Así, la empresa norteamericana ha respondido a las críticas, llegadas desde el gobierno chino, sobre “la difusión de información pornográfica y vulgar” de Google en Internet, quien ya había sido avisada dos veces por permitir la visualización de sitios porno en los resultados de sus rastreos.
El gobierno chino, a su vez, se ha defendido de las reprobaciones indicando que su campaña de ‘acoso’ a Google, así como otros sitios web, se está llevando a cabo para hacer frente a “la gran cantidad de información pornográfica en Internet, proveniente del extranjero, que ha traspasado sus fronteras”.
Y, claro está, Google ha respondido mediante una declaración de su Director de Comunicaciones, John Pinette, en la que informaba sobre las reuniones que mantiene con funcionarios del gobierno chino para debatir sobre cuestiones relativas a su servicio Google.cn, “tomando todas las medidas necesarias para corregir cualquier problema con nuestros resultados”.
Pero, lo que resulta más gracioso, si es que hay algo de lo que reírse, es la falta de criterio de una de las empresas más importantes del mundo, haciendo valer aquella famosa frase de Groucho Marx, que decía así: “Estos son mis principios. Si no le gustan tengo otros”.
8. La necesidad de información supera todas las fronteras(“…nuestra misión es facilitar el acceso a la información a escala global…”).
Entonces, ¿dónde queda la ética empresarial? ¿Dónde queda la filosofía (oficial) de Google? ¿Dónde quedan los principios básicos de una empresa que se dedica a la accesibilidad de la información?
Quizá haya llegado el momento de poner los puntos sobre las íes y demostrar al mundo de qué son capaces las empresas, dedicadas –en este caso que nos ocupa– a la Sociedad del Conocimiento, a cambio de no perder mercado y sí credibilidad y lealtad con los usuarios y, lo que es peor, con ellas mismas.
La verdad que esto no debería sorprender a nadie pero, cuando menos, sí que indigna un poquito…
El Ministerio de Industria y Tecnología de la Información del Gobierno chino promulgó, el pasado 19 de mayo, una ley para exigir, a todos los fabricantes de ordenadores que vendan sus productos en aquel país, que instalen un programa que permita la censura de páginas de Internet. Según un documento, del que se hace eco The Wall Street Journal, la medida entrará en vigor el próximo 1 de julio, cuyo objetivo es dar a las autoridades de la censura china, que ya tiene sistemas de bloqueo de páginas digitales, más instrumentos para bloquear el acceso a páginas de Internet que consideren dañinas o perniciosas.
El programa, denominado “Presa verde – Acompañante Joven”, conectaría regularmente la máquina con una base de datos de sitios bloqueados por las autoridades chinas e impediría la conexión a los sitios de la Red listados en la citada base de datos, como medida para salvaguardar a los internautas chinos de informaciones perniciosas, construir un entorno saludable en Internet y evitar el “envenenamiento” digital de la juventud.
No obstante, el programa censurador tiene graves fallos de seguridad, según un trabajo publicado por la BBC, dónde se afirma que su funcionamiento puede ser un desastre. Y todo, dado el funcionamiento del software, porque la comunicación entre los ordenadores y la central de datos no va cifrada, lo que facilita el acceso malicioso de cualquier pirata a la máquina del internauta y, tras ello, adueñarse de los datos que albergue.
Además, en varios blogs de internautas, que han testeado el programa, se ha afirmado que éste no funciona con el sistema operativo Linux o el de Mac. Es más, un intento de acceder a una página pornográfica desde el navegador Internet Explorer falló, pero fue posible hacerlo sin dificultades empleando el navegador Firefox.
Pero, sin duda, el gran inconveniente a este ‘invento’ chino son los criterios de censura que se establezcan para determinar si una página es o no pornográfica. Uno de ellos, por ejemplo, es que en la página aparezca en demasía el color de la piel que, a tenor de los resultados de un internauta que afirma haber podido acceder sin problemas a páginas con imágenes de mujeres negras desnudas, debe ser ¿amarilla?
Y, claro está, uno de los aspectos gravemente preocupantes es que el programa no sólo sirva para bloquear el acceso de sitios censurados de Internet sino que el Gobierno pueda rastrear los hábitos de navegación del internauta y saber si ha intentado acceder a sitios de contenido político prohibidos. Algo que, como es lógico, han negado, pero la desconfianza está instalada en la comunidad internauta dada la larga tradición censora del mismo que, con motivo del aniversario de la masacre en la plaza de Tiananmen, impidió el acceso a sitios como Twitter, Flickr, YouTube, Microsoft Hotmail, Live.com, WordPress, Blogger y varias redes sociales, recrudeciéndose tras una tregua con motivo de los Juegos Olímpicos del año pasado.
