Entradas etiquetadas con 'Historia'
“La pasión constituye todo lo humano. Sin ella, la religión, la historia, la novela, el arte serían inútiles” (Honoré de Balzac)
Vía GEA | La advocación de la Virgen del Pilar, por lo singular de su tradición —vinculada a los orígenes del cristianismo en España— y por diversos acontecimientos históricos, ha llegado a adquirir dimensiones españolas e hispánicas marianas de primera magnitud. Sin embargo, esta devoción —desde sus orígenes— ha constituido uno de los principales elementos integrantes no sólo de la religiosidad aragonesa, sino de su propia identidad como pueblo. Y del mismo modo que la esencia aragonesa no puede reducirse a los más destacados y tradicionales rasgos en que a menudo se le identifica (el Pilar, la jota, el Ebro, etc.), tampoco sería posible una aproximación en profundidad a la personalidad de los aragoneses ignorando o infravalorando estos componentes tradicionales.
Y es que el núcleo fundamental de la tradición pilarista consiste en que la Virgen María, desde Jerusalén, donde aún vivía antes de su Asunción, para confortar al Apóstol Santiago el Mayor en sus tareas de evangelización de Hispania, lo visitó milagrosamente en Cesaraugusta a orillas del río Ebro, donde se encontraba con los primeros convertidos. Un hecho por el que, recordando tal acontecimiento, se levantó posteriormente una modesta capilla en honor de Nuestra Señora, venerando su imagen sobre una columna. Aunque, para conocer más detalles sobre este asunto, recomiendo la lectura del fascículo que regalaba ayer, día 11 de octubre, Heraldo de Aragón, titulado “Un espacio para la tradición. Desde la casa romana a la Santa Capilla”, escrito por el Excmo. Sr. D. Domingo J. Buesa Conde, Presidente de la Real Academia de Nobles y Bellas Artes de San Luis.
Así, la historia de la devoción se extiende, al menos de una forma fehaciente y versada, desde la existencia de una antiquísima cofradía dedicada a Santa María la Mayor de Zaragoza, documentada a partir del año 1286 mediante un testamento en forma de carta partida (conservado en el Archivo del Portillo), en el que se hace referencia a esta institución religioso-benéfica, que habría de perdurar hasta el siglo XIX. Esto nos retrotrae si no a los tiempos de dominación musulmana, sí cuando menos a los años del obispo D. Pedro de Librana, a principios del siglo XII, en un momento histórico en el que el fervor cristiano se manifiestaba en Zaragoza de forma bien concreta, con la edificación del templo románico del Salvador y el de Santa María, del que aún se conserva un singular tímpano.
De estos años data la devoción del pueblo zaragozano a su Virgen y a su templo que, popularmente, se llamará de la Virgen del Pilar, aunque oficialmente se titule de Santa María la Mayor. Si bien, no obstante, no sería hasta el 10 de octubre de 1613 cuando el Concejo zaragozano decidiera guardar como festivo el duodécimo día del décimo mes del año, con lo que la fiesta religiosa del 12 de octubre pasó a ser también festividad civil; asimismo, ya en el siglo XVIII, el papa Clemente XII aceptó tal día como fecha para la celebración de la «festividad de la Virgen María Aparecida en Carne Mortal». E igual trascendencia tiene el 27 de mayo de 1642, fecha en que la capital aragonesa proclamó patrona de la ciudad a la Virgen del Pilar, patronazgo que en las Cortes de 1678 se extendió a todo el reino.
Por todo ello, y porque hoy conmemoramos este día tan especial, deseo elevar mi voz para deciros a todos:
¡¡VIVA ZARAGOZA!! ¡¡VIVA ARAGÓN!! ¡¡VIVA LA VIRGEN DEL PILAR!!
Etiquetas: Aragón, cristianismo, Cultura, Historia, religión, tradición, Virgen del Pilar
Archivado en: Aragón, Citas y refranes, Cultura, Historia, Sociedad civil
12 de octubre de 2010
Ayer tuve la ocasión de asistir a un almuerzo-coloquio, organizado por la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP) y la Fundación Bancaja, en el que el ministro de Educación, Sr. D. Ángel Gabilondo, impartió una conferencia, titulada “La dimensión social de la Educación”, que tuvo algunos titulares interesantes, aunque la mayor parte del tiempo se rigió por un sentido común que, después, no vemos fructificado con hechos desde el Gobierno de España.
