”El valor y la perseverancia conquistan todas las cosas y obstáculos que quieran destruirlas y se interpongan en su camino” (R.W. Emerson)
Todos los marcos y todas las épocas han contado con su propia revolución civil, como fue el caso de la revolución francesa en el siglo XVIII, un conflicto social y político que convulsionó Francia y, por extensión de sus implicaciones, a otras naciones de Europa que enfrentaban a partidarios y opositores del sistema conocido como el Antiguo Régimen, iniciándose con la autoproclamación del Tercer Estado como Asamblea Nacional. Un suceso que fue motivado por la grave crisis económica que se estaba atravesando, al igual que el hecho de que los ingresos que obtenía la monarquía vinieran –únicamente– a través de los impuestos de los campesinos y burgueses, dados los privilegios de la nobleza y el clero.
Así, nuestra época, el tiempo que estamos viviendo, no podía ser menos, pese a que la situación, lógicamente, no es la misma. Sin embargo, sí podemos contemplar algunos parecidos con el ejemplo anterior, como es el caso de una grave crisis económica, el acrecentado incremento de los impuestos o los privilegios que, aún hoy, tienen algunas ‘clases sociales’.
Pero si algo diferencia, ante todo, a estos dos hitos históricos es la comunicación de la sociedad civil. Las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) han permitido eliminar barreras que impedían la ‘conversación’ en las sociedades contemporáneas. Una conversación, la esencia más pura de la democracia, como bien explicó el Dr. Juan Freire en el año 2006, que ha ido ampliándose en el tiempo, comenzando por grupos sociales pequeños que utilizaban la comunicación cara a cara (de pocos a pocos); sin embargo, el crecimiento demográfico y el desarrollo de las agregaciones urbanas hicieron inefectiva la comunicación tradicional y provocaron la aparición de los medios de masas (de uno o pocos a muchos); pero, por el camino, quedaron aspectos esenciales de participación ciudadana que ahora, gracias a las nuevas tecnologías, ha regresado al origen aunque a una escala mucho mayor (de muchos a muchos).
Y la herramienta responsable del regreso al modelo de participación ciudadana activa y directa ha sido la Web 2.0, esto es, los blogs, los agregadores, las redes sociales, etc. Todos ellos, medios de comunicarse para la organización ciudadana, que han pasado a actuar como un control mucho más efectivo del poder político, originando grupos numerosos de ciudadanos que poseen características comunes, análogas entre sí. Este es el caso, como estamos viendo nacer actualmente, de iniciativas españolas tales como “Juventud sin futuro” o “Somos el cambio”, que utilizan la Red (Blogger, WordPress, Facebook, Twitter, etc.) para agrupar y comunicar sus manifiestos a un número importante de personas, siendo la interactividad y la multilateralidad sus aspectos más importantes, puesto que sitúan el control de la comunicación en manos del conjunto de internautas, ofreciendo la oportunidad exclusiva de generar relaciones activas y directas entre una pluralidad de personas: la Ciber-Revolución o Revolución 2.0.
La clase política, cierto es, ha tenido su momento para acercar el gobierno al ciudadano, a través de sistemas como la e-democracia o la e-cognocracia (término acuñado por el zaragozano Dr. José María Moreno Jiménez) pero, desgraciadamente, no ha querido o no ha sabido aprovecharlo. Ahora es el turno del ciudadano, cansado de contemplar la ineptitud de los políticos ante una comprometida crisis económica que ha levantado a una sociedad civil supuestamente ‘acomodada’ por el llamado “estado del bienestar” que, más que felicidad y deseo de vivir, estaba provocando desidia, apatía e inapetencia por la defensa de nuestros derechos sociales.
“El ser humano tiene el arte y el razonamiento para saber conducirse ” (Aristóteles)
El Ateneo de Zaragoza, presidido en la actualidad por el Excmo Sr. Dr. D. Fernando Solsona Motrel, tiene su origen en el Círculo de los Amigos, sociedad dedicada, por los años 1850-60, a la amena conversación y buen trato de sus socios, y a la lectura de la prensa que, por iniciativa del jacetano Joaquín Gil Berges, se convirtió, tal día como hoy hace 147 años, en la actual estructura que hoy conocemos. Y fue el propio Gil Berges, ministro del gobierno de la II República Española y jurista de reconocido prestigio en toda España, quien lo presidió por primera vez, mientras Pedro Salvador y Mestres hacía las veces de secretario de la sociedad.
