Después de los Jackson Five y de haber lanzado al estrellato a cinco de sus hijos, con las consiguientes ganancias económicas, Joe Jackson pretende ahora formar un nuevo grupo musical pero, esta vez, con sus nietos, los tres hijos del recientemente fallecido Michael Jackson.
Con el cadáver de su hijo recién enterrado, y en contra de los deseos del resto de la familia, el patriarca de los Jackson, al que se acusó de maltratar y explotar a sus retoños, ha establecido ya contactos en el mundo de la música, para que el próximo año Prince Michael I, París y Prince Michael II, más conocido como ‘Blanket’, realicen una gira de conciertos.
Además, el abuelo de los pequeños ya habría cerrado varios contratos para la grabación de un disco e incluso estaría buscando un grupo que acompañara a los niños en la supuesta gira, según ha revelado Ian Halperin, el biógrafo de Michael Jackson, al diario sensacionalista The Sun.
La familia se muestra en contra de esta idea, como todos los que hemos sido –y somos– fans del ‘Rey del Pop’, y en el seno del clan Jackson se habla de explotación y se acusa Joe de querer utilizar a sus nietos como lo hizo con sus hijos, destrozando otra familia que ya ha sufrido bastante.
Y, tal y como publiqué hace unos días en el post sobre el Testamento de Michael Jackson, actualmente es la madre del cantante (Katherine) la que tiene la custodia de los niños, y –según informan fuentes cercanas a la familia– querría excluir a Joe de la crianza de sus nietos. Mientras, un juez de Los Ángeles aplazó hasta el próximo día 20 la vista sobre la custodia de los hijos de Michael Jackson, a petición de la madre del rey del pop, y de la ex esposa y madre de Prince Michael y de Paris, Deborah Rowe.
Por lo que estamos viendo, podría llegar a pensarse que Joseph Jackson es, además de un cantante frustrado, todo un experto en explotación infantil para su conveniente beneficio económico. Y para eso creó, hace poco tiempo, su propia discográfica… ¡¡¡Qué pedazo de HdP*!!!
De Harlem a Nerverland y del Staples Center de Los Ángeles al resto del mundo. La despedida ayer a Michael Jackson se convirtió en el último «gran espectáculo» del artista. Música, amigos, seguidores y decenas de televisiones preparadas para emitir un espectáculo que, con el camino que lleva la música –falta de líderes carismáticos– en la actualidad, se antoja tan histórico como irrepetible.
El funeral del ‘Rey del Pop’ estuvo a la altura de un jefe de Estado y de un país como EEUU, que tiene el gran valor de convertir la imagen de sus ídolos caídos en mitos intemporales, aunque en el caso de Michael no fuera necesario. Caravanas de coches con carrocerías tan negras como interminables y una escenografía de cine, aunque ajustada al comedido tono que ayer requería la ceremonia, arroparon un funeral emocional y popular, donde los sentimientos contradictorios apuntalaban en la memoria de los presentes los recuerdos que había dejado el pequeño de los ‘Jackson Five’ entre los asistentes que acudieron a su despedida.
El día comenzó con un funeral privado, reservado para un centenar de personas escogidas, en Forest Lawn, un cementerio de los Los Ángeles. La comitiva recorrió después las calles de la ciudad californiana hasta el Staples Center, donde, con una luz azul cenital, se recibió el ataúd recubierto de flores del artista, hecho de bronce y con un baño de oro de 14 kilates, cuyo interior se elaboró en terciopelo azul eléctrico y con un espejo pulido a mano; el mismo modelo que se usó en el funeral del padre del soul, James Brown, que pertenece a la compañía Batesville y que, incluso, tiene hasta nombre propio: Promethean. Uno de los portadores era Jermaine, uno de los hermanos de Jackson, que después se sentó junto al resto de sus hermanos (todos llevaban puestos un guante con diamantes en la mano derecha) y sus padres en las filas reservadas del estadio.
Así, Smokey Robinson, una de las referencias de la Motown en los años sesenta, dio comienzo al Memorial leyendo los mensajes de Diana Ross, que no pudo asistir, y de Nelson Mandela, también ausente. Era el preámbulo de un funeral que arrancaba en el templo de Los Ángeles Lakers (donde el músico ensayó por última vez la coreografía de un concierto que ya nunca podrá ser) y que ayer presentaba un decorado austero y apagado que reproducía la atmófera de las iglesias afroamericanas con coros de gospel –que sustituyeron a las bocinas de los marcadores– y ventanas góticas de Iglesia –que robaron la atención a las canastas de baloncesto–.