Así, el ministro aseguró estar abierto a posibles modificaciones del texto que presentó recientemente para alcanzar un pacto social y político, advirtiendo, por ejemplo, que no descarta que el profesorado adquiera rango de autoridad pública, como está solicitando el Partido Popular, mostrándose dispuesto a “estudiar lo que sea necesario” si el refuerzo de la dimensión del docente “solo puede hacerse desde una disposición legal”.
Pero como ya están los medios de comunicación para informar al detalle sobre lo acontecido ayer en el Hotel Meliá Zaragoza, hoy sólo quiero hacer referencia a un tema que a los aragoneses nos toca muy de lleno, la Historia de Aragón en las escuelas, que también tuvo su momento de gloria en esta conferencia, aunque sólo fuera por la pregunta que realicé en el tiempo del coloquio.
De esta manera, la pregunta que propuse fue la siguiente: “¿Cómo puede ser la educación la “vértebra determinante” de la UE cuando en España no somos capaces de unificar nuestra propia Historia por intereses político-sociales? (P.E. Corona de Aragón)”. Una cuestión que, en realidad, abrió el propio ministro cuando indicó que, con la presidencia de España en la Unión Europea, había que trabajar por que la educación fuera la “vértebra determinante” que uniera a los europeos.
Pero, si la situación que estamos viviendo es ya muy amarga de por sí, lo más deplorable, para una figura como la suya, fue su respuesta, en la que indicó que “en España todos los libros de texto de las editoriales son iguales siempre”, añadiendo que “nos sorprenderíamos felizmente si cogiéramos libros de texto de otras CC.AA. y viéramos su grandísima semejanza”. Un hecho que, como sabemos bien los aragoneses, es rotundamente falso e hiriente para los que formamos parte de esta histórica tierra.
Aunque, leyendo hoy la prensa aragonesa, es fácil entender esta situación, ya que ningún medio se ha hecho eco de la trascendente respuesta –que nos afecta a todos– del ministro que miró hacia otro lado en un asunto de vital importancia, y que cada día podemos comprobar no sólo en la educación de nuestros jóvenes, sino también en las manifestaciones de los líderes políticos catalanes, confundiendo (por ignorancia y/o mala educación) a los reyes de la Corona de Aragón, por poner un ejemplo reciente.
En consecuencia, tras el almuerzo, tuve la ocasión de departir unos minutos con el Sr. Gabilondo, a quien recriminé –como aragonés fiel a mi tierra y a nuestra Historia– su respuesta. Un hecho por el cual, dado su manifestado desconocimiento en la materia, me solicitó un informe acerca de este asunto que tanto nos debe importar a los herederos de una tierra que ha sido siempre imprescindible para el devenir de los tiempos.
Por ello, me gustaría contar con la colaboración activa de todos vosotros para elaborar este informe…
Etiquetas: Aragón, Ángel Gabilondo, educación, Historia, juventud, política
Archivado en: Aragón, Cultura, Personal, Política Nacional, Sociedad civil
30 de abril de 2010
“Soy de Aragón la tierra noble, la de los claros torrentes, con sus sendas sonrientes y sus mozos como el roble, orgullosos y valientes” (Jota “Soy de Aragón”)
Aragón, como en tantas ocasiones a lo largo de su Historia, está pasando por unos enrevesados momentos que están afectando a una población siempre comprometida con esta tierra. Asuntos como la Proposición de Ley de uso, protección y promoción de las lenguas propias de Aragón, presentada en las Cortes de Aragón (julio de 2009), o las malintencionadas declaraciones del consejero de cultura de la Generalitat de Catalunya, Joan Tresserras, a la hora de explicar el estudio de los restos de Pero III, plagada de errores y manipulaciones, perfilando una visión torcida de la realidad histórica, han provocado que los aragoneses nos sintamos tristemente desamparados.
Un sentimiento, el de los ciudadanos de una tierra que posee un nombre documentado por primera vez durante la Alta Edad Media (año 828), que se ha resuelto con una encomiable reacción democrática tanto en la Red como en la calle. Y la red social Facebook ha sido, sin duda, una de las herramientas 2.0 más utilizadas para ello, como –ejemplificando este hecho– los grupos “La corona catalanoaragonesa es una invención”, “Queremos que el nuevo estadio del Zaragoza se llame CORONA DE ARAGÓN” (que trascendió en los medios) o “Basta de manipular la Historia. La corona catalano-aragonesa NUNCA existió!”, entre tantos otros espacios que se han convertido en lugares para encuentros humanos que posibilitan que pluridad y comunidad se conjuguen.
