“Recuerda que eres tan bueno como lo mejor que hayas hecho a lo largo de tu vida” (Samuel ‘Billy’ Wilder)
Grabada el pasado día 1 de febrero de 2010, en el mismo estudio que la original 25 años antes (Henson Recording Studios, antes A&M Recording Studios), la nueva versión de la canción “We are the World” –en la que Jones y Richie han sido los productores ejecutivos y productores– se ha elaborado en beneficio de las ayudas humanitarias por el terrible terremoto de Haití y su posterior reconstrucción.
“We Are the World“, aquella canción benéfica grabada originalmente por el supergrupo USA for Africa en 1985, fue escrita por Michael Jackson y Lionel Richie, y co-producida por Quincy Jones y Michael Omartian para el álbum We Are the World. En los años siguientes, USA for Africa ha recaudado y distribuido más de 63 millones de dólares en ingresos procedentes de la venta de más de 7 millones de unidades del álbum, nombrado el sencillo más vendido de todos los tiempos, además de casi 2 millones de ventas digitales y productos afines. Así, la mitad del total se ha destinado a ayuda humanitaria (alimentos, medicinas y servicios de los refugiados) y el resto se ha utilizado para apoyar a más de 500 proyectos diferentes de ayuda, rehabilitación y desarrollo en 18 países del África subsahariana.
En esta ocasión, Quince Jones ha dicho que “hace 25 años, la industria del entretenimiento mostró el poder de la comunidad para ayudar a nuestro prójimo cuando grabamos ‘We Are The World’ para llevar ayuda a las personas que padecen hambre en Etiopía. Y, mientras la necesidad de África continúa, el país de actualidad -Haití- está sufriendo enormemente la destrucción debido al reciente terremoto y está en una necesidad inmediata que va a durar mucho tiempo después de que las cámaras de televisión se hayan marchado. Como artistas, nos hemos unido en este 25º aniversario y en el espíritu de ‘We Are The World’ para ayudar a satisfacer esa necesidad”.
La grabación de ‘We Are The World 25 for Haití’, cuya producción ha sido posible gracias al apoyo financiero de Visa Inc., ha incorporado el mismo entusiasmo, sentido de propósito y generosidad que la grabación original de hace 25 años. Cada uno de los artistas que han participado, independientemente del género o de la generación, ha entrado en la habitación con sus almas y corazones totalmente abiertos a la unión para ayudar al pueblo de Haití:
Artistas participantes: Quince Jones (productor ejecutivo), Lionel Richie (productor ejecutivo), Wyclef Jean (productor ejecutivo), Rickey Minor (productor), RedOne (productor), Carlos Santana, Jennifer Hudson, Jaime Foxx, Sugarland, Adam Levine, Jason Mraz, Herat Wind & Fire, Natalie Cole, The Jonas Brothers, T Pain, Brian Wilson, Justin Bieber, Nicole Scherzinger, India.Arie, Julianne Hough, Mary Mary, Melanie Fiona, Bebe Winans, Mya, Tyrese Gibson, Anthony Hamilton, Raphael Saadiq, Gladys Knight, Keri Hilson, Joel & Benji Madden, Heart, Brandy, P!nk, Musiq Soulchild, Miley Cyrus, Akon, Jordin Sparks, Celine Dion, Rob Thomas, Katharine McPhee, Jeff Bridges, Randy Jackson, Patti Austin, Kid Cudi, Usher, Will.I.Am, Kanye West, LL Coll J, Isaac Slade (aka The Fray), Snoop Dogg, Nicole Richie, Trey Songz, Ethan Bortnick, Taryll Jackson, Taj Jackson, Vince Vaughn, Drake, Freda Payne, Faith Evans, Robin Thicke, Rashida Jones, Barbra Streisand, Jimmy Jean Louis, Enrique Iglesias, Zac Brown, Lil Wayne, Tony Bennett, Josh Groban, Sean Garrett, Harry Connick Jr., Al Jardine, Bone Thugs and Harmony (Bizzy Bones), Ar Rahmen, Fergie, Mary J. Blige, Orianthi, Mann, Nipsey Hussle, Iyaz, Keith Harris, Nikka Costa, Toni Braxton, Farnsworth Bentley, Plain Pat e Il Trio.
