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Vía GEA | Situado en el corazón del Pirineo Aragonés, el Parque Natural de Ordesa y Monte Perdido, un espacio natural protegido que se extiende entorno al macizo de Treserols, fue declarado hace 92 años (y tres días) como parque junto al de Covadonga de Asturias, y cuenta con más de 16.000 hectáreas de superficie, estando integrado en la comarca del Sobrarbe, así como con la cesión de territorios al área protegida por parte de cinco términos municipales: Bielsa, Fanlo, Puértolas, Tella-Sin, Torla y Broto. En 1977, el parque se incluyó dentro de la Reserva de la Biosfera Ordesa-Viñamala, declarada por la UNESCO y, ya en 1982, se consiguió la ampliación del parque, lo que supuso la cancelación definitiva del proyecto hidroeléctrico que afectaría al Cañón de Añisclo.
Desde la antigüedad, este macizo ha sido objeto de la atención de geólogos, botánicos, zoólogos, espeleólogos y montañeros por los numerosos alicientes que ofrece la singular naturaleza de su geología, la variedad de su flora y las peculiaridades de su fauna. El Monte Perdido, máxima altitud con sus 3.348 m. del macizo de las Tres Sorores, domina los cuatro valles principales: Valle del Arazas (Ordesa), Cañón de Añisclo, Garganta de Escuaín y valle de Pineta. Así, desde el punto de vista geológico se debe destacar el macizo de Gavarnie-Monte Perdido, que ha sido calificado como «un inmenso poema geológico», y así lo definió el geólogo francés L. Ramond de Carbonnièrs, que alcanzó su cumbre en 1802, descubriendo –en los alrededores del lago de Tucarroya– cantidad de fósiles marinos que confirmaban que el Monte Perdido fue un antiguo fondo marino durante la era secundaria.
El agua, debido a su torrencialidad y fuerza erosiva, ha modelado bellas cascadas y profundas cavidades como la Cola de Caballo, las gradas de Soaso, el magnífico Cañón de Añisclo o la Garganta de Escuaín. Además, cuenta con unas magníficas cimas lideradas por el Monte Perdido, aunque también existen otros que superan los 3.000 metros, como es el caso del Cilindro (3.322 m.), Marboré (3.250 m.), el Soum de Ramond (3.263 m.) o el Taillón (3.144 m.). El hielo que se forma durante los meses de invierno ha provocado formaciones geológicas de gran interés como la gruta helada de Casteret, con hielo fósil en su interior; y sima de la Punta de las Olas (junto al monte Perdido), que es la cavidad a mayor altura del mundo (3.007 metros).
La vegetación es muy variada, debido a la diferencia de altitudes y orientación, siendo ejemplares muy apreciados por los botánicos la Edelweis (Leontopodium alpinum), que es una flor de nieve protegida por hallarse en peligro de extinción, o el Rododendro (Rhododendron ferrugineum). El bosque supera el 18% de la superficie total y tapiza las vertientes inferiores de los valles llegando hasta los 1.500 metros, distribuyéndose las especies según la orientación de cada valle. Asi, en Ordesa, de clima frío y húmedo, dominan las hayas, mientras que en Pineta, más árido, destacan los pinares de pino silvestre. En Añisclo y Escuaín el bosque es submediterráneo y está dominado por encinas y quejigos en las partes más altas y bosque de ribera en torno a los cauces.
La fauna también es muy variada, habiendo tenido aquí su último refugio una especie ya extinguida (en 2000) como el Bucardo (Capra Pyrenaica Pyrenaica), considerada como la especie emblemática del parque. Entre otras especies, también destacan el Quebrantahuesos (cuya Fundación para su conservación cumplió 15 años el pasado 2 de agosto), el Buitre Leonado, el Águila Real, el Tritón Pirenaico, la Nutria, la Marmota o el Sarrio.
En definitiva, el Parque Natural de Ordesa y Monte Perdido posee unos valores únicos que quedan atestiguados con las más de 650.000 visitas que recibe este espacio a lo largo del año y que, por supuesto, nadie debería perderse.
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19 de Agosto de 2010
El 6 de mayo de 1833, Carl Friedrich Gauss, matemático, astrónomo y físico alemán, en colaboración con otro físico, Wilhelm Eduard Weber, instalaron una línea telegráfica de 1.000 metros sobre los tejados del pueblo donde trabajaban -Göttingen (Alemania)- uniendo la universidad con el observatorio de astronomía. El telégrafo, ese dispositivo de telecomunicación destinado a la transmisión de señales a distancia, fue inventado en 1832 por el estadounidense Samuel Finley Breese Morse, aunque, al principio, no tenían ningún código para comunicarse, pero pronto crearon un alfabeto basado en la amplitud de las señales (una combinación de puntos y rayas que se puede traducir en letras mediante el uso de un código convenido) dándole así una verdadera capacidad de comunicación a su invento.