Al marchar Gil Berges a Madrid, el Ateneo desapareció y, a su regreso, reapareció convertido ya en Ateneo Científico, Literario y Artístico de Zaragoza, con domicilio sucesivo en las calles Santa Cruz, 8; Coso, 116; Cinegio, 3; San Andrés, 12; y, actualmente, San Voto, 9; pero siempre muy vinculado a la Diputación Provincial y al Centro Mercantil, Industrial y Agrícola, con el que sigue manteniendo un convenio de comunidad de socios, biblioteca y locales.
El Ateneo nunca ha tenido filiación política ni religiosa; sólo se propuso, desde sus inicios, propagar la cultura y el gusto por las bellas artes, mediante conferencias, certámenes poéticos, conmemoraciones, juegos florales, y la institución de unas enseñanzas elementales, que luego fueron suprimidas cuando otros centros las cubrieron con mayor eficacia. A día de hoy, denominado ya sólo Ateneo de Zaragoza, con una masa social de 325 socios, reduce su actividad a «la exposición y la divulgación, oral y escrita, de las ciencias, las letras y las artes», tal y como consta en su reglamento (1967).
Las tres secciones iniciales (Ciencias Naturales, Ciencias Morales y Políticas, y Literatura) se convirtieron en diez: Centro Mercantil, Jurídica, Política, Literaria, Médica, Religiosa, Filosófica, Sociológica, Historia e, incluso, Tauromaquia. Está iniciada otra de Cine Amateur y un grupo de Amigos del Ateneo. Además, de él dependen las tertulias«Miguel Labordeta», de Literatura y Poesía; «Félix de Azara», de Historia de la Ciencia; «Luis Galve», de música; «Martincho», de Tauromaquia; «Pedro Cubero», de Viajes, y «Latassa», de Bibliografía. Y todo se llevaba a cabo, dado el número de asociados, mediante subvenciones ministeriales y municipales, que casi nunca han menoscabado la libertad de los ateneístas, aunque ello no siempre fuera fácil de lograr; y es fruto del firme amor que por la cultura y por sus convecinos ha demostrado ese grupo tan reducido de intelectuales ciudadanos.
“Error funesto es decir que hay que comprender la música para gozar de ella. La música no se hace, ni debe jamás hacerse para que se comprenda, sino para que se sienta” (Manuel de Falla y Matheu)
Vía GEA | El día 2 de marzo de 1906, ofrecía su primer concierto la Sociedad Filarmónica de Zaragoza en el Palacio de los Pardo, en la calle Espoz y Mina de esta ciudad, cumpliéndose así los anhelos y esfuerzos de un grupo de melómanos zaragozanos que quisieron dotar a su ciudad de una sociedad de conciertos que, al igual que las recién aparecidas en otras ciudades españolas (Las Palmas, Bilbao, Oviedo y Valencia), ofreciera con regularidad sesiones musicales, llenando el vacío que –con respecto al arte de los sonidos– se dejaba sentir en la Zaragoza de principios de la actual centuria. Pronto, los conciertos de la Filarmónica fueron adquiriendo prestigio, aumentando tan considerablemente el número de sus asociados que hubo de cambiarse el salón de los Pardo por el escenario del Teatro Principal para pasar, posteriormente, al Auditorio.
Desde aquella lejana fecha de celebración del primer concierto (descargar imagen del programa en formato PDF), a cargo del Quinteto Ballo, son más de 1.000 las sesiones ofrecidas por la prestigiosa entidad zaragozana (concretamente, el 24 de junio de 2000 celebraron su sesión 1.273), pudiendo afirmarse que han actuado en nuestra ciudad, presentados por la Sociedad Filarmónica, los más importantes y famosos artistas de la interpretación musical del siglo XX. La historia de la Sociedad Filarmónica es, sin duda, la historia de la música en Zaragoza y la colección de programas de las sesiones por ella organizadas un documento valiosísimo para conocer lo que se ha hecho en música en nuestra ciudad.
Particular interés de la Filarmónica de Zaragoza ha sido el promocionar y dar a conocer a través de sus conciertos a los artistas y conjuntos locales. Así, nuestros pianistas de proyección internacional, Pilar Bayona y Eduardo del Pueyo, dieron el primer recital de su carrera en la Sociedad Filarmónica de su ciudad, actuando en sus sesiones en innumerables ocasiones. Igualmente, Luis Galve fue asiduo invitado para actuar en los conciertos de la Filarmónica. Asimismo, las diversas formaciones orquestales y corales aparecidas en Zaragoza han tenido su sitio en los conciertos de la Sociedad.