Por ello, dada la pasión, las ganas, el esfuerzo y el sentimiento que han demostrado tantos aragoneses, y vista la tan objetiva como desagradable inconexión existente entre todos esos grupos que se están creando tanto en Internet (la infociudad) como en la ¿vida real?, Domingo Buesa (reconocido experto en historia aragonesa) y un servidor hemos elaborado un espacio común en Internet, por y para todos los aragoneses (de nacimiento, adopción y/o afecto), que exprese la voz y la voluntad aunada de todos los que nos consideramos vejados ante las injusticias que sufre Aragón y, por ende, cada uno de nosotros.
Así, a través de esta web (SoydeAragon.com), aunque lo comprobareis accediendo a ella, podéis (desde ya) publicar artículos, completar la base de datos de “Aragoneses Ilustres”, conformar un álbum de “Aragoneses en Red”… y tantas otras actividades que manifiestan la intención de hacer que esta web no sea un lugar donde ‘colaborar’ sino, muy al contrario, donde unirnos y elaborar, entre todos, un mensaje para defender nuestro pasado y, claro está, nuestro futuro.
En definitiva, y enviando un mensaje claro, no es este el momento de dejar nuestro futuro únicamente en manos del ámbito político… Aragón (tiene todo el derecho) nos necesita una vez más, pues la Historia de los pueblos debe ser inalterable, y uniendo nuestras voces será imposible que el mundo no nos escuche. ¡VIVA ARAGÓN! ¡ENTALTO ARAGÓN!
Etiquetas: Aragón, Domingo Buesa, futuro, Historia, Internet, Orlando Suárez, pasado
Archivado en: Aragón, Blogosfera, Citas y refranes, Redes sociales, Sociedad civil
9 de diciembre de 2009
“¡Hermanos! Lo que hacemos en la vida, tiene su eco en la eternidad” (Máximo Décimo Meridio, Gladiator)
El pasado día 28 de noviembre –a colación con la comparecencia del consejero de Cultura de la Generalitat de Cataluña, Joan Tresserras, para explicar el estudio de los restos de Pedro III, que estuvo plagada de errores y manipulaciones, perfilando una visión torcida de la realidad histórica–, un ciudadano de Zaragoza publicó una carta en El Periódico de Aragón que venía a decir que “los catalanes no son españoles, son franceses, proceden del sur de Francia, de la Occitania y son los primeros charnegos en llegar a Cataluña”, amén de datos históricos que acompañaban a esta frase, y que pueden leer clicando en la imagen de la derecha.
Por ello, hoy me gustaría ampliar la información que aportaba D. Isidoro Berdié, autor de dicha carta, sin la necesidad de aportar, porque no lo creo ni justo ni necesario, opinión personal alguna sino, más bien, referencias históricas que pueden aclarar más aún esta cuestión, pues ya se sabe que los diarios de papel tienen una limitación obvia, y que no es otra que el espacio.
Así, y resumiendo mucho la Historia, en los siglos VIII y IX, los Carolingios (el linaje de reyes francos que gobernaron Europa Occidental entre los siglos VIII y X, y cuyo nombre deriva de su fundador, el mayordomo de palacio y vencedor de la batalla de Poitiers, Carlos Martel) decidieron hacerse con el control de los territorios al sur de los Pirineos como consecuencia del fracaso de la expedición que hiciera Carlos I el Grande (Carlomagno) a Zaragoza en el año 778, cuando los embajadores musulmanes de Zaragoza le ofrecieron tomar posesión de la ciudad a cambio de su ayuda militar contra los musulmanes cordobeses, liderados por Abderramán I.
El fracaso de Carlomagno en Zaragoza, que tuvo miedo del poderoso ejercito franco –por lo que no abrió sus puertas–, se debió a que la ciudad no cayó con la rapidez que el rey de los francos (desde el año 768 d.C.) pensaba; incluso, se encontró ante la batalla más difícil que enfrentara en toda su carrera y, temiendo una derrota, decidió retirarse y regresar a casa. Así, como Carlomagno no podía confiar en los musulmanes ni en los vascones, a quienes se había enfrentado durante su conquista de Pamplona, abandonó apresuradamente la península por el Paso de Roncesvalles, ante la llegada del invierno y las nieves, cuando ocurrió uno de los eventos más famosos de todo su reinado: la Batalla de Roncesvalles, que arrojó varios famosos muertos, entre los que se encontraban el senescal Eggihard, el conde del palacio Anselmo y el prefecto de la Marca de Bretaña, Roldán, posterior inspiración del Cantar de Roldán (Chanson de Roland), el famoso cantar de gesta francés.