Así, dos décadas después de este hito histórico, la entrada en funcionamiento del telégrafo en Aragón se remonta al 14 de julio de 1854, fecha en que se inauguró el servicio en unos locales de la zaragozana calle de Ballestar, detrás del café del Salón de Santa Engracia, poco después denominado Café de la Iberia. Con anterioridad a esta fecha, un coronel del Estado Mayor, José María Mathé, instaló en 1848 la telefonía óptica, una de cuyas primeras líneas, la Madrid-Irún, pasaba precisamente por Zaragoza. Siguiendo el tendido de ferrocarril -al que, inicialmente, se concedía el uso exclusivo del telégrafo, para ser progresivamente «liberalizado»-, la primera línea en entrar en servicio en nuestro territorio fue la Madrid-Zaragoza-Irún con estaciones en Guadalajara, Calatayud, Zaragoza, Tudela, Alsasua, Tolosa, San Sebastián e Irún. La obra de tendido fue entonces presupuestada en 1.544.720 reales de vellón. Poco después, entraron en servicio las líneas «Directa a París», «Irún por Alsasua», «Directa a Marsella por Barcelona», «Madrid» y «Barcelona», todas ellas utilizables desde Zaragoza.
Ante la precariedad de las instalaciones iniciales, el servicio se trasladó al número 9 del Paseo de la Independencia, donde compartió los locales con el de Correos -hasta 1907- para ser de nuevo unificados dichos servicios en el magnífico local de estilo aragonés construido en el mismo paseo en 1927. Técnicamente, del inicial sistema «Wheatstone» se llegó al «Morse», pasando por el «Breguet» hasta llegar a las modernas instalaciones existentes no sólo en Zaragoza, sino en las principales poblaciones de Aragón. Como hitos fundamentales hay que señalar la puesta en marcha del giro telegráfico (1922), del teletipo (1934) y del servicio de telegramas por teléfono (implantado en 1947).
El 31 de enero de 1999, la era de la telegrafía en morse -esa forma de comunicación que en el siglo XIX había dado origen a una revolución de las comunicaciones mundiales en casi todos los ámbitos (administración, diplomacia, negocios, industria, ferrocarriles, periódicos, ejército, sin olvidar el telegrama del simple particular)- llegó a su fin para los navíos en el mar, en favor de los nuevos dispositivos que funcionan por satélite y otras tecnologías avanzadas (SMSSM), ya que se estableció en la reglamentación internacional la no obligación de contar con el equipo adecuado para pedir socorro, en casos de emergencia, valiéndose del alfabeto morse y de la célebre señal sos. Numerosas estaciones emitieron sus últimas señales en morse en una profusión final de mensajes emocionados, como aquella transmisión que decía: “Para concluir la era de la telegrafía sin hilos, iniciada en 1909, tras más de 90 años de servicios en las estaciones de la costa danesa, he aquí nuestra última emisión y nuestra despedida, para siempre”.
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14 de Julio de 2010
Ayer tuve la ocasión de asistir a un almuerzo-coloquio, organizado por la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP) y la Fundación Bancaja, en el que el ministro de Educación, Sr. D. Ángel Gabilondo, impartió una conferencia, titulada “La dimensión social de la Educación”, que tuvo algunos titulares interesantes, aunque la mayor parte del tiempo se rigió por un sentido común que, después, no vemos fructificado con hechos desde el Gobierno de España.
Así, el ministro aseguró estar abierto a posibles modificaciones del texto que presentó recientemente para alcanzar un pacto social y político, advirtiendo, por ejemplo, que no descarta que el profesorado adquiera rango de autoridad pública, como está solicitando el Partido Popular, mostrándose dispuesto a “estudiar lo que sea necesario” si el refuerzo de la dimensión del docente “solo puede hacerse desde una disposición legal”.
Pero como ya están los medios de comunicación para informar al detalle sobre lo acontecido ayer en el Hotel Meliá Zaragoza, hoy sólo quiero hacer referencia a un tema que a los aragoneses nos toca muy de lleno, la Historia de Aragón en las escuelas, que también tuvo su momento de gloria en esta conferencia, aunque sólo fuera por la pregunta que realicé en el tiempo del coloquio.