El coro de música espiritual inició el espectáculo. La primera artista que salió a homenajear a Michael Jackson fue Mariah Carey, quien, con traje oscuro, versionó uno de los éxitos del homenajeado: “I’ll be there”. Tras ella, llegó el turno de uno de esos momentos especiales –hubo bastantes–, como fue la actuación de Lionel Richie, que escogió, como tributo personal, el tema “Jesus is Love”.
Después entró la actriz Queen Latifah, quien no permitió que los sentimientos le desencajaran su voz, y Berry Gordy, fundador de la Motown, quien afirmó que «Su vida fue maravillosa. Siempre buscaba hacer lo que nadie había hecho. Ha sido el mayor “entertaiment” que jamás ha habido», que, además, quitó hierro a la solemnidad del instante al contar alguna de las anécdotas referidas a los Jackson Five.
Así, las canciones y los testimonios se sucedieron a partir de ahí. Stevie Wonder, en otro momento para recordar, interpretó al piano las notas de “Never dreamed you’d leaved in summer” y, claro está, en uno de los anfiteatros del basket mundial no podían faltar dos jugadores como Magic Johnson y Kobe Bryant, el pasado y el futuro de uno de los grandes equipos de la NBA. «Los dos fuimos amigos. Lo conocí hace treinta años. Me invitó a su casa y conocí a sus padres, a sus hermanos. Hizo de mí un jugador mejor», dijo Magic.
Una embarazadísima Jennifer Hudson eligió la canción “Will you be there”, con un marcado acento gospel y, tras ella, apareció el reverendo Al Sharpton, un activista pro derechos civiles y político, que pronunció un mensaje exaltado, con el lema «never stop», quien condujo el acto a uno de sus instantes más intensos.
Pero, sin duda, uno de los espacios más emotivos del evento fue la aparición de la actriz Brooke Shields, amiga especial del artista desde la adolescencia. Sus lágrimas y su emoción dieron a la ceremonia toques que evocaban a la despedida de James Brown, quien contó cómo Michael intentó enseñarle a bailar, sin demasiado éxito, su famoso paso «moonwarlker». Destacó que los dos habían compartido la experiencia de convertirse en adultos siendo todavía demasiado jóvenes para afrontar las responsabilidades que conlleva esa edad. «Tú empezaste a los cinco años, yo comencé a los once meses», añadió Brooke Shields.
Después, llegó la esperada aparición de uno de los hermanos de Jackson, Jermaine. Interpretó a capella, aunque con algún lógico momento de duda (la voz casi se le quiebra en un pasaje), la canción favorita de su hermano: “Smile”, de la gran película “Tiempos modernos”, de otro de los grandes genios artísticos que ha dado la historia: Charles Chaplin.
Hubo más cosas, muchas más, como la presencia en el escenario de la hija de Martin Luther King, el rapero Usher, que bajó hasta el féretro para cantar a su lado, y el cantante Shasheen Jafargholi, un joven de 12 años –participante en el concurso “Britain’s Got Talent”– que iba a actuar con Michael en su adiós a los escenarios en Londres.
Antes de bajar el telón, los bailarines de su último “show” interpretaron “This is it”, la canción que grabó en sus últimos ensayos para los conciertos del Arena O2. El evento acabó con las canciones “We are the World” y “Heal the World”, interpretadas por todos los que habían cantado durante el acto, así como algunos de sus familiares que, con gafas de sol, despidieron emocionados el funeral. Uno de sus hermanos suspiró y dijo: «Quizá, Michael, ahora por fin te dejarán en paz». Paris, la hija de Michael, se acercó al micrófono, convirtiendo el momento en el más conmovedor del día, se puso a llorar y apuntó: «Sólo quiero decir que, desde que nací, papá siempre fue el mejor padre que uno pudiera imaginar. Sólo quiero decir que lo quiero mucho».
El funeral batió récords en Internet, donde millones de personas lo siguieron en directo. Pero la televisión, ayer, se llevó la palma. El homenaje en el Staples Center fue retransmitido en directo en la red por cadenas como CBS, Fox y CNN. Y, para quien no lo haya visto, o para los que quieran recordarlo con más calma, aquí dejo una grabación íntegra del evento que pudo verse en directo ayer desde este blog:
A través del blog, puedes ver íntegramente el funeral de Michael Jackson, gracias a CBS2.com, un evento que puede convertirse la retransmisión más vista de la historia.
