Pese a que hace ya dos días que subí a la Red el segundo y definitivo debate electoral entre Mariano Rajoy y José Luis Rodríguez, lo publico hoy en mi blog…
Ayer, con una gran mayoría de españoles “pegados” a la televisión, Mariano Rajoy demostró sus credenciales para ser el próximo presidente de España, a partir del 10 de marzo, poniendo los cimientos ideológicos y de gestión a la victoria del Partido Popular.
Mariano fue el claro vencedor del debate entre los candidatos a la Presidencia del Gobierno porque demostró, tal y como hará también (y tan bien) el próximo lunes, que conoce los problemas de los españoles y que tiene un proyecto de futuro con soluciones concretas. Y ello diciendo, en todo momento, la verdad y llamando a las cosas por su nombre.
Además, el candidato del Partido Popular puso en evidencia que los cuatro años de Gobierno de Zapatero han sido cuatro años perdidos para España: falta de atención a los problemas, prioridades equivocadas y mala gestión del Gobierno hacen que la legislatura termine con crisis en la economía, un modelo educativo fracasado y un debate territorial muy preocupante.
Por su parte, Zapatero se negó a hablar de los problemas de los españoles. En lugar de ofrecer soluciones a los problemas de los ciudadanos, prefirió ignorarlos y ocultarlos, volviendo a hacer, como durante toda la legislatura, oposición a la oposición y relectura del pasado, a lo que dedicó más del 60 % del tiempo del que dispuso.
Es grave, muy grave, que un presidente del Gobierno no sepa qué hacer para solucionar los problemas de la gente, pero más aún que dedicara gran parte de sus tiempos de intervención en el debate a mentir y a engañar a los españoles.
Rajoy “cogió” a Zapatero en varias mentiras en directo y ante todos los españoles, con la desvergüenza de “desmentir lo mentido… y vuelta otra vez”:
Zapatero mintió sobre el número de inmigrantes ilegales que hay en España;
mintió cuando dijo que la tasa actual de paro es la más baja de la democracia;
mintió cuando aseguró que las cuentas públicas cerraron en todos los años de la legislatura con superávit;
mintió cuando dijo que España tiene para este año la previsión más alta de crecimiento para la Comisión Europea;
y mintió, entre otras cosas, cuando dijo que el Decreto-Ley de medidas laborales de 2002 incluía el despido libre.
Zapatero no habló de los precios, de la familia, de impuestos, de la competitividad de las empresas, de lo que les cuesta pagar a los españoles sus hipotecas. Tampoco explicó ninguna medida de futuro y fue notoria, por ejemplo, su falta de programa en materia de inmigración.
Mariano Rajoy fue al debate a presentar una alternativa de Gobierno. Mientras, Zapatero acudió al debate para ocultar la verdad y alimentar la tensión. Ambos candidatos fueron coherentes con lo que está siendo está campaña: Rajoy, con la cabeza y el corazón; Zapatero, tensión y drama con todas sus fuerzas.
Lo siento, Sr. Zapatero, la tensión y el dramatismo pueden dar algún resultado en la escenografía monocolor de un mitin, pero no valen en los debates.
Esperaba mucho más del candidato socialista, pero que mucho más; así como que, aunque algunos puedan llegar a decir que estas sean palabras “políticamente incorrectas”, no esperaba a un Mariano Rajoy tan espléndido. ¡¡TENEMOS PRESIDENTE!!
“La mejor crítica es la que no responde a la voluntad de ofensa, sino a la libertad de juicio” (Fernando Sánchez Dragó)
Todos conocemos lo que sucedió el pasado miércoles, día 21, en el programa “La noche de Jesús Quintero” de Televisión Española. José María García, a quién dediqué un post hace unos meses sobre su posible vuelta a ‘los ruedos’ (aunque no imaginaba que iba a ser de esta manera), realizó una entrevista que no fue emitida porque, según la cadena pública, contenía “insultos, descalificaciones y ataques a terceras personas”.
La verdad que poco más se puede añadir a todo lo que ya se ha dicho en estos dos intensos días. Televisión Española se ha equivocado muchísimo con este asunto, ha obrado con torpeza y, aunque no quisieran hacerlo, ha censurado a todo un profesional del periodismo con más de 35 años de experiencia. Y lo que roza el más absoluto de los absurdos es el mensaje y los dos minutos que emitieron de la entrevista, en los que hablaba sobre TVE y su presidente (Luis Fernández), como para quedar bien…
En fin, gracias al trabajo del diario El Mundo -a través de su página web- hemos podido ver el diálogo íntegro entre Quintero y García, ambos damnificados de este bochorno, comprobando que todas las opiniones del invitado, que pueden gustar más o menos pero no por ello deben ser censuradas, no son ni más ni menos fuertes que todo lo que había dicho él hasta ese momento.
Y, por si alguien no ha visto todavía la entrevista, que dura poco más de 40 minutos, le invito a hacerlo desde este blog:
Ayer, en el informativo “La 2 Noticias” (a las 22:00 horas), en medio de una información sobre las imágenes de las torturas en la cárcel iraquí de Abu Ghraib emitidas por una televisión australiana, incluyeron una imagen del presidente del PP, Mariano Rajoy.
El Partido Popular, que ha puesto en manos de sus abogados esta situación, exige la inmediata dimisión de la directora general de Radio Televisión Española, Carmen Caffarel, y del director de informativos, Fran Llorente, ya que se trata de un hecho grave que no admite ninguna explicación teniendo en cuenta que ni la información anterior ni la posterior tenían nada que ver con la intervención de Rajoy en la sesión de control al Gobierno en el Congreso de los Diputados.