Este hecho encolerizó a la Dinastía Carolingia y decidieron controlar el territorio enviando a condes y jefes militares a establecer colonias en dicha zona. De esta manera, y he aquí la clave de la cuestión planteada, los condes establecieron condados y así nacieron los condados catalanes y el de Aragón, por lo que las personas que vivían allí, los que obedecían (la clase baja/media) –pues los mandones y los frailes eran francos (la alta sociedad)–, eran la vieja población hispano visigoda que ocupaba esas tierras.
Muy posteriormente, en el siglo XII, gracias al apoyo mostrado a Ramiro II de Aragón en contra de los castellanos, éste le ofreció a Ramón Berenguer IV, conde de Barcelona, a su hija Petronila –de un año de edad– en matrimonio, quien –tras el fallecimiento de su marido– abdicó en favor de Alfonso II el Casto en documento fechado el 18 de julio de 1164. La boda, hecho por el que los condados catalanes se unieron a Aragón, se celebró en Lérida mucho más tarde, en el mes de agosto de 1150, depositando Ramiro II en su yerno (el 13 de noviembre de 1137) el reino pero no la dignidad real, firmando éste en adelante como Conde de Barcelona y Príncipe de Aragón.
Creo que la cuestión ha quedado bastante clara pero, no obstante, para eso es un blog, para dialogar a través de los comentarios (el foro de cada artículo). Y, por si fuera poco, Domingo Buesa y un servidor hemos creado un grupo en Facebook, denominado “Plaza de la Corona de Aragón“, para defender los derechos de una tierra que requiere del apoyo de todos, excepto de la clase política (por lo que podemos comprobar cada día…), poniendo a la Historia en su sitio.
Etiquetas: Aragón, Carlomagno, Caronligios, Cataluña, condado, corona, Francia, Historia
Archivado en: Aragón, Citas y refranes, Política Nacional, Redes sociales, Sociedad civil
1 de diciembre de 2009
Mañana, día 15 de septiembre, tendrá lugar la inauguración de una exposición itinerante sobre la figura de Jaime I El Conquistador (Montpellier, 2 de febrero de 1208 – Alcira, 27 de julio de 1276), una muestra que ha sido organizada por el Ayuntamiento de Zaragoza, en colaboración con la Casa de la Comunidad de Valencia, y que ya ha recorrido varias ciudades españolas con un importante éxito de afluencia.
Esta exposición, que se exhibirá en el Centro de Convivencia para Mayores “Pedro Laín Entralgo” (ver mapa), conmemora el 800 aniversario de este rey aragonés (1213 – 1276), de Valencia (1239-76) y de Mallorca (1229-1276), conde de Barcelona (1213-1276), señor de Montpellier (1219-1276) y de otros feudos en Occitania, haciendo un extenso repaso de toda su trayectoria, que podría resumirse (vía Wikipedia) así:
“El reinado de Jaime I marcó el nacimiento de una conciencia territorial en los distintos reinos de la Corona de Aragón, especialmente en Aragón, Reino de Valencia y en Cataluña. Dos son los factores que contribuyeron a este hecho: la normalización del Derecho y la transformación de las Cortes en un órgano reivindicativo y representativa de la voluntad del reino, actúan como catalizadores de la creación de una conciencia diferenciadora de cada territorio. Los Fueros de Aragón se promulgaron en las cortes de Huesca (1247), sustituyendo a los diferentes códigos locales del reino. Los Usatges de Barcelona, gracias a la protección real, se extendieron por todos los condados catalanes (mediados del siglo XIII).
La situación en Valencia fue diferente, puesto que la oposición de la nobleza aragonesa a la consolidación del reino hizo que los fueros valencianos (Foris et consuetudines Valentiae), otorgados por Jaime I en 1240 no triunfen definitivamente hasta 1329. En 1244, Jaime I establece que el río Cinca sería la divisoria entre Aragón y Cataluña. Desde entonces, las Cortes de cada reino se reunieron de forma separada.
El reinado de Jaime I marcó también el desplazamiento del centro de gravedad de la monarquía hacia la costa mediterránea. Así, la Corte y la cancillería —base del actual Archivo de la Corona de Aragón— se establecieron en Barcelona”.
La inauguración de la exposición se realizará a las 20:00 horas y contará con la presencia de la Directora General de Inmigración y Ciudadanía de la Comunidad Valenciana, Mabel Manglano
.
