Hoy, 15 de marzo, celebramos el Día Mundial de los Derechos del Consumidor; una jornada para promover los derechos fundamentales de todos los consumidores, para exigir que sus derechos sean respetados y protegidos, y para protestar contra los abusos del mercado y las injusticias sociales que los socavan. Un día que fue celebrado, por primera vez, el 15 de marzo de 1983 y, desde entonces, ha sido una ocasión importante para la movilización de la ciudadanía por sus derechos.
Así, si bien en el año 2009 se puso de manifiesto de manera inapelable los efectos de la crisis y el papel que el sistema financiero ha tenido en ella, el Día Mundial de los Derechos del Consumidor 2010 debe ser una fecha para la denuncia y la reivindicación de los consumidores y usuarios y para el impulso a un necesario cambio del modelo de sociedad y de consumo. Una acción que no debe quedarse en esta fecha sino que, muy al contrario, debe ser el punto de partida para unos y una continuación para otros.
Este día tiene su origen en una declaración hecha por el ex Presidente de los Estados Unidos, John Fitzgerald Kennedy, sobre cuatro derechos básicos:
Derecho a productos y servicios seguros
Derecho a ser informado/a
Derecho a elegir
Derecho a ser escuchado/a
Posteriormente, se agregaron cuatro nuevos derechos a los anteriores, que constituyen la base para el trabajo de las organizaciones de consumidores en todo el mundo, debido al trabajo del movimiento de consumidores:
Derecho a la satisfacción de necesidades básicas
Derecho a ser compensado/a
Derecho a la educación
Derecho a un medio ambiente saludable
Por definición, el término “consumidores”, tal como dijo Kennedy el 15 de marzo de 1962 ante el Congreso estadounidense, nos incluye a todos, quien añadió que “Son el grupo económico más grande, afectado por casi cada decisión económica privada y pública. No obstante, es el único grupo importante cuyas opiniones a menudo no son escuchadas”.
De esta manera, y con la adopción de estas Directrices para la Protección de los Consumidores, adoptadas por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) el 9 de abril de 1985, los derechos de los consumidores fueron finalmente elevados a una posición de legitimidad y de reconocimiento internacional tanto por los países desarrollados como por los en desarrollo, que quedaron definidos en el derecho a satisfacer las necesidades básicas, a la seguridad de productos y servicios, a ser informado/a, a elegir, a ser escuchado/a, a ser compensado/a, a la educación de los consumidores y a un ambiente saludable.
Documentación complementaria:REAL DECRETO LEGISLATIVO 1/2007, de 16 de noviembre, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios en España (en formato PDF).
“La violencia es miedo de las ideas de los demás y poca fe en las propias” (Forges)
El 17 de diciembre de 1999, a través de la resolución 54/134, la Asamblea General de las Naciones Unidas declaró el 25 de noviembre como el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, invitando a los gobiernos, las organizaciones internacionales y las organizaciones no gubernamentales a que organizasen en ese día actividades dirigidas a sensibilizar a la opinión pública respecto al problema de la violencia contra la mujer.
Una fecha que fue elegida como conmemoración del brutal asesinato en 1960 de las tres hermanas Mirabal, activistas políticas de la República Dominicana, por orden del gobernante dominicano Rafael Trujillo (1930-1961).
Artículo 1 de la “Declaración sobre la Eliminación de la Violencia contra la mujer” de la Asamblea General de la ONU: “A los efectos de la presente Declaración, por “violencia contra la mujer” se entiende todo acto de violencia basado en la pertenencia al sexo femenino que tenga o pueda tener como resultado un daño o sufrimiento físico, sexual o sicológico para la mujer, así como las amenazas de tales actos, la coacción o la privación arbitraria de la libertad, tanto si se producen en la vida pública como en la vida privada”. E incluye, en su artículo 2, “la violencia física, sexual y psicológica en la familia, incluidos los golpes, el abuso sexual de las niñas en el hogar, la violencia relacionada con la dote, la violación por el marido, la mutilación genital y otras prácticas tradicionales que atentan contra la mujer, la violencia ejercida por personas distintas del marido y la violencia relacionada con la explotación; la violencia física, sexual y psicológica al nivel de la comunidad en general, incluidas las violaciones, los abusos sexuales, el hostigamiento y la intimidación sexual en el trabajo, en instituciones educacionales y en otros ámbitos, el tráfico de mujeres y la prostitución forzada; y la violencia física, sexual y psicológica perpetrada o tolerada por el Estado, dondequiera que ocurra”.
Del 3 al 14 de diciembre, está teniendo lugar en Bali (Indonesia) la Cumbre de Naciones Unidas sobre cambio climático. Se trata del principio de un nuevo proceso internacional sobre el acuerdo que sustituirá al Protocolo de Kyoto a partir de 2012. Pero, sobre todo, es una ocasión importante para que todos los países asuman los compromisos necesarios para reducir las emisiones de gases causantes del calentamiento global que agravan la pobreza.
Dicha Fundación calcula que la adaptación al cambio climático en los países en desarrollo va a costar al menos 50 mil millones de dólares al año, y mucho más si no se reducen suficientemente las emisiones globales de efecto invernadero. Asimismo, añaden que se necesitarán al menos entre 1.000 y 2.000 millones de dólares para hacer frente a las necesidades de adaptación más urgentes e inmediatas de los PMA. Sin embargo, los compromisos actuales del Fondo para los PMA, creado específicamente con este objetivo, suman sólo 163 millones de dólares, menos de la mitad de lo que Gran Bretaña está invirtiendo en la climatización del metro de Londres y, lo que es aún peor, del total sólo se han entregado 67 millones de dólares.
Por ello, y con motivo de esta Cumbre, Intermón Oxfam ha redactado una carta genérica para que cualquier ciudadano español pueda remitírsela a nuestra Ministra de Medio Ambiente, Cristina Narbona, contándole que hacemos los ciudadanos contra el cambio climático y, por supuesto, recordándole que ella también debe cumplir con su parte de responsabilidad:
Estimada Sra. Narbona:
Yo actúo contra el cambio climático:
Le pido que usted también actúe contra la pobreza causada por el cambio climático en la Cumbre de las Naciones Unidas.
Las personas más pobres del mundo ya están sufriendo el impacto del cambio climático y los efectos del calentamiento global con sequías o inundaciones más intensas y frecuentes. Sus hogares, sus medios de vida y sus familias están, cada vez, menos seguros. Leer la carta completa
En septiembre del año 2000, en la Cumbre del Milenio, los 192 estados miembros de la ONU, se propusieron un reto: lograr un mundo mejor para todos en el año 2015.
Y, para que no quedase todo en una declaración de buenas intenciones, Koffi Annan dijo: “No serán las Naciones Unidas las que alcanzarán los Objetivos del Desarrollo del Milenio. Deben alcanzarse en cada país a través de los esfuerzos conjuntos de los gobiernos y el pueblo”.
Dichos objetivos consisten en erradicar la pobreza extrema y el hambre; lograr la enseñanza primaria universal; promover la igualdad entre géneros y la autonomía de la mujer; reducir la mortalidad de los niños menores de 5 años; mejorar la salud materna; combatir el VIH/Sida, el paludismo y otras enfermedades; garantizar la sostenibilidad del Medio Ambiente; y fomentar una alianza mundial para el desarrollo.
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2007: Supergarcía 2.0: descubriendo Internet — Ayer, en el programa La Noria de Telecinco, José María García fue entrevistado por Alfredo Urdaci y Pepe Calabuig, amén [...]