“Me siento culpable si me quedo sentado cuando sé que podría estar haciendo algo” (Michael Jackson)
Tal día como hoy, en el año 2006, publicaba en este blog un artículo sobre el documental “Una verdad incómoda”, de Al Gore, que titulaba “Nuestra supervivencia es lo que está en juego“. Una película que nos mostraba un contundente y preocupante retrato de la situación del planeta, amenazado por el calientamiento global provocado por las ingentes emisiones de CO2 por parte de la acción del hombre.
Así, hoy, un día después de finalizar las dos semanas en cartel del documental-homenaje de Michael Jackson, “This is it“, quiero añadir el texto del comunicado que, desgraciadamente, jamás podrá manifestar. Un documento, referenciado a una de sus más famosas canciones (“Earth Song”), que pretendía (y pretende) avisarnos sobre la grave situación de nuestro planeta y la urgencia que existe para, entre todos, intentar, cuando menos, paliarla.
Este es el discurso, este es el pensamiento, esta es la herencia (una más) del Rey: “Respeto los secretos y la magia de la Naturaleza. Por eso me disgusta tanto ver las cosas que pasan, que cada segundo, según dicen, se tala el equivalente a un campo de fútbol en la Amazonía. Esas cosas realmente me molestan. Por eso escribo este tipo de canciones [Earth Song]. Para fomentar cierta concienciación y esperanza en la gente. Amo este planeta. Amo los árboles. Tengo debilidad por ellos. Por sus colores, sus cambios de hoja. Me encantan. Yo respeto mucho esas cosas. Estoy convencido de que la Naturaleza intenta como puede compensar el abuso que el hombre hace del planeta. Porque el planeta está enfermo. Es como una fiebre. Si no lo curamos ahora, llegará el día en que no tenga remedio. Es nuestra última oportunidad de arreglar este problema, parar este tren descarrilado. Ese momento ha llegado. Es ahora. La gente siempre dice o piensa: Ya lo cuidarán otros. El gobierno, ellos… ¿”Ellos”? ¿Quién? Comienza por nosotros, lo hacemos nosotros. O nadie lo hará”.
Han pasado ya cuatro meses desde el trágico e inesperado fallecimiento de Michael Jackson, cuando poco tiempo después debía realizar cincuenta conciertos en el O2 Arena de Londres, bajo el lema “This is it”. Y, tras su muerte, desde el momento en que anunciaron el último gran show del Rey del Pop, esto es, el film con idéntico nombre que la malograda gira, el mundo entero esperaba el momento del estreno con más morbo que entusiasmo.
Pero ayer, con el inicio de estas dos semanas mágicas de duración en cartelera del documental, Michael ha tapado las bocas de quienes afirmaban que el artista se había convertido un esperpento politoxicómano que, incapaz de volver a hacer arte, había sucumbido a la desesperación y el exceso. Nunca, en la historia del ARTE, se había tenido la oportunidad de ver a un pintor genial dando sus últimas pinceladas, o a un compositor magistral tarareando su última canción, y eso es precisamente lo que ocurre en este documental que tuve la satisfacción de disfrutar ayer en su primera sesión.
La mirada omnipresente de los nuevos tiempos, el cóctel de tecnología y la propia excepcionalidad de Jackson sí han dejado un documental final sobre él. Michael no era un pelele ridículo clamando por un combinado de somníferos; no era un ser patético que dejaría, además de canciones antiguas, carnaza para cotillas e inventores de chistes macabros. Jackson murió, pero tenía algo entre manos: un algo rebosante de orgullo, talento y vida.
“This is it” no es un documental al uso. No es el clásico canto fúnebre, la loa al difunto, el golpe bajo y el hurgar en el sentimentalismo, sino un viaje al mundo del espectáculo, a la historia de la música, a la gestación de una de esas obras de arte que nos enorgullece de ser humanos, como bien dice Rafa Vidiella en 20 Minutos. Es, sencillamente, la crónica del cotidiano e ilusionado esfuerzo de un grupo de privilegiados que persigue la perfección, la felicidad e ilusión del público, liderados por un ARTISTA dado por muerto antes y después de morir.
