Entradas etiquetadas con 'Bolivia'
El presidente de Bolivia, Evo Morales, logró ayer su reelección por un período de cinco años al frente del Gobierno boliviano. Ya los sondeos a pie de urna le dieron una enorme ventaja sobre sus rivales, el conservador Manfred Reyes -un ex gobernador de Cochabamba procesado por corrupción- y el empresario Samuel Doria Medina. que se tradujeron finalmente en un resultado favorable de más del 60% del sufragio de los 5,1 millones de bolivianos habilitados para votar en su país y los 168.000 en el exterior.
Además, el Movimiento al Socialismo (MAS) también dio por conseguida la mayoría de los dos tercios en la primera Asamblea Plurinacional (130 diputados y 36 senadores), la llave que necesitaba el dirigente aymara para crear el nuevo Estado, para desarrollar sin trabas su Constitución de corte indigenista y reconstruir a su medida instituciones democráticas clave como el Tribunal Constitucional, la Corte Suprema y la Corte Electoral.
Así, al conocer los resultados, el presidente salió al balcón del palacio presidencial -en la céntrica plaza Murillo de La Paz- para proclamar su victoria y agradeció al pueblo que le permitiera seguir cinco años más en el puesto y profundizar su “revolución democrática y cultural al servicio del pueblo”.
Por mi parte, tan sólo puedo dedicarle otras palabras muy distintas al pueblo boliviano, y lo quiero hacer en un idioma -el Quechua- que ellos, los que han votado al Sr. Morales, entenderán perfectamente (traducción al castellano):
WAQASHIANKICHU?
Ama p’enk’akuychu, qaqashiankichu…?
Waqallay, cari warmikunapas…
Waqakullanchistaqmi, qan hina sapan kayninpi.
Yuyakullay, chay weqe k’araywanmi
sumaqta ch’uyachinki quepa kausayniykita…
Qespichinkitaq khunan kawsaynikita.
Kusin kanan kay pachapi kawsanayki.
Ichataqmi mana chinkachinkiman
waqanaykipaq manchakuyta cheyqa.
Chhaynaqa yuyay kuraq awqaykiqa
qanmi kanki…
Etiquetas: Bolivia, elecciones, Evo Morales, Gobierno
Archivado en: Citas y refranes, Política Internacional, Sociedad civil
7 de diciembre de 2009
Bolivia dio ayer el pistoletazo de salida de las celebraciones del bicentenario de la independencia del Reino de España que recorrerán América Latina a lo largo de los próximos dos años. El festejo es para la diplomacia española una prueba crucial: es el primero de muchos actos reividicativos y lo es, además, en un terreno no menos que hostil a la hora de recordar a la ex potencia colonial.
Y, para ello, el presidente Evo Morales ha preparado a la capital, La Paz, para grandes fastos, acompañado por los mandatarios del arco de la izquierda más radical de la región, los miembros de la Alternativa Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA): el venezolano Hugo Chávez, el ecuatoriano Rafael Correa, el nicaragüense Daniel Ortega y el paraguayo Fernando Lugo, que ya han confirmado su asistencia, junto al vicepresidente de Cuba, Jorge Luis Sierra Cruz. Mientas, la mayoría de los demás países envían a sus ministros de Exteriores, así como una desencaminada España, que estará representada por el secretario de Estado para Iberoamérica, Juan Pablo de Laiglesia.
Pero, de esta celebración social, ha quedado excluida la mitad oriental de Bolivia: las ricas provincias de Santa Cruz, Tarija, Beni o Chuquisaca, todas enfrentadas al Gobierno de Morales por mil y un motivos y, sobre todo, por la reforma constitucional de corte indigenista que el Oriente boliviano, predominantemente criollo, rechaza tajantemente.
La ausencia de las provincias de la oposición también se debe al revisionismo histórico en el que se ha embarcado Evo Morales. El presidente sostiene que fueron los levantamientos indígenas de 1781 los primeros gritos de libertad, y no el de los criollos de 1809 encabezados por el paceño Pedro Domingo Murillo; pues hay un sector indigenista radical que considera a Murillo un traidor porque prestó servicio en el Ejército de la corona española durante la sublevación indígena de Tupac Katari 28 años antes de la rebelión criolla.
Sin embargo, la única realidad, pese a lo que quiera modificar Evo Morales, es que los alzamientos indígenas fueron estallidos esporádicos de descontento contra las autoridades pero sin planes concretos, siendo las clases medias, así como la burguesía y la alta sociedad, sin olvidar mencionar a las mujeres de Cochabamba, ‘Las Heroínas’, que no eran precisamente indígenas, quienes iniciaron la revolución.
