Hoy, 25 de diciembre, ha sido un día apasionante para los niños, y no tan niños, por la llegada de Papá Noel, ese personaje gordinflón que inunda nuestras casas de regalos en la madrugada del 24.
No es momento de hacer un debate sobre ello, pero poco o nada entiendo que tengamos que traer (o sus renos voladores) a este pobre hombre desde tan lejos, cuando nosotros ya tenemos nuestra propia idiosincrasia cultural, nuestras propias tradiciones. Y la excusa que los niños tienen más tiempo para disfrutar con los juguetes, personalmente, no me vale para nada, pues a mi casa nunca ha venido “este barrigudo” (que dirían en Gomaespuma) a traerme ni carbón ‘del malo’, y sí los Reyes Magos -con sus domesticados camellos- en esa bonita noche del 5 de enero. ¡Y bien feliz que he sido!
Y, tras esta particular reflexión, me he dado cuenta que mi infante bitácora (1 añito cumple el 27 de este mes) no ha recibido ningún obsequio por su parte, quizá por no postearle carta alguna…
Así, me ha tocado hacer de ‘Santa Claus’ ante ti, querido blog, para que no te enfurruñes. Y nada mejor que dedicarte este vídeo de YouTube en el que Plácido Domingo, con unas vistas fantásticas, canta (voz en off) uno de los ‘villancicos americanos’ que más me gustan, pues la música sí es un elemento universal: “O Holy Night”.
PD: (En voz baja) Aunque este video es un regalo para mi bitácora, os invito a todos a escuchar esta majestuosa interpretación de ‘nuestro’ Plácido. Y si alguien quiere considerarlo como un obsequio para si mismo, será para mí un motivo de “orgullo y satisfacción” .
En esta época del año, llámese ‘Navidad’ o ‘solsticio de invierno’, todos queremos hacer llegar a nuestros seres queridos ese deseo de paz, amor y prosperidad para el nuevo año, con la sana intención de hacerles ver que ahí seguimos acordándonos de ellos.
Todavía existen nostálgicos que escriben los típicos ‘Christmas’ por correo postal, una tradición que creo no hay que perder nunca, máxime si son del tipo UNICEF. Pero cada día son más las personas que prefieren enviar esos buenos deseos vía e-mail o SMS, incluso, también por MMS, pero eso ya es mucho más caro…
La verdad es que no soy muy bueno en estas situaciones, lo reconozco. Más aún, cuando estas felicitaciones, una a una, llegan a convertirse en… muchísimas, y repetir tanto queda algo feo, en principio, más para uno mismo que para los demás.
Por ello, y aunque sí he escrito personalmente algunas de estas felicitaciones, me decidí a usar esa herramienta con la que me paso más de 10 horas cada día: ¡el ordenador! Y he encontrado muy buenas ideas que he utilizado cuando la creatividad, que en ocasiones creemos infinita, llega a atrofiarse.
Así, he pensado que a alguno de los que me leéis le vendría tan bien como a mí un listado de esos sms navideños y, dado este pensamiento, los voy a postear (tras haberlos retocado para que tengan igual o menos de 160 caracteres). Yo sólo he utilizado siete de los 32, pero hay para todos los gustos, como la Coca-Cola: para los redichos, para los refinados, para los enamorados, para los porn… (ejem), para todos.
Incluyo aquí cinco ejemplos. El resto, en lugar de publicarlos en el post, los he subido al servidor en formato .odt (OpenOffice) y .pdf. Y si alguno tiene más, que los añada en los comentarios para que, cuando tenga un rato, los adhiera la lista actual:
Si hoy ves a un señor vestido de rojo bajando por tu chimenea y te mete en un saco, no te asustes, este año he pedido que mi regalo seas tú.
Feliz 2007 y por el culo te la hinco… ¿Que eso no rima? ¡Pos se la hinco a tu prima!
Tal vez el mejor adorno de Navidad es una gran sonrisa, aquí tienes la mía ; )
Los amigos son como los radares de la Guardia Civil, aunque no los veas, siempre están ahí. ¡¡Feliz Navidad!!
Un cubata: 4 euros. Un buen pedo: 30 euros. Un buen regalito y una buena fiesta: 100 euros. Que yo te felicite no tiene precio: ¡¡¡FELIZ NAVIDAD!!!
PD: ¡Ah! Por cierto, que casi lo olvidaba: ¡¡¡FELIZ NAVIDAD!!!
2006: ¿Podremos los españoles ver el Mundial? —
El Gobierno tiene la obligación de cumplir y hacer cumplir la Ley en la retransmisión de los partidos del Mundial.
La [...]