En este “último show” del Rey, podemos ser parte de sus pinceladas finales (que, a buen seguro, formarán parte del merchandising de Sony), como sus nuevas y/o modificadas performances (muestras escénicas), sus nuevas escenas de videoclips (algunas de ellas en 3D) en el espectacular “Thriller”, “Earth Song” o “Smooth Criminal” (en el que se basa en la espectacular película “Gilda”… ¡qué gran gusto tenía por el séptimo arte!), etc.
En definitiva, “This Is It” no exprime ni idealiza a Michael Jackson, sino que se limita a mostrarlo. No es una excusa para ganar dinero, que también, sino un regalo para los que nos sentimos sus admiradores y un motivo para regresar a los cines. Nada del testamento de un genio: a base de emoción, respeto y verdad, es una maravillosa manera de redescubrirlo. ¡Qué gran final para 50 años de inimitable show! GRACIAS…
Recomiendo que, a pesar que en el cine se enciendan las luces al iniciarse los créditos del documental, no os levantéis hasta que la pantalla se apague… Os merecerá la pena
Su título coincide con el de la película, que se estrenará en las salas de cine el próximo 28 de octubre, esto es, ‘This Is It’. Pero, además, no sólo es el single póstumo de Michael Jackson, ya que formará parte de un doble CD que saldrá a la venta el 27 de octubre.
No obstante, y sin desmerecer a una fantástica canción con el toque del mejor Michael (el de los años 80), es un secreto a voces que la grabación huele a muy antigua, a producción de Quincy Jones, con posible inclusión de sus hermanos en los coros. Se dice que es un ‘outtake’, una grabación descartada de ‘Off the wall’, el primer álbum que Jackson hizo con Jones. Parece, incluso, que la canción la escribió Michael con Paul Anka, siendo publicada (en 1991) por el artista llamado ‘Saphire’. Y también se hacen especulaciones con un tema, del mismo nombre, de Kenny Loggins, un cantante que siempre le encantó a Michael. Pero todo son tribulaciones.
Así, ya se conoce el contenido del doble compacto, que es lo que importa. El CD1 contiene las canciones originales de Michael Jackson, muchos de sus grandes éxitos, arreglados y ordenados en la misma secuencia en la que aparecen en la película, según se precisa en el sitio oficial del artista; y acabando con dos versiones del tema inédito ‘This Is It’. Esta canción se incluye en la secuencia final del filme e incluye coros cantados por los hermanos de Michael.
Mientras, el CD2 ofrece versiones nunca publicadas de algunos de los clásicos del artista, e incluye un poema inédito de Michael Jackson titulado ‘Planet Earth’. Además, se acompaña de un libreto especial de 36 páginas con fotos exclusivas de Michael Jackson durante sus últimos ensayos.
Y, para abrir boca, incluyo el vídeo –que han difundido desde la web oficial del artista– donde se puede escuchar íntegramente el single de su primer disco póstumo:
A partir del 28 de octubre, el mundo podrá asistir en primera fila al concierto final de Michael Jackson, cuando Sony Pictures Entertainment y Sony Music estrenen “This Is It”, que se está produciendo con el completo apoyo de los herederos del ‘Rey del Pop’ y se obtendrá a partir de cientos de horas de ensayos y de escenas entre bastidores, que fueron filmadas en alta definición y con el sonido digital más avanzado, mientras el cantante preparaba su nueva serie de conciertos en el O2 Arena de Londres.
La película, que también contará con una selección de secuencias en 3D, brindará una retrospectiva única de su carrera y también mostrará entrevistas con algunos de los amigos íntimos y colaboradores más cercanos de Jackson.