De esta manera, la pregunta que propuse fue la siguiente: “¿Cómo puede ser la educación la “vértebra determinante” de la UE cuando en España no somos capaces de unificar nuestra propia Historia por intereses político-sociales? (P.E. Corona de Aragón)”. Una cuestión que, en realidad, abrió el propio ministro cuando indicó que, con la presidencia de España en la Unión Europea, había que trabajar por que la educación fuera la “vértebra determinante” que uniera a los europeos.
Pero, si la situación que estamos viviendo es ya muy amarga de por sí, lo más deplorable, para una figura como la suya, fue su respuesta, en la que indicó que “en España todos los libros de texto de las editoriales son iguales siempre”, añadiendo que “nos sorprenderíamos felizmente si cogiéramos libros de texto de otras CC.AA. y viéramos su grandísima semejanza”. Un hecho que, como sabemos bien los aragoneses, es rotundamente falso e hiriente para los que formamos parte de esta histórica tierra.
Aunque, leyendo hoy la prensa aragonesa, es fácil entender esta situación, ya que ningún medio se ha hecho eco de la trascendente respuesta –que nos afecta a todos– del ministro que miró hacia otro lado en un asunto de vital importancia, y que cada día podemos comprobar no sólo en la educación de nuestros jóvenes, sino también en las manifestaciones de los líderes políticos catalanes, confundiendo (por ignorancia y/o mala educación) a los reyes de la Corona de Aragón, por poner un ejemplo reciente.
En consecuencia, tras el almuerzo, tuve la ocasión de departir unos minutos con el Sr. Gabilondo, a quien recriminé –como aragonés fiel a mi tierra y a nuestra Historia– su respuesta. Un hecho por el cual, dado su manifestado desconocimiento en la materia, me solicitó un informe acerca de este asunto que tanto nos debe importar a los herederos de una tierra que ha sido siempre imprescindible para el devenir de los tiempos.
Por ello, me gustaría contar con la colaboración activa de todos vosotros para elaborar este informe…
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30 de Abril de 2010
En este día, en que se cumplen ocho décadas de la pérdida humana de Basilio Paraíso, es importante recordar la historia de este oscense defensor de Aragón, cuyo pasado definía como una permanente ‘lección’, que fue distinguido por la corporación municipal con el título de hijo adoptivo de la ciudad de Zaragoza por su destacada participación en la organización la Exposición Internacional Hispano-Francesa de 1908, conmemorativa del I Centenario de los Sitios.
Basilio Paraíso, nacido en Laluenga (Huesca) en 1849, siguió enseñanzas en el Instituto de Huesca, trasladándose posteriormente a Zaragoza con la intención de proseguir en ella sus estudios, pero bien pronto hubo de abandonarlos por necesidades económicas, motivo por el que comenzó a trabajar en distintos oficios hasta colocarse como escribano de actuaciones en el Juzgado del Pilar de la capital aragonesa. Así, y aprovechando la libertad de enseñanza reconocida por la Revolución de 1868, obtuvo la licenciatura en Medicina por la Universidad zaragozana, aunque no era aquélla su vocación, ya que él estaba muy interesado por el mundo de los negocios, hecho por el que estableció, en el año 1876, un taller de fabricación de espejos y una tienda para la venta de los mismos, creando para ello una sociedad –con Tomás Colandrea– conocida como La Veneciana, que adquirió en los últimos años del siglo XIX una notable proyección nacional que obligaría a la apertura de nuevos establecimientos en las ciudades de Madrid y Sevilla.
Defensor del ideario republicano desde su juventud, accedió a puestos directivos de las más relevantes instituciones económicas locales: Centro Mercantil y Cámara Oficial de Comercio y la Industria, llegando a la presidencia de esta sociedad en 1893, cargo que desempeñaría hasta 1919, en que presentó su dimisión, tanto por problemas de salud como por el hecho de haber fijado definitivamente su residencia en Madrid, aunque continuó como presidente honorario hasta el año 1930. Dos años más tarde, en 1895, intervendría, como accionista fundador, en la creación de la sociedad editorial Heraldo de Aragón, a cuyo consejo de administración perteneció como vocal.
