día como hoy, en el año 2006, publicaba en este blog un artículo sobre el documental “Una verdad incómoda”, de Al Gore, que titulaba “Nuestra supervivencia es lo que está en juego“. Una película que nos mostraba un contundente y preocupante retrato de la situación del planeta, amenazado por el calientamiento global provocado por las ingentes emisiones de CO2 por parte de la acción del hombre.
Así, hoy, un día después de finalizar las dos semanas en cartel del documental-homenaje de Michael Jackson, “This is it“, quiero añadir el texto del comunicado que, desgraciadamente, jamás podrá manifestar. Un documento, referenciado a una de sus más famosas canciones (“Earth Song”), que pretendía (y pretende) avisarnos sobre la grave situación de nuestro planeta y la urgencia que existe para, entre todos, intentar, cuando menos, paliarla.
Este es el discurso, este es el pensamiento, esta es la herencia (una más) del Rey: “Respeto los secretos y la magia de la Naturaleza. Por eso me disgusta tanto ver las cosas que pasan, que cada segundo, según dicen, se tala el equivalente a un campo de fútbol en la Amazonía. Esas cosas realmente me molestan. Por eso escribo este tipo de canciones [Earth Song]. Para fomentar cierta concienciación y esperanza en la gente. Amo este planeta. Amo los árboles. Tengo debilidad por ellos. Por sus colores, sus cambios de hoja. Me encantan. Yo respeto mucho esas cosas. Estoy convencido de que la Naturaleza intenta como puede compensar el abuso que el hombre hace del planeta. Porque el planeta está enfermo. Es como una fiebre. Si no lo curamos ahora, llegará el día en que no tenga remedio. Es nuestra última oportunidad de arreglar este problema, parar este tren descarrilado. Ese momento ha llegado. Es ahora. La gente siempre dice o piensa: Ya lo cuidarán otros. El gobierno, ellos… ¿”Ellos”? ¿Quién? Comienza por nosotros, lo hacemos nosotros. O nadie lo hará”.
2006: ¿Podremos los españoles ver el Mundial? —
El Gobierno tiene la obligación de cumplir y hacer cumplir la Ley en la retransmisión de los partidos del Mundial.
La [...]