Cientos de personas ya han comenzado a agolparse en las inmediaciones del estadio Staples Center en Los Ángeles, donde se celebrará el funeral de la leyenda del pop. A las 18.00 horas (hora española) se abre la entrada oficial y una hora más tarde, a las 19.00 horas, comienza la ceremonia.
Hasta ahora sólo ha habido un puñado de eventos que han paralizado al mundo temporalmente, como el asesinato del presidente estadounidense John F. Kennedy en 1963, la llegada del hombre a la Luna en 1969 -con varios cientos de millones de espectadores- y el funeral de la princesa Diana. La BBC calculó entonces la audiencia en 2.500 millones de personas. También hubo miles de millones de espectadores que siguieron el entierro del papa Juan Pablo II hace cuatro años.
Para el funeral en el Staples Center y su transmisión en una gran pantalla en un teatro cercano se han sorteado 17.500 entradas, por las que pujaron 1,6 millones de personas en un sorteo. Sólo 8.750 personas han tenido la suerte de recibir dos invitaciones.
Madonna se ha subido de nuevo a los escenarios, y lo ha hecho con un concierto que da comienzo a su renovada gira “Sticky And Sweet Tour” en el Arena O2 de Londres con un sentido homenaje al ‘Rey del Pop’, Michael Jackson, quien –hasta el momento de su fallecimiento– tenía previsto realizar una serie de 50 conciertos de despedida en el mismo lugar.
Así, mientras la ‘Reina del Pop’ realizaba una de sus actuaciones, un bailarín vestido como Jackson (chateta de lentejuelas, pantalón negro, camiseta blanca y su inconfundible guante blanco) saltó al escenario y comenzó a bailar –al estilo ‘Billie Jean’– como lo hacía el cantante indianés; mientras, a su espalda, varias imágenes de Michael –de cuando sólo era un niño– destellaban en una pantalla gigante. En ese momento, Madonna se dirigió a la multitud diciendo: “Give it up for one of the greatest artists the world has ever known – long live the King!”(“Para uno de los más grandes artistas que ha conocido el mundo – ¡Larga vida al Rey!“).
De esta manera, Madonna, quien compartió el estrellato con Michael –como artistas en solitario– en la década de los 80, cerró el espectáculo, al que asistieron cerca de 17.000 personas, con el ‘Give It 2 Me‘, enfundándose un guante y finalizando, junto con sus bailarines, su homenaje al ‘Rey del Pop’.
Más de un millón y medio de fans estadounidenses de Michael Jackson han solicitado, a través de la web del Staples Center, dos de las escasas 17.500 entradas disponibles para el evento que, mañana martes, día 7 de Julio, dirá adiós al ‘Rey del Pop’.
Como conocerán todos los fans de Michael Joseph Jackson, su última voluntad, el Testamento que rubricó hace ahora siete años (menos tres días), ha sido hecha pública, entre otros sistemas, mediante su escaneo y puesta a disposición de todos por medio de la web TMZ.com.
Por ello, para conocer lo subscrito por el ‘Rey del Pop’ mediante este texto legal (como la designación de la tutoría de sus hijos y sus bienes -en caso de fallecimiento- a su madre, Katherine Jackson, o, en segundo lugar, a Diana Ross, entre otros temas), quiero publicarlo aquí traducido al castellano, incluyendo la descarga del documento en PDF (castellano e inglés -Testamento original escaneado-).
Michael, el 7 de Julio de 2002, convino su último Testamento…
ÚLTIMO TESTAMENTO DE MICHAEL JOSEPH JACKSON
Yo, MICHAEL JOSEPH JACKSON, residente del Estado de California, declaro que este es mi último Testamento, y por este medio revoco todos los testamentos y codicilos hechos por mí.
I
Yo declaro que no estoy casado. Mi matrimonio con DEBORAH JEAN ROWE JACKSON ha sido disuelto. Yo tengo tres niños viviendo ahora, PRINCE MICHAEL JACKSON, JR., PARIS MICHAEL KATHERINE JACKSON and PRINCE MICHAEL JOSEPH JACKSON, II. Yo no tengo otros niños, vivos o fallecidos.
II
Es mi intención por este Testamento disponer de todos los bienes sobre los que tengo derecho a disponer por voluntad. Yo específicamente me abstengo de ejercer todos los poderes de citados que pueda poseer en el momento de mi muerte.
III
Yo doy todo mi patrimonio al Fideicomisario o Fideicomisarios por tanto actúan en virtud de la Declaración Enmendada y Repetida de Confianza ejecutada el 22 de marzo de 2002 por mí como administrador otorgante y que se llama MICHAEL JACKSON FAMILY TRUST, dando efecto a las enmiendas realizadas con anterioridad a mi muerte. Todos estos activos serán mantenidos, administrados y distribuidos como parte de dicho Fideicomisario según sus términos y no como un fideicomiso testamentario separado.