Etiquetas: Aragón, Historia, Jaime I, Rey, Zaragoza
Archivado en: Aragón, Ayuntamiento, Cultura, Historia
14 de septiembre de 2009
Bolivia dio ayer el pistoletazo de salida de las celebraciones del bicentenario de la independencia del Reino de España que recorrerán América Latina a lo largo de los próximos dos años. El festejo es para la diplomacia española una prueba crucial: es el primero de muchos actos reividicativos y lo es, además, en un terreno no menos que hostil a la hora de recordar a la ex potencia colonial.
Y, para ello, el presidente Evo Morales ha preparado a la capital, La Paz, para grandes fastos, acompañado por los mandatarios del arco de la izquierda más radical de la región, los miembros de la Alternativa Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA): el venezolano Hugo Chávez, el ecuatoriano Rafael Correa, el nicaragüense Daniel Ortega y el paraguayo Fernando Lugo, que ya han confirmado su asistencia, junto al vicepresidente de Cuba, Jorge Luis Sierra Cruz. Mientas, la mayoría de los demás países envían a sus ministros de Exteriores, así como una desencaminada España, que estará representada por el secretario de Estado para Iberoamérica, Juan Pablo de Laiglesia.
Pero, de esta celebración social, ha quedado excluida la mitad oriental de Bolivia: las ricas provincias de Santa Cruz, Tarija, Beni o Chuquisaca, todas enfrentadas al Gobierno de Morales por mil y un motivos y, sobre todo, por la reforma constitucional de corte indigenista que el Oriente boliviano, predominantemente criollo, rechaza tajantemente.
La ausencia de las provincias de la oposición también se debe al revisionismo histórico en el que se ha embarcado Evo Morales. El presidente sostiene que fueron los levantamientos indígenas de 1781 los primeros gritos de libertad, y no el de los criollos de 1809 encabezados por el paceño Pedro Domingo Murillo; pues hay un sector indigenista radical que considera a Murillo un traidor porque prestó servicio en el Ejército de la corona española durante la sublevación indígena de Tupac Katari 28 años antes de la rebelión criolla.
Sin embargo, la única realidad, pese a lo que quiera modificar Evo Morales, es que los alzamientos indígenas fueron estallidos esporádicos de descontento contra las autoridades pero sin planes concretos, siendo las clases medias, así como la burguesía y la alta sociedad, sin olvidar mencionar a las mujeres de Cochabamba, ‘Las Heroínas’, que no eran precisamente indígenas, quienes iniciaron la revolución.
Así, la revolución paceña del 16 de julio, que tiene una gran importancia en el proceso histórico americano, se ha convertido en un mero instrumento político del Movimiento Al Socialismo, el partido gobernante, cuyo festejo propone para el país una política excluyente que, negando (o renegando de) la historia, pretende crear una gran ayllu (territorio) a partir de la cultura aymara, eliminando los resquicios coloniales y, al mismo tiempo, emprender una nueva colonización a partir de la cultura aymara. Esto es, el presidente propone un nuevo Estado plurinacional excluyente, pues ya ha dejado de ser una república, que no abarca todo el territorio y en el que se reniega de todo lo que es la historia de los últimos 500 años.
Y, para que el ‘señor’ Morales me entienda, si es que conoce, como dice, la cultura de su país, le dejo unas palabras en quechua (lengua hablada por los indígenas pertenecientes al Imperio Inca) que, bien es cierto, no creo que le hagan reflexionar:
Sichus amantanki sut’ichayta…
Maykunapi sumaq soqoyuq kanikipi,
maykunapitaq phiñakuyta manchakuspa,
pasaqpunitaq llaqlla sonqoyoq kaynipipi
haykuchayta manchakuspaypi,
¡Yuyariy!
Kayk’aqpas allin yuyayniyoq kankichu
Amaya wesq’aychu nawiykitaqa hayrallawan
maskhay sut’iqpa cheqaqninta
cheqaqpunin kay pachapi kawsayninchisqa
askha qechaqkuñan kan:
chekaq niqpaq: mana pantay cheqaq;
mana iñiqpaq llapa cheqaq saqey;
muna sonqoyuqpaq cheqaq willasqa:
hinaspa cheqaqmantaqa sut’inqa sutinpi:
ama chaskiychu ruwayta mana allinta ruwaspa:
yuyayta yuyaywa; yachayta yachaywan.
Ch’ulla simillawan chaskinki imatapas cheyqa,
qan kaynikitan waqllispa pantachishianki.
Etiquetas: Bolivia, Evo Morales, Historia
Archivado en: Política Internacional
17 de julio de 2009
Anteriores entradas