En la perspectiva regeneracionista ha de situarse la celebración de la Asamblea de las Cámaras de Comercio, en Zaragoza, a finales de noviembre de 1898, bajo la presidencia de Basilio Paraíso, coincidiendo de hecho con el Mensaje-Programa elaborado –ese mismo mes en Barbastro– por la Cámara Agrícola del Alto Aragón, de la que era presidente Joaquín Costa. Así, la convocatoria de una nueva asamblea por parte de la Cámara Agrícola del Alto Aragón en febrero de 1899, anunciaba el encuentro de las llamadas fuerzas vivas de la nación en un intento por coordinar y hacer más efectiva la acción regeneradora. Surgió así la Liga Nacional de Productores que al año siguiente, en Valladolid, se integraría con las Cámaras de Comercio, y se constituyó Unión Nacional, cuyo directorio compartirían Paraíso, Costa y Alba, y que significó –una vez decidida la participación de la nueva fuerza política en la lucha electoral– para Paraíso la obtención, en 1901, de un escaño en el Congreso de los Diputados.
En esta etapa inicial del reinado de Alfonso XIII se organizó en Zaragoza, el año 1908, la Exposición Internacional Hispano-Francesa conmemorativa del I Centenario de los Sitios. La destacada participación de Paraíso en la organización de este certamen fue premiada por la corporación municipal con su nombramiento como hijo adoptivo de la ciudad, siendo designado paralelamente por el gobierno de la nación como senador vitalicio.
En la década de 1920, a pesar de su avanzada edad, continuó desarrollando una notable labor, principalmente en la dirección del Consejo Superior de Cámaras de Comercio, Industria y Navegación, y como vocal del Consejo Superior Ferroviario, sumada a continuos artículos y colaboraciones en la prensa madrileña. Enemigo de homenajes y condecoraciones, falleció en Madrid a la edad de 81 años, siendo durante toda su vida un ardiente defensor de todo lo aragonés, cuyo pasado definía como una permanente ‘lección’, no considerando admisible el descuido que en las escuelas se tenía sobre la lectura y explicación de la historia aragonesa.
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29 de Abril de 2010
“La adversidad no puede con el hombre valiente” (Lucio Anneo Séneca)
Hoy es un día especial para los aragoneses, puesto que celebramos la festividad de San Jorge, al igual que el Día de Aragón como todos los 23 de abril desde 1.461, año en que fue declarado como festivo para todo el reino, por medio de las Cortes que se oficiaban en la localidad zaragozana de Calatayud, siendo el texto –con el cual acordaron los diputados dicha festividad– el siguiente: “E assimesmo ordenamos que la fiesta del glorioso Martyr Señor Sant Jorge, que caye a XXIII dias de Abril, sia en el dito Regno inviolable é perpetuamente guardada, observada, e celebrada solemnement, bien assi como los dias del Domingo é otras fiestas mandadas guardar”.
Cuenta la leyenda que la figura de San Jorge, pese a que muchos investigadores eclesiásticos hayan demostrado que nunca existió, es la de un soldado que nació en las tierras turcas de Capadocia, que mató a un dragón en tierras Libias que atacaba a diestro y siniestro al reino de un pueblo que decidió que, para evitar los ataques, entregarían a una persona cada día para ser devorada por el dragón y así evitar daños mayores. Así, cada día se hacía un sorteo y se enviaba a dicha persona a la cueva del dragón. Un día del sorteo salió el nombre de la princesa, la cual fue voluntariamente, aunque muchos se ofrecieron en su lugar. Fue caminando hasta la guarida del dragón y, cuando éste la iba a devorar, apareció San Jorge, quien mató al dragón clavándole la espada en el corazón, de cuya sangre que fluyó nació una rosa, y la rescató.
Y, pese a esas investigaciones que niegan su existencia, es necesario recordar que dichas leyendas vinculan a San Jorge con la batalla de Alcoraz, que tuvo lugar en las cercanías de Huesca en el año 1.096, en la que el ejército aragonés asediaba la ciudad, dirigido por el rey Sancho Ramírez, desde el campamento establecido en el cerro. Esa batalla, que permitió la conquista de Huesca, quedó trabada cuando llegaron las tropas musulmanas desde Zaragoza, perdiendo la vida el rey, pero, con la llegada de San Jorge sobre un corcel blanco y con una cruz roja en su escudo –esa cruz que aparece en el escudo histórico de Aragón–, los cristianos ganaron aquella batalla, tras la que se rindió la ciudad al rey Pedro I.
Así lo escribió Diego de Aínsa en “La batalla de Alcoraz” (1.619): “…invocando al Rey el auxilio de Dios nuestro señor, apareció el glorioso cavallero y martir S. George, con armas blancas y resplandecientes, en un muy poderosos cavallo enjaeçado con paramentos plateados, con un cavallero en las ancas, y ambos a dos con Cruces rojas en los pechos y escudos, divisa de todos los