Si por cualquier razón esta disposición no es operativa o es inválida, o si dicho fideicomiso se suspende o es revocado, yo doy todo mi patrimonio al Fideicomisario o Fideicomisarios nombrado para actuar en nombre de MICHAEL JACKSON FAMILY TRUST, como Enmienda y Repetición ejecutada el 22 de marzo de 2002, y yo orienté al Fideicomisario o Fideicomisarios a dividir, administrar, poseer y distribuir los verdaderos inmuebles en virtud con las disposiciones de dicho fideicomiso, como anterior a que se refiere a las disposiciones ya existentes para ampliar las mismas y de la misma manera que la Declaración Enmendada y Repetida de Confianza, fueron expuestos en este documento en su totalidad, pero sin dar efecto a las enmiendas posteriores después de la fecha de este Testamento. El Fideicomisario, Fideicomisarios, o con cualquier otro Fideicomisario nombrado en tal Acuerdo Fiduciario actuará sin fianza.
IV
Yo ordeno que todos los impuestos federales y estatales de sucesión exigibles o resultantes desde o por razón de mi muerte (en adelante “Impuesto sobre Fallecimiento”) atribuibles a la propiedad que forma parte del patrimonio de la MICHAEL JACKSON FAMILY TRUST, incluidas las propiedades que pasan a dicho fideicomiso de mi herencia testamentaria serán pagados por el Fideicomisario de dicho fideicomiso de conformidad con sus términos. El Impuesto sobre Fallecimiento atribuible a la propiedad que ocurra fuera de este Testamento, excepto los bienes inmuebles que constituyen las propiedades del fideicomiso mencionado en la frase anterior, se imputarán a los beneficiarios de dicha propiedad.
V
Yo nombro a JOHN BRANCA, JOHN McCLAIN y BARRY SIEGEL como co-administradores de este Testamento. En el caso de que cualquiera de sus muertes, renuncias, incapacidad, omisión o negativa a servir o de seguir actuando como co-administrador, otros serán sus sustitutos sin necesidad de ser nombrados. Los co-administradores que actúen en cualquier momento después de mi muerte podrán nombrar a uno o varios sustitutos para servir en el caso de que ninguno de los tres individuos estén dispuestos o sean capaces de servir en cualquier momento.
El término “mi administrador” usado en este Testamento incluye a cualquier actor personal representante o representantes de mis propiedades. Ninguna persona actuando como tal necesita enviar una fianza.
Yo doy a mis administradores, plenos poderes y autoridad en cualquier momento o momentos de venta, arrendamiento, hipoteca, prenda o de otro intercambio de disponer de los bienes, ya sean reales o personales que comprende mis propiedades, en los mejores términos que consideren mis Administradores, a continuar las empresas comerciales, a comprar activos de mi propiedad, a que sigan en vigor y pagar las primas de seguros de cualquier póliza de seguros, incluyendo seguros de vida, propiedad de mis bienes, y para cualquiera de los fines de hacer, ejecutar y entregar cualquier y todos los actos, contratos, hipotecas, facturas de venta u otros instrumentos necesarios o convenientes para ellos. Además, doy a mi administradores plenos poderes para invertir y reinvertir los fondos y bienes inmuebles en cualquier tipo de propiedad, real, personal o mixta, y cada tipo de inversión, en particular, incluyendo, pero sin limitación, obligaciones corporativas de todo tipo y existencias, preferidas o comunes, e intereses en fondos de inversión y participaciones en las sociedades de inversión, y cualquier fondo común fiduciario administrado por la empresa ejecutora a continuación, cuyos hombres de prudente discreción e inteligencia adquieran por cuenta propia.
VI
Salvo que se disponga otra cosa en este Testamento o en el Fideicomiso a que se refiere el Artículo III del presente, he omitido intencionadamente proveer a mis herederos. He omitido intencionadamente proveer a mi ex esposa, DEBORAH JEAN ROWE JACKSON.
