“No sabemos rendirnos y nuestras carnes sólo se cubren de gloria” (Gral. Palafox)
Tal día como hoy, hace 191 años, fue constituida la Real Maestranza de Caballería de Zaragoza, una institución nobiliaria que ha tenido diversas funciones en la ciudad de Zaragoza, a petición de la Cofradía de Caballeros Aragoneses de San Jorge, de la que se tiene por sucesora y cuyas ordenaciones para su creación fueron confirmadas el 24 de mayo de 1505 por el rey Fernando II de Aragón, cuyos orígenes se remontan a durante o después de la conquista cristiana de Zaragoza en 1118, cuando algunos caballeros de la aristocracia, siguiendo corrientes caballerescas que imperaban en la Europa de aquellos años, pasaron a llamarse entre sí Caballeros de San Jorge, por la advocación a San Jorge entre los caballeros de la época, y que formaría más tarde un capítulo nobiliario, el Capitol de Caballeros e Infançones de la Ciudat de Çaragoça, que pretendía defender los privilegios de los nobles frente la burguesía de las ciudades que lentamente iba ganado derechos y privilegios.
Así, la Cofradía, que reunía los individuos de los tres estados de la nobleza del reino de Aragón bajo la dirección de tres clavarios, entre los que alternaba anualmente la presidencia, ejercitaban actos de piedad y organizaban Justas en las que debían participar los cofrades hasta cumplir los cuarenta y cinco años. Y, bajo su bandera propia de tafetán blanco con la efigie de San Jorge, sus miembros asumieron una participación activa en la Guerra de la Independencia Española y los Sitios de Zaragoza, destacando al general José Rebolledo de Palafox y Melci, hijo de los marqueses de Lazán y cuyos ascendientes habían formado parte de la Cofradía durante generaciones, quien empleó a Caballeros Infanzones del Reino para crear, el 24 de diciembre de 1808, el Cuerpo de Caballería de los Almogávares para la defensa de la ciudad.
Pero la actual Real Maestranza, pese a tener los mencionados orígenes en el siglo XII, no inició su vida oficial hasta el 25 de octubre de 1819, siendo promovida por el rey Fernando VII de España, IV de Aragón, y aprobándose sus ordenanzas en 1824, teniendo adquiridos los derechos reales antiguos de la Cofradía de Caballeros Aragoneses de San Jorge. De esta manera, el rey Fernando VII elevó la Cofradía al rango de Maestranza en agradecimiento a su actuación durante los Sitios de la ciudad, siendo la última, aunque la de origen más antiguo, que se ha creado de entre las cinco maestranzas de caballería existentes a día de hoy: Ronda (creada en 1572), Sevilla (1670), Granada (1686) y Valencia (1690).
La sede de la Real Maestranza, tras la destrucción del Palacio de la Diputación del Reino, se situó en la iglesia de Santa Isabel de Portugal, el Salón Consistorial, el Palacio de la Aduana y el Palacio de los Marqueses de Ayerbe hasta que, en 1835, se fijó definitivamente en la Casa de Miguel Donlope, que compraron el 24 de junio de 1912 a la familia Jordán de Urriés, cuatro años después de la aprobación de su actual reglamento, en el que se contemplan pruebas para el ingreso de nuevos maestrantes, con la exigencia de llevar los cuatro primeros apellidos nobles e hidalgos y carecer de antepasados que hayan ejercido oficios viles ni mecánicos ni tienda abierta, y debiendo poseer una renta mínima anual.
Esta noble institución, que también se dedica a la promoción de la ciudad de Zaragoza, tiene permiso concedido por armas (leer informe de solicitud en pdf), mediante Real Decreto de Alfonso XIII fechado el 14 de diciembre de 1908, para utilizar la cruz de Íñigo Arista, una cruz griega con pernio de plata en campo azur, y como venera un rombo azul con una cruz blanca pendiente de cinta azul.
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25 de octubre de 2010
“Encuentra la felicidad en tu trabajo o nunca serás feliz” (Cristóbal Colón)
El pasado día 4 de junio, la Sra. Dña. Marisa Azuara Alloza, quien ya ofreciera una ponencia en la Sesión Inaugural de Apertura del Año Académico 2010 de la Real Academia de Nobles y Bellas Artes de San Luis, impartió una conferencia en la Casa de Cultura del Ayuntamiento de Caspe, organizada por el Centro de Estudios Comarcales del Bajo Aragón-Caspe de la Institución Fernando el Católico, sobre “El Compromiso de Caspe en la Génesis del descubrimiento de América”.
En dicho parlamento, indicó que la dinastía Trastámara, reyes de Aragón por el Compromiso de Caspe, tuvieron como principal objetivo la creación de un nuevo estado, llamado España, que incluiría los cinco países ubicados en la Península Ibérica. Un Compromiso que también determinó el Descubrimiento de América, siendo la figura de Fernando II de Aragón la que relaciona ambos acontecimientos, debido a que el monarca era un Trastámara y fue quien formalizó los tratos con Colón en Santa Fe. Además, Don Fernando aportó los fondos necesarios para la expedición con la ayuda de Luís de Santángel, Tesorero de la Casa Real de Aragón.
