50 años de lucha contra la pobreza y la injusticia
“Los acontecimientos de los últimos tiempos han hecho mucho por el honor del hombre y algo por su libertad; pero, hasta ahora, muy poco por su felicidad” (Frase extraída de ‘Esbozo para un cuadro histórico de los progresos del espíritu humano’, un ensayo de Antoine de Condorcet).
Desde ayer, y durante todo el día de hoy, la Fundación Intermón Oxfam, con motivo del 50 aniversario de la institución, está organizando unas jornadas de mesas redondas en el Palacio de Congresos de Madrid, bajo el título “50 años de lucha contra la pobreza y la injusticia: revisando el pasado y proyectando el futuro”, cuyo objetivo es el de reflexionar sobre el estado actual de la pobreza en el mundo y las oportunidades para el desarrollo que permitirán su erradicación y, por tanto, el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo del Milenio de la ONU.
Asimismo, la Fundación ha elaborado un amplio informe (enlace al PDF de 4 Mb) en el que se ofrece un análisis que incluye un conjunto amplio de indicadores que describen la evolución de la pobreza y la desigualdad durante las últimas décadas; así como un comentario sobre algunas de las lecciones aprendidas en cinco décadas de políticas de desarrollo, que pretende contestar a preguntas como el por qué existe y se perpetúa la pobreza, o cómo responder al mayor fracaso ético de nuestro tiempo y a las amenazas que plantea para el conjunto del planeta.
Añado a continuación, de manera muy escueta, la sinopsis de dicho informe:
“El siglo que acabamos de dejar ha sido testigo de una transformación profunda del mundo en que vivimos. A lo largo de los últimos cincuenta años hemos presenciado un progreso social sin precedentes que ha permitido a centenares de millones de personas escapar de la miseria. Los países en desarrollo han ido acortando distancias con los países ricos en indicadores como la esperanza de vida, el analfabetismo o la mortalidad infantil. Sólo en el último decenio, mil doscientos millones de personas han podido acceder a agua no contaminada, mueren dos millones y medio de niños menos cada año y treinta millones de niños y niñas han accedido a la educación primaria.
Sin embargo, estos datos describen sólo una parte de la historia. Con la excepción de Asia, el mundo en desarrollo no se ha beneficiado del crecimiento exponencial que ha experimentado la economía mundial durante este medio siglo. Hoy, más de mil millones de personas siguen viviendo en la pobreza extrema, incapaces de ofrecer a sus hijos las condiciones mínimas de una vida digna. Dieciocho países y 460 millones de personas se encuentran ahora peor de lo que estaban hace quince años, la mayor parte de ellos en África y en las antiguas repúblicas soviéticas. En un planeta al que le sobran los recursos, miles de seres humanos mueren de hambre cada día y 850 millones se ven atrapados en el círculo vicioso de la desnutrición y la miseria económica.
La transformación de esta realidad es, posiblemente, el mayor reto que enfrenta la comunidad global en el siglo XXI. ¿Por qué existe y se perpetúa la pobreza? La respuesta a esta pregunta nos ha obsesionado durante más de doscientos años, desde que las revoluciones francesa y americana abrieran la esperanza a un ideal democrático que promoviese el bien común. La depravación social en la que se ve obligada a vivir cada día la mayor parte de la Humanidad no sólo supone el mayor fracaso ético de nuestro tiempo, sino que plantea amenazas para el conjunto del planeta”.
Etiquetas: informe, Intermón Oxfam, Madrid, pobreza
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6 comentarios 10 de octubre de 2006





