El Consejo Constitucional de Francia, la autoridad constitucional más alta del país, ha censurado la conocida como Ley Hadopi (ley antipiratería) de Nicolas Sarkozy, que castiga las descargas ilegales, que fue aprobada por la asamblea francesa el pasado mes de mayo. Sus nueve miembros, incluidos Giscard d’Estaing y Jacques Chirac, han considerado que el texto en cuestión vulnera la presunción de inocencia y cuestiona el derecho a la información.
Una argumentación que se parece bastante a la doctrina comunitaria, así como el hecho de que el Consejo Constitucional haya discutido que una autoridad administrativa pueda atribuirse la prerrogativa de interrumpir del suministro de Internet a los consumidores. Hecho por el que la ley antipiratería deberá ajustarse a los criterios de constitucionalidad, perdiendo en el camino muchas de sus ambiciones, y empezando porque recaerá en el juez y no en la Autoridad gubernamental la decisión de valorar los casos de descargas de contenidos protegidos por derechos de autor y las eventuales sanciones.
El Consejo Constitucional ha justificado el veredicto, nada menos, en la defensa de la Declaración de los Derechos del Hombre de 1789 (descarga en PDF). Obviamente, por aquel entonces no existía Internet, pero los miembros del sanedrín constitucional han invocado a la libertad de expresión y de comunicación, así como anteponen el principio de la presunción de inocencia, sosteniendo que la ley de Nicolas Sarkozy la vulnera y contraviene igualmente el derecho a informarse, tal y como ha señalado —en un comunicado— con la siguiente frase: “Estos poderes podrían recortar el derecho universal a expresarse y comunicarse libremente”.
La novedad que introduce el Constitucional radica en la presunción de inocencia de los usuarios de Internet —no se les puede condenar a priori— y en la legitimidad “incuestionable” del juez, por lo que los magistrados tendrán que valorar, a partir de ahora, las novedades punitivas que entraña la ley, aunque el hecho de derivarse la piratería al control judicial sobreentiende, en la práctica, que los expedientes con denuncias van a ser muy superiores a la posibilidad de tratarlos.
Esta decisión, que ha dado la razón al Partido Socialista francés —que presentó un recurso de inconstitucionalidad del texto legislativo al considerarlo contrario a la Carta Magna—, ha supuesto un auténtico varapalo para el presidente francés y para los miembros de su partido (UMP) que se han ocupado de ponerla en órbita durante un año, llegando a pensar el haberlo conseguido el 13 de mayo, tras toda clase de polémicas y contratiempos, pero el voto de censura de Giscard d’Estaing, Jacques Chirac y sus colegas del Consejo inhabilita los poderes de Hadopi.
El presidente del Partido Popular de Cataluña, Daniel Sirera, ha presentado un vídeo en el que se denuncia la imposibilidad de estudiar castellano en la Comunidad Autónoma.
El vídeo reproduce una llamada real de una ciudadana al Departamento de Educación de la Generalitat y pregunta por algún centro escolar en el que pudiera escolarizar a sus hijos en castellano y en catalán. El Departamento reconoce que eso “no existe en Cataluña”.
Sirera ha explicado que “esta situación no es simplemente un problema en el ámbito escolar, se trata de un problema de libertad“. En este sentido, ha afirmado que “el vídeo explica que lo que está ocurriendo en Cataluña, que la Generalitat incumple la ley de política lingüística y también las resoluciones del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña”.
El presidente del PPC ha señalado que “la Generalitat ofrece recibir clases de diversas asignaturas en inglés y no lo ofrece en castellano, lo que demuestra que el castellano no tiene ni tan siquiera consideración de lengua extranjera en Cataluña”.
“No hay censura que no sea útil. Cuando no me hace conocer mis defectos, me enseña los de mis censores” (Friedrich Hebbel)
El pasado sábado, en el Diario ABC, se publicaba un editorial respecto a la postura del Gobierno por controlar judicialmente las páginas web ampliando, por si fuera poco, el ámbito de actuación de entidades como, por ejemplo, la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE) ante actividades presuntamente vulneradoras de la propiedad intelectual. Un artículo que empieza bien, diciendo que “Se incrementa la presión que ejercen sobre el Gobierno ciertas entidades de gestión de los derechos de autor”; pero, como dice nuestro gran refranero español, “contra el vicio de pedir está la virtud de no dar”.