Desde su creación, han ostentado la presidencia de la Sociedad Filarmónica de Zaragoza Paulino Savirón, Mariano de Lafiguera, Fausto Gavín, Enrique de la Figuera o José Antonio Pérez Páramo, que lo es en la actualidad desde el año 2000.
Hoy, en esta fecha que tuvieron a bien denominar como “Día de Internet”, dedicamos una jornada para dar a conocer cómo hacer una Internet más segura y confiable. Una celebración que tiene su origen en el Día Mundial de las Telecomunicaciones y que, posteriormente, en el año 1996, Estados Unidos erigió en el “Internet Day”, con el objetivo concreto de dedicar una jornada festiva dirigida a las escuelas.
Y, para bien o para mal (con mejor o peor fortuna / con más o menos acierto), los estadounidenses se adelantan a unos acontecimientos que, cuando llegan a la Unión Europea, ya dejan de tener el sentido original y/o se desfasan en el tiempo. Ello, pese a que en Francia ya se realizaban iniciativas en 1997, que continúan en el tiempo, con su Fête de l’Internet; o la Festa di Internet de Italia, desde 1999. Pero, hasta 2004, esto es, ocho años después de sus inicios en Estados Unidos, Europa instauró el Safer Internet Day. España, como es lógico, accedió de inmediato a lo que dijo la ‘madre Europa’…. Y ahí nos hemos quedado.
Claro está, me uno, como siempre, a estas iniciativas que fomentan el uso de las Tecnologías de la Información y la Comunicación. Pero ello no interfiere a posicionarme en contra del estancamiento más absoluto, pues también estoy a favor del Día de los Derechos Humanos, faltaría más, pero todavía queda mucho camino por recorrer en este asunto, así como en tantos otros.
En la web del Día de Internet ’09, podemos adherirnos a un manifiesto dividido en dos: para ciudadanos, por un lado, y para organizaciones y colectivos de personas, por otro. Y lo más interesante, por supuesto, es su contenido, en el que podemos comprometernos a “construir una Sociedad de la Información centrada en la persona, integradora y orientada al desarrollo, en que todos puedan crear, consultar, utilizar y compartir la información y el conocimiento”, reconociendo“que la educación, el conocimiento, la información y la comunicación son esenciales para el progreso, la iniciativa y el bienestar de los seres humanos”, y con la firme convicción“de que estamos entrando colectivamente en una nueva era que ofrece enormes posibilidades, la era de la Sociedad de la Información y de una mayor comunicación humana”.
Vamos a ver, ¿cómo que “estamos entrando colectivamente en una nueva era que ofrece enormes posibilidades”? ¿Pero es que no lo estamos ya? Lo seguro es que, si no estamos en ella, no es por responsabilidad de la sociedad civil y el tejido empresarial, sino por la ineficacia política actual que no ve en Internet más que un uso politizado para, sobre todo, exponer su programa en campaña electoral. Y esa es la única y lamentable realidad que, por otra parte, aún están a tiempo de cambiar, de rectificar para hacer de la sociedad española un país objetivamente centrado en el mundo en que vivimos.
A día de hoy, me parece una auténtica memez hablar del Día de Internet, y menos aún para fomentar su utilización en la sociedad, mucho más adelantada que Moncloa y el MITYC, lamentablemente. Desde hace ya varios años, deberíamos estar hablando de los beneficios que suponen las TIC, siendo Internet un elemento más, por mucho que sea esencial (que lo es) para conseguir los objetivos, y no el principio y el fin de la modernidad, de ese nuevo Renacimiento que, allá por 1996, a 13 años vista, ya dio su pistoletazo de salida.
Como todo el mundo conoce, desde el Partido Popular en Zaragoza llevamos mucho tiempo trabajando con la Sociedad del Conocimiento, con asuntos como -por ejemplo- las redes inalámbricas para el acceso a Internet en Zaragoza. Una labor, realizada por Domingo Buesa, José María Moreno, Rafael de Miguel y yo mismo, que ya plasmamos donde se debe, esto es, en nuestro programa electoral de 2007 (también en PDF), que continuamos con entusiasmo. Tres años de estudios y análisis para elaborar una idea de la Zaragoza del futuro, y cinco años en total espoleando al equipo de gobierno para que haga lo que tanto promete a bombo y platillo, como la propia red WiFi o esa desdibujada Milla Digital, sin interés (quizá porque no saben ‘venderlo’) para las empresas vinculadas a la Sociedad del Conocimiento.