VII
Si en el momento de mi muerte yo poseo o tengo interés en propiedades situadas fuera del Estado de California que requieren administración auxiliar, yo nombro a mis Administradores domiciliarios como Administradores auxiliares de dichos bienes. Yo doy a dichos Administradores domiciliarios las siguientes competencias, derechos y privilegios para ejercer en su única y absoluta discreción, con referencia a esos bienes: causar tal administración auxiliar que ha de comenzar, llevar a cabo y completar; determinar qué bienes, si no todos, vayan a ser vendidos por los Administradores auxiliares para el pago de todos los créditos, impuestos, costos y gastos de administración, incluida la indemnización de los Administradores auxiliares y honorarios de abogados incurridos por razón de la propiedad de esos bienes y por la administración auxiliar; y tras la finalización de tal administración auxiliar, yo autorizo y motivo a los Administradores auxiliares a distribuir, transferir y transportar el residuo de tales bienes a los Administradores domiciliarios aquí, que será distribuido por ellos en virtud de los términos de este Testamento, siendo mi intención que todas mis propiedades se administren como una unidad y que mis Administradores domiciliarios supervisen y controlen, tanto como lo que permite la ley local, la administración auxiliar de cualquier procedimiento que se estime necesario en la solución de mis propiedades.
VIII
Si alguno de mis hijos son menores de edad en el momento de mi muerte, yo designo a mi madre KATHERINE JACKSON como tutora de las personas y propiedades de tales hijos menores de edad. Si KATHERINE JACKSON no sobrevive a mí, o no puede o no quiere actuar como tutora, yo designo a DIANA ROSS como tutora de las personas y propiedades de tales hijos menores de edad.
Yo subscribo mi nombre a este Testamento este día 7 de Julio de 2002.
En la fecha escrita abajo, MICHAEL JOSEPH JACKSON, declara ante nosotros, los abajo firmantes, que el anterior instrumento que consta de cinco (5) páginas, incluyendo la página firmada por nosotros en calidad de testigos, fue su Testamento y nos pidió a actuar como testigos del mismo. Él firmó entonces este Testamento en nuestra presencia, estando presentes todos nosotros en ese mismo momento. Nosotros ahora, a petición de él, en su presencia y en presencia de unos a otros, subscribimos nuestros nombres como testigos.
Cada uno de nosotros es ahora mayor de dieciocho (18) años de edad y testigo competente y reside en la dirección que figura después de su nombre.
Cada uno de nosotros está familiarizado con MICHAEL JOSEPH JACKSON. En este momento, él es mayor de dieciocho (18) años de edad y, en lo mejor de nuestro conocimiento, él está en su sano juicio y no está actuando bajo coacción, amenaza, fraude, falsificación o influencia indebida.
Nosotros declaramos bajo pena de perjurio que lo anterior es verdad y correcto.
Ejecutado el 7 de Julio de 2002 a las 5:00 pm, Los Angeles. CA.
Con la frenética energía de sus mejores años, Michael Jackson agasajó a miles de ‘fans ficticios’ con una última función. Las imágenes del vídeo, que han sido obtenidas en exclusiva por la cadena CNN (USA), pertenecen a su último ensayo en el Staples Center de Los Ángeles, grabado dos días antes de su fallecimiento, el mismo en que el será despedido por sus seguidores más ‘afortunados’ en el funeral anunciado para el próximo martes.
Hasta ahora, habían circulado tan sólo las fotografías, cuadrando sus poses clásicas, aunque excesivamente delgado. Pero la última grabación del ‘They don’t care about us’ (‘Ellos no se preocupan por nosotros’), de su álbum ‘HIStory: Past, Present and Future – Book I‘, añade –si cabe– aún más misterio a su repentina muerte.
El rabioso ritmo del ‘Rey del Pop’ en el escenario, arropado por ocho bailarines que sudan para mantener su ritmo, no encaja, ni mucho menos, con la imagen del cantante agonizante o del enfermo termina que siempre nos han querido vender desde algunos sectores.
Tenía razón su hermano mayor, Jermaine Jackson, cuando aseguraba, al programa ‘Today Show’ de la NBC (en directo desde Neverland), que “Michael estaba muy fuerte, mentalmente y físicamente”, añadiendo que “Siempre fue un gran bailarín y había superado todos los tests… Estaba perfectamente listo“.
El 13 de julio, Michael iba a volver a actuar, iniciando una serie de 50 conciertos en el O2 de Londres, un recinto con capacidad para 18.000 personas, y cuyas entradas se habían agotado poco después de su salida a la venta. Pero, desgraciadamente, en Neverland, sólo se ven los carromatos de las parabólicas que conforman el circo mediático de la comunicación, un lugar donde se le ha prohibido descansar en paz.
2006: ¿Podremos los españoles ver el Mundial? —
El Gobierno tiene la obligación de cumplir y hacer cumplir la Ley en la retransmisión de los partidos del Mundial.
La [...]