Como dice la sinopsis del film, en la web (thisisit-movie.com) que han elaborado para su promoción:
“Michael Jackson’s THIS IS IT will offer Jackson fans and music lovers worldwide a rare, behind-the-scenes look at the performer as he developed, created and rehearsed for his sold-out concerts that would have taken place beginning this summer in London’s O2 Arena. Chronicling the months from April through June, 2009, the film is produced with the full support of the Estate of Michael Jackson and drawn form than one hundred hours of behind-the-scenes footage, featuring Jackson rehearsing a number of his songs for the show. Audiences will be given a privileged and private look at Jackson as he has never before. In raw and candid detail, Michael Jackson’s THIS IS IT captures the singer, dancer, filmmaker, architect, creative genius and great artist at work as he creates and perfects his final show. Kenny Ortega, who was both Michael Jackson’s creative partner and the director of the stage show is also directing the film, which is being produced by Randy Phillips, Kenny Ortega and Paul Gongaware. Executive producers are John Branca and John McClain. The film will be distributed worldwide by Sony Pictures Releasing. Tickets for the limited two-week engagement of the film go on sale beginning September 27.” (Leer en castellano vía Google)
Y he aquí el trailer del documental en HD:
Por si fuera necesario, aquellos que quieran encontrarme, desde el día 28 de octubre al 10 de noviembre de 2009, ya saben donde buscarme…
Vía L.A. Times | Michael Jackson falleció a causa de “niveles letales” de un poderoso anestésico llamado propofol, según unos documentos de la oficina del forense del condado de Los Ángeles que justifican esta conclusión después de la autopsia realizada a la estrella del pop, abordando una de las principales cuestiones sin respuesta que rodearon la muerte de Jackson. Pero, a su vez, también plantean nuevas preguntas sobre cómo fue tratado, en particular, en las horas antes de su muerte.
Conrad Murray (en la imagen superior), médico personal del genio musical, dijo a los detectives de la policía de Los Ángeles que había estado tratando de insomnio a su paciente durante unas seis semanas, administrándole 50 miligramos de propofol cada noche, vía intravenosa, según los registros del tribunal. Pero, asimismo, Murray comunicó a los detectives que temía que Jackson se estuviera creando una adicción, por lo que trató de apartar a la estrella del pop de las drogas. Así, bajó la dosis a 25 miligramos, mezclándola con dos otros sedantes, el lorazepam y el midazolam., reteniendo el propofol dos días antes de su muerte.
En la mañana que murió Jackson, el Dr. Murray trató de inducir el sueño sin necesidad de utilizar el propofol, según la declaración jurada, dándole valium a las 1:30 a.m, pero, al no funcionar, le inyectó lorazepam a las 2 a.m. Y a las 3 a.m., cuando el cantante aún estaba despierto, también le administró midazolam. Durante las horas siguientes, Murray dijo que le dio varios medicamentos a Jackson para, finalmente, a las 10:40 a.m., administrarle 25 miligramos de propofol, tras la insistencia de Michael Jackson, según los registros del tribunal.
Aunque Murray reconoció a la policía que él administró propofol, las autoridades dijeron que no pudieron encontrar pruebas de su procedencia bajo licencia médica o número de seguimiento de la Drug Enforcement Administration. Sin embargo, los detectives de la policía vieron unas ocho botellas de este anestésico en la casa junto con otros viales y pastillas que le habían sido recetadas por el Dr. Murray, el Dr. Arnold Klein y el Dr. Allan Metzger. Al igual que otros medicamentos que fueron confiscados, como valium, tamsulosina, lorazepam, temazepam, clonazepam, trazodona y tizanidina.
El médico de Jackson indicó a las autoridades que abandonó la habitación de Michael Jackson durante unos minutos antes de regresar y encontrar a la estrella del pop sin respiración, sobre las 11 a.m, por lo que comenzó a tratar de reactivar a Jackson, administrándole una reanimación cardiopulmonar (R.C.P.), así como una droga para revertir los efectos del sedante.
Según los registros telefónicos en la mañana del 25 de junio, el Dr. Murray hizo tres llamadas de teléfono durante aproximadamente 47 minutos a partir de las 11:18 a.m. Llamó al asistente personal de Jackson para solicitar que le enviaran seguridad. Tras unos minutos sin respuesta, dijo a las autoridades que bajó corriendo a la cocina y le pidió al chef que enviara al hijo mayor de Jackson, Prince Jackson, a la habitación. Todo ello mientras, siempre según Murray, continuaba la R.C.P. y esperaba la llegada de los paramédicos.
El final es el trágicamente conocido por todos. Los miembros del personal de Michael Jackson llamaron al 911, que fue llevado al Centro Médico de UCLA donde, instantes después, fue declarado muerto.
Gran parte de la investigación se ha centrado en el propofol –una droga generalmente administrada por los anestesistas durante la cirugía–, por lo que, si la decisión de Murray de dar a Jackson –a modo de ayuda para dormir– una dosis de propofol hubiera provenido de un hospital, el caso alcanzaría un nivel de negligencia, requerida para una acusación de homicidio involuntario.