Y, desde el Grupo Municipal Popular, a partir la aparición del primer borrador de los presupuestos para este año 2009, hemos seguido muy de cerca una partida en concreto, la de “Implantación Proyecto WIMAX Redes de Comunicación (Plu 2009-11)”, que cuenta con casi 2,2 millones de presupuesto plurianual para 2008 y 2009 cuando, personalmente, y cada cual lo entienda como quiera, un solo euro presupuestado para este proyecto seguiría pareciéndome excesivo.
La realidad es que el Partido Socialista, con el alcalde Belloch a la cabeza, va a completar la mitad de su segunda legislatura, la primera con CHA y ahora con PAR, sin haber cerrado uno de los asuntos que más publicidad habría dado a Zaragoza, así como un importante (cada día más) servicio a unos ciudadanos acordes con los tiempos y, por ende, necesitados de información.
Pero lo más grave es que, a estas alturas de la ‘película’, el Ayuntamiento no se debería ¿encontrar? con dos noticias nada más abrir el Heraldo de Aragón, dedicándole sus primeras páginas, que afectan negativamente a dos trascendentales proyectos (promesas incumplidas) de ciudad. Los titulares, que a buen seguro muchos conoceréis, son: “Zaragoza se queda sin redes ‘Wifi’ públicas a la espera de una nueva tecnología“ y “La Milla Digital se desdibuja“.
Si la realidad, según las quejas ciudadanas expuestas en el Heraldo, es que los puntos de acceso a Internet, que ofrece el Consistorio a los zaragozanos, no se encuentran operativos, estamos hablando de un engaño por parte del equipo de gobierno PSOE-PAR; pero si además se publicitan en zaragoza.es puntos que no son de titularidad pública sino privada, y no se indica dicha situación, entonces nos encontramos ante una lamentable treta que no tiene explicación razonable.
No obstante, aunque ya hablaré, en próximas fechas, sobre la implantación de un proyecto WiMAX que, con un elevadísimo presupuesto en tiempos de crisis, nadie conoce todavía, sí cabría recordar en este post, a nuestro gobierno municipal, aquel informe del Ministerio de Industria, Turismo y Comercio, encabezado entonces (agosto de 2006) por el socialista José Montilla, que les dio un ‘tirón de orejas’ por el intento de mantener las redes bajo titularidad pública, cuando dicha situación fue denominada como “jurídicamente imposible”.
En definitiva, para el Partido Socialista la palabra “progreso” es sinónimo de futuro, y cuanto más lejano mejor, porque no deben entender que ese “progreso” debería significar un presente a perfeccionar constantemente en el tiempo.
Cuando vamos a trabajar, de viaje o de paseo, vemos pequeños o grandes desastres. Todos somos testigos de las constantes violaciones medioambientales que se producen, a diario, a nuestro alrededor. Y, en ese momento, siempre nos hacemos las mismas preguntas: ¿qué hacer? o ¿a quién se lo digo?
Para ello, Greenpeace ha puesto en funcionamiento el proyecto Fotodenuncia, un espacio en internet dedicado a la participación ciudadana y la denuncia ambiental, en el que cualquier ciudadano puede denunciar las agresiones al medio ambiente que se producen a su alrededor. Con una cámara o un móvil, cualquiera puede fotografiar situaciones como la contaminación de mares y ríos, construcciones en espacios protegidos, incendios provocados, vertidos, etc. y contribuir a hacer públicas estas situaciones a través de la web.
El objetivo es configurar, con la colaboración de los ciudadanos, un mapa de las agresiones ambientales en nuestro país. Así, con sólo mover el ratón del ordenador, se podrá obtener un panorama de la degradación del entorno en nuestro país, panorama que irá aumentando con las aportaciones de los fotógrafos-internautas. Este será el primer paso, que ofrece Greenpeace, para dar un toque de atención a los responsables (empresas, ayuntamientos, autoridades, etc.) y buscar soluciones.
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De esta manera, la organización ecologista, quien considera que “la presión pública es uno de los mecanismos más efectivos para producir los cambios necesarios en la protección de la Tierra”, quiere seguir avanzando en el fomento de la participación ciudadana imprescindible para obtener éxito en la defensa del medio ambiente.
Los usuarios tienen la posibilidad de dar difusión pública a sus fotografías y así hacer visibles problemas de que, en muchas ocasiones, no encuentran un canal que les posibilite la denuncia. Ahora tú decides si quieres aprovecharla…
2007: Esta noche se acaba la campaña electoral… — Tras quince intensos días, esta noche acaba la campaña electoral en todos los municipios y comunidades autónomas de España. Quince [...]