Así, la revolución paceña del 16 de julio, que tiene una gran importancia en el proceso histórico americano, se ha convertido en un mero instrumento político del Movimiento Al Socialismo, el partido gobernante, cuyo festejo propone para el país una política excluyente que, negando (o renegando de) la historia, pretende crear una gran ayllu (territorio) a partir de la cultura aymara, eliminando los resquicios coloniales y, al mismo tiempo, emprender una nueva colonización a partir de la cultura aymara. Esto es, el presidente propone un nuevo Estado plurinacional excluyente, pues ya ha dejado de ser una república, que no abarca todo el territorio y en el que se reniega de todo lo que es la historia de los últimos 500 años.
Y, para que el ‘señor’ Morales me entienda, si es que conoce, como dice, la cultura de su país, le dejo unas palabras en quechua (lengua hablada por los indígenas pertenecientes al Imperio Inca) que, bien es cierto, no creo que le hagan reflexionar:
Sichus amantanki sut’ichayta…
Maykunapi sumaq soqoyuq kanikipi,
maykunapitaq phiñakuyta manchakuspa,
pasaqpunitaq llaqlla sonqoyoq kaynipipi
haykuchayta manchakuspaypi,
¡Yuyariy!
Kayk’aqpas allin yuyayniyoq kankichu
Amaya wesq’aychu nawiykitaqa hayrallawan
maskhay sut’iqpa cheqaqninta
cheqaqpunin kay pachapi kawsayninchisqa
askha qechaqkuñan kan:
chekaq niqpaq: mana pantay cheqaq;
mana iñiqpaq llapa cheqaq saqey;
muna sonqoyuqpaq cheqaq willasqa:
hinaspa cheqaqmantaqa sut’inqa sutinpi:
ama chaskiychu ruwayta mana allinta ruwaspa:
yuyayta yuyaywa; yachayta yachaywan.
Ch’ulla simillawan chaskinki imatapas cheyqa,
qan kaynikitan waqllispa pantachishianki.
Etiquetas: Bolivia, Evo Morales, Historia
Archivado en: Política Internacional
17 de julio de 2009
Para finalizar con el controvertido artículo del señor Castells, en El Periódico de Aragón, sobre la victoria de Evo Morales en Bolivia, es muy reseñable la afirmación en la que dice que Rodríguez Zapatero (ZP para los españoles) es su enlace natural con Europa.
La conocida idea de ZP sobre la “Alianza de Civilizaciones”, es parte fundamental en esta jugada de ajedrez en la que entra en juego el amigo Evo, Hugo Chávez (presidente de Venezuela), Fidel Castro (‘presidente’ de Cuba) y el propio ZaPatero. Importante es recordar al señor ZP dos ideas que tiene Chávez sobre su política internacional:
- La primera es que no se morirá sin desfilar por Bolivia, creyéndose en nuevo Libertador de Sudamérica, pero con un estilo más de Hitler que de Bolívar.
- La segunda es que la alianza Chávez-Castro-Morales iba a pedir cuentas a España por el oro que se sustrajo en la época de colonización.
Por último, me gustaría recordar al señor Castells que los tiempos de colonización finalizaron hace ya varios siglos, y me refiero a su frase “hay una oportunidad histórica para restañar las heridas de un pueblo humillado por siglos de colonización, marginación y desprecio”.
Por lo que veo, la idea de talante tanto en España (que abandera ZP) como en Bolivia (defendida por Morales) sigue siendo eso, UNA IDEA.
Etiquetas: Bolivia, Evo Morales
Archivado en: Política Internacional
27 de diciembre de 2005
Enlazando con el anterior post, y continuando con el artículo mencionado, el señor Castells nos expone lo que, para él, son los dos “problemas urgentes” de Bolivia.
El primero es “acabar con los programas de erradicación del cultivo de la coca impuestos por Estados Unidos”.
- En primer lugar, es muy fácil aprovechar la línea de ataque a los Estados Unidos, tan de moda últimamente, para defender una postura, de por sí, acertada. EE.UU. no impuso sino que ofreció una alternativa de la cual muchos se favorecieron con el dinero que entregó a cambio.
- Como segundo punto es necesario recordar que la famosa frase “una cosa
es la coca y otra la cocaína” no es de Evo Morales sino de Paz Zamora, que pronunció en una visita a España cuando bajaba de su avión, luciendo una hoja de coca en la solapa de su americana.
La coca es, ciertamente, un modo de vida y una cultura boliviana que no debe eliminarse, pero los cultivos de esta planta deben ser estrictamente controlados. Como gran conocedor de la materia (coca, que no cocaína), estoy convencido que el nuevo Presidente sabrá, si quiere y le interesa, como realizar este tipo de acciones, aunque no estoy convencido de si Evo sabe distinguir entre los dos términos.
El segundo de los problemas, según Castells, es la política de hidrocarburos. Y qué mejor solución que nacionalizar las empresas, aunque para ello cree conflictos con los países de las empresas nacionalizadas, y no se tenga dinero para continuar la extracción del patrimonio, con lo que saca de la manga el concepto de las regalías y de la no expropiación de los bienes (que venga y me lo explique) de las empresas.
Etiquetas: Bolivia, Evo Morales
Archivado en: Política Internacional
27 de diciembre de 2005
Anteriores entradas