De igual manera, otra línea de unión es la que va desde el Papa Luna, gestor del Compromiso, al papa Borgia, gestor del Descubrimiento. Pero, claro está, el eslabón principal de la cadena fue Cristóbal Colón y, para probarlo, es preciso determinar quién era el navegante antes de constituir la Casa Colón…
Por ello, para que todos seamos conocedores de las investigaciones de Dª. Marisa Azuara, quiero incrustar la presentación que elaboró para la conferencia ofrecida hace ya dos semanas:
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16 de junio de 2010
“Es muy grave el olvido de la historia o su deformación, porque la realidad siempre se venga del que no cuenta con ella” (Julián Marías)
Hoy es un día muy importante para la provincia de Zaragoza y, por ende, para todo Aragón ya que, tal día como hoy, nacieron Fernando II ‘el Católico’ (1452), Raquel Meller (1888) y Luis Galve (1908) en Sos, Tarazona y Zaragoza, respectivamente. Tres personajes esenciales, cada cual en su faceta profesional, que engrandecieron la imagen histórica de la actualmente denominada como Comunidad Autónoma aragonesa.
Por ello, quiero homenajearles –a través de este artículo– recordando, de manera muy breve, su vida y logros para su persona y, claro está, para orgullo de todos los aragoneses:
FERNANDO II ‘EL CATÓLICO’ (1452-1516)
Hijo de Juan II ‘el Grande’ y de su segunda esposa, Juana Enríquez, nació –por deseo de su madre– en territorio aragonés. Reconocido heredero de la corona aragonesa a la muerte de su medio hermano, Carlos, príncipe de Viana (1461), fue coronado como rey de Aragón en Calatayud, nombrado lugarteniente general de Cataluña (1462) y, en 1468, rey de Sicilia. Ya a la edad de dieciséis años, tuvo amores con una dama llamada Luisa de Estrada, de la que nació su primer hijo, Alfonso de Aragón, el cual llegaría a ser arzobispo de Zaragoza.
Al morir su primo, el infante Alfonso de Castilla (1468), y ser reconocida la infanta Isabel, su prima y medio hermana de Enrique IV de Castilla, como heredera de Castilla, su padre Juan II puso su empeño en conseguir el matrimonio de Fernando con la princesa castellana, que se produjo en octubre de 1469, en Valladolid. Fernando, tras arduas discusiones con la recelosa nobleza castellana, consiguió ser proclamado corregente de Castilla con los mismos derechos que Isabel mediante la Concordia de Segovia (1475).
Además de rey de Aragón (1479-1516), de Castilla (1474-1504) y de Sicilia (1468-1516), también fue rey de Nápoles (1504-1516) y regente de la corona castellana (1507-1516), debido a la enfermedad de su hija Juana, tras la muerte de Felipe el Hermoso.
RAQUEL MELLER (1888-1962)
Su verdadero nombre es Francisca Marqués López. En su pueblo natal, sus padres eran comerciantes modestos y, para aliviar la carga que suponía la educación de la pequeña Francisca, unos amigos costearon sus estudios, para lo que hubo de trasladarse a Tudela. Pero, por desavenencias con una tía suya, superiora de un convento de Montpellier (Francia), se trasladó a Barcelona, donde hizo amistad con una parroquiana, Marta Oliver, artista de variedades muy popular en aquellos años y, por su consejo, aprendió algunas canciones. Gracias a las gestiones e influencia de la Oliver, apareció por primera vez en un escenario ante el público, en febrero de 1907, en el pequeño salón ‘La Gran Peña’, utilizando ya el pseudónimo que la haría famosa. Al poco tiempo, debutó en el ‘Salón Madrid’, de la capital de España. Poco a poco fue depurando su repertorio y cambió el género atrevido de sus primeras apariciones por el que sería definitivamente el triunfo.
Así, a partir de su aparición en el teatro Arnau (Barcelona), congrega en la mugrienta sala a lo más selecto de la sociedad barcelonesa, consiguiendo hacer famosos los estribillos de sus cuplés picarescos y/o sentimentales. Hasta entonces no se cantaban couplets más que en los music-halls de baja estofa pero, al pasar Raquel a la lujosa Sala Imperio, de la Ciudad Condal, consiguió atraer a las mujeres bien, que se deleitaban con sus canciones, acompañadas de sus maridos.
LUIS GALVE (1908-1995)
Inició en su infancia los estudios musicales con la profesora Guadalupe Martínez, comenzando a interpretar con soltura a los cinco años y actuando en conciertos benéficos. Por consejo de Arthur Rubinstein, se traslada a la Residencia de Estudiantes de Madrid, ciudad en cuyo Conservatorio perfecciona estudios, tutelado por José Balsa, hasta los doce años, trasladándose a continuación a París. Allí sigue las enseñanzas del profesor Isidor Philipp, que en 1929 lo presenta en un concierto en la Sala Erard, que lo consagra como un gran pianista. Su sensibilidad y elegancia interpretativa tuvo una especial significación en autores como Scarlatti, Haydn y Mozart, o en los clavecinistas franceses. Por eso, se recuerdan sus magistrales creaciones junto a la Orquesta de Cámara de Berlín, que dirigía Hans von Benda.
A lo largo de su trayectoria musical, recibió las siguientes distinciones: Premio Nacional de Piano (1945), Condecoración de Alfonso X El Sabio (1945), calle en Zaragoza (1964), Homenaje de la Sociedad Filarmónica de Zaragoza (1990), Premio Aragón de las Artes (1990), Premio Nacional de Música del Ministerio (1993), Medalla de Oro de la Fundación Isaac Albéniz (1994) y Homenaje de la ciudad de Zaragoza con una placa en la casa donde nació en la calle Cádiz (1995). Asimismo, es Hijo Predilecto de Zaragoza, Académico de Número de San Luis y Medalla de Oro de Zaragoza, mientras que la sala de conciertos de cámara del nuevo Auditorio-Palacio de Congresos de Zaragoza lleva su nombre.
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10 de marzo de 2010