Ya he hablado de este asunto en varias ocasiones, pero la persistencia del Gobierno Socialista, así como su conocida manera de actuar ante los ciudadanos -enviándonos “globos sonda” como si no tuviéramos dos dedos de frente-, requiere de la necesaria difusión por parte de todos para exigirles que desistan de censurar la Red. Cuando ya se había retirado de la LISI el polémico artículo 17 bis, que permitía a dichas entidades cerrar o bloquear páginas web sin orden judicial, el asunto reaparece en otro Anteproyecto de Ley que empieza a circular y que ha sido remitido a informe del Consejo Asesor de las Telecomunicaciones.
Por supuesto, los derechos de autor deben ser protegidos, pero no vulnerando gravemente los principios más elementales del Estado de Derecho. Como bien se expone en la web de ColorIURIS, el reconocido sistema mixto de autogestión y cesión de derechos de autor que yo utilizo para mi bitácora, es una necesidad el hecho de “preservar los derechos morales y fomentar -a un tiempo- la libre circulación de la cultura y la protección de los contenidos en la red”.
A día de hoy, cuando la gran mayoría de los españoles todavía no entendemos que tengamos que pagar un canon por adquirir artículos como los CD’s, DVD’s, discos duros, etc., y que esto no sirva para adquirir algún tipo de derecho, desde Moncloa prosiguen su amenaza por controlar lo incontrolable. Y digo incontrolable porque, aunque no quieran verlo -o quizá porque sí lo ven-, Internet es el sistema de comunicación más poderoso que jamás ha tenido en sus manos el ciudadano, y luchar contra esto es un imposible, una temeridad y, para que lo entiendan los ‘eruditos’ del Gobierno de D. José Luis Rodríguez Zapatero, la manera más rápida de perder el apoyo de los electores.
La Asociación de Internautas, que está trabajando muy bien para dar a conocer a los usuarios de Internet las intenciones que comprende esta Ley, ha elaborado un pequeño listado sobre algunos de los hechos que la convierten en “todo un ataque a los usuarios de intercambio de archivos P2P”, como por ejemplo:
Convierte al prestador de servicio en árbitro o en policía de la Red para acusar a tus clientes de las ilicitudes que un tercero diga que se realizan. El reparto de cargas sobre el que bascula el sistema de colaboración es desproporcionado a favor de las entidades y asociaciones beneficiarias.
Pretende introducir una garantía judicial sin contenido real ya que tras la presentación de la solicitud de diligencias preliminares no hay que esperar a que el Juez se pronuncie acerca de su procedencia o improcedencia.
Puede afectarse por Ley ordinaria los derechos fundamentales a la libertad de expresión y el secreto de las comunicaciones y además en una atmósfera de ausencia absoluta de garantía de intervención pública en todas sus formas.
Hay más puntos importantes, que pueden leerse a través de este enlace, pero me parece un buen ejemplo de lo que nos espera si el Gobierno resuelve consumar su gran fracaso, naufragando en este océano que es Internet y, finalmente, pereciendo a la deriva porque no habrá una ‘red’ que les salve.
“La mejor crítica es la que no responde a la voluntad de ofensa, sino a la libertad de juicio” (Fernando Sánchez Dragó)
Todos conocemos lo que sucedió el pasado miércoles, día 21, en el programa “La noche de Jesús Quintero” de Televisión Española. José María García, a quién dediqué un post hace unos meses sobre su posible vuelta a ‘los ruedos’ (aunque no imaginaba que iba a ser de esta manera), realizó una entrevista que no fue emitida porque, según la cadena pública, contenía “insultos, descalificaciones y ataques a terceras personas”.
La verdad que poco más se puede añadir a todo lo que ya se ha dicho en estos dos intensos días. Televisión Española se ha equivocado muchísimo con este asunto, ha obrado con torpeza y, aunque no quisieran hacerlo, ha censurado a todo un profesional del periodismo con más de 35 años de experiencia. Y lo que roza el más absoluto de los absurdos es el mensaje y los dos minutos que emitieron de la entrevista, en los que hablaba sobre TVE y su presidente (Luis Fernández), como para quedar bien…
En fin, gracias al trabajo del diario El Mundo -a través de su página web- hemos podido ver el diálogo íntegro entre Quintero y García, ambos damnificados de este bochorno, comprobando que todas las opiniones del invitado, que pueden gustar más o menos pero no por ello deben ser censuradas, no son ni más ni menos fuertes que todo lo que había dicho él hasta ese momento.
Y, por si alguien no ha visto todavía la entrevista, que dura poco más de 40 minutos, le invito a hacerlo desde este blog:
2007: Esta noche se acaba la campaña electoral… — Tras quince intensos días, esta noche acaba la campaña electoral en todos los municipios y comunidades autónomas de España. Quince [...]