Vía elmundo.es | Los escándalos por corrupción han salpicado a todos los partidos, extendiéndose a lo largo de la década pasada por toda la geografía española. Y, en base a las investigaciones de la Fiscalía, el diario El Mundo ha calculado que la suma económica de tan penosas actuaciones en los ayuntamientos, diputaciones y otras entidades públicas asciende a un mínimo de 4.100 millones de euros desde 1999 hasta hoy, aunque se trata de una estimación realizada a partir de los casos en los que ha habido sentencia judicial o, al menos, hay un sumario en curso, pues el montante real es, sin duda, muy superior a este cálculo.
Así, este periódico ha decidido dar un paso más y, tras consultar a los partidos y expertos en la materia, han elaborado un decálogo de medidas (descargar completo en PDF) para combatir esta lacra, cuyas propuestas son:
1.- Reforma del Código Penal con endurecimiento de las sanciones, así como ampliar los plazos de prescripción.
2.- Dotar de más ingresos a las corporaciones locales, reformando la Ley de Haciendas Locales, pues todos los expertos coinciden en que las fuentes de financiación de los ayuntamientos son claramente insuficientes. Ello serviría para evitar su excesiva dependencia de las operaciones urbanísticas para financiarse.
3.- Reforma de la Ley de Financiación de los Partidos Políticos, prohibiendo que los partidos, fundaciones y asociaciones vinculadas reciban, directa o indirectamente, donaciones de empresas contratadas por las Administraciones Públicas, así como prohibir las condonaciones de deuda a los partidos por parte de las entidades financieras.
4.- Reforma de la Ley Electoral: desbloquear las listas electorales en las elecciones municipales y autonómicas para que los votantes pudieran tachar a candidatos que no les merecen confianza; apartar cautelarmente de las instituciones a todos los procesados por corrupción; y establecer topes de gasto en las campañas electorales.
5.- Fortalecer el papel fiscalizador del Tribunal de Cuentas, ya que el Tribunal sólo controla el 70% de las cuentas de las corporaciones locales.
6.- Liberalización del suelo, una medida que contribuiría a evitar la especulación es la liberalización del suelo urbanizable, pues la restricción de la oferta de suelo favorece la corrupción.
7.- Reforma de la Ley de Bases de Régimen Local. La filosofía de la reforma debería ser disminuir la discrecionalidad de las actuaciones de los ayuntamientos y aumentar los controles.
8.- Cambios en la Ley de Incompatibilidades, reformando esta norma para que las personas que ocupan cargos en la Administración municipal no pudieran ser accionistas o tener responsabilidades de gestión o representación en empresas del sector inmobiliario y de la construcción.
9.- Creación de un registro de intereses. Al igual que los diputados, los concejales y los responsables municipales del urbanismo deberían declarar su patrimonio en un registro de intereses, que se debería actualizar cada año.
10.- Reforma de la Ley de Contratos del Estado. Habría que proceder a cambiar esta norma para evitar la contratación a dedo con trucos como el fraccionamiento de los contratos.
Etiquetas: corrupción, El Mundo, España, fiscalía, partidos políticos, política
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3 de noviembre de 2009
Vía El Mundo | El pasado martes, en la columna de opinión que el Diario El Mundo le dispensa a don Luis María Anson, aparece publicada una carta de José Luis Rodríguez Zapatero a Fidel Castro, que un amigo suyo, de cuando el propio Anson organizó la Agencia Efe en La Habana (en los años 80), le había filtrado.
Sinceramente, la carta es tan fuerte que parece una broma de mal gusto, pero a esas bromas-realidades ya estamos más que acostumbrados…
A continuación, hago un “copy & paste” íntegro de dicha carta, además de incluir un enlace al archivo PDF que contiene el escaneo de la página original del diario:
«Querido y admirado Presidente, mi Comandante:
El ministro de Asuntos Exteriores de mi Gobierno, Miguel Angel Moratinos, me da cuenta de su viaje oficial a Cuba y me informa de la evolución favorable de la salud de Vuestra Excelencia. No sabe cómo lo celebro porque mi generación se ha educado con la vista puesta en la Cuba comunista y en la figura irrepetible de Fidel Castro, centinela de la libertad, caudillo del Caribe por la gracia del destino histórico y comandantísimo de los ejércitos de Tierra, Mar y Aire de la perla de las Antillas.
Las nuevas generaciones que viven en el hedonismo, no tienen conciencia clara de lo que ha supuesto para el mundo la lucha de Vuestra Excelencia por la libertad, por los Derechos Humanos y por la política social, todo ello frente a la voracidad del Imperio, frente al incalificable bloqueo impuesto por los Estados Unidos. A pesar de esa tropelía histórica, Cuba es hoy, gracias a Vuestra Excelencia, un paraíso de libertad, una nación justa en la que se respetan y acatan las leyes derivadas de la voluntad general libremente expresada, con un pueblo libre y esperanzado que disfruta de un alto nivel de vida, habiéndose sustituido en todas vuestras ciudades el caduco signo de la cruz por el de la hoz y el martillo. El ministro Moratinos se ha quedado en un pasmo ante el progreso y la dicha de la ciudadanía cubana.
Ciertamente la depravación del turista extranjero ha obligado al Gobierno de Vuestra Excelencia a mantener en las calles a las jineteras pero la inmensa mayoría de la nueva generación vive feliz, encuadrada en ese frente de juventudes admirable que es la organización de los pioneros.
Di instrucciones a mi ministro para que no abogara por los llamados «presos políticos», que no son otra cosa que mercenarios al servicio de una potencia extranjera, traidores a la patria o terroristas que pretenden socavar los cimientos de la gloriosa Revolución, el régimen establecido por Vuestra Excelencia, que es ejemplo en todo el mundo de respeto a los derechos humanos y a las libertades. Sólo la falacia del ultraderechista Aznar pudo llevar a la decadente Europa a la posición fascista de tomar medidas contra el régimen de Vuestra Excelencia. Naturalmente yo he decidido restablecer una relación privilegiada con el Gobierno democrático de Vuestra Excelencia. También di instrucciones a mi ministro para que no atendiera a los disidentes, ridículas minorías resentidas, incapaces de comprender la grandeza de la Revolución que Vuestra Excelencia, patria o muerte, ha llevado a cabo.
Dentro de dos años, mi Comandante, se cumplirán los 50 años del acceso a la jefatura del Estado de Vuestra Excelencia. Me propongo acudir a La Habana, en compañía de todo mi Gobierno para rendir a Vuestra Excelencia el homenaje que todos los demócratas del mundo le debemos. Medio siglo, 50 años, ganando una tras otra todas las elecciones ejemplarmente democráticas que se han celebrado en vuestro país, hollado un día por aquella España de infausta memoria, colonialista, católica e inquisitorial, es acontecimiento sin precedentes.
Aprovecho esta carta, mi Comandante, para implorarle que me conceda el alto honor de permitir que España se incorpore al eje Castro-Chávez-Evo, que tiene en permanente tembladera a los Estados Unidos y a su presidente fascista, el malhadado Bush.
En espera de sus gratas noticias, le reitero, mi Comandante, mi deseo y el del pueblo español de su pronto restablecimiento y quedo como siempre a la entera disposición de Vuestra Excelencia con mi renovada admiración y mi deseo permanente de seguir recibiendo vuestras enseñanzas.
José Luis Rodríguez Zapatero.
En Madrid, y en el Palacio de la Moncloa, a 7 de abril del año 2007».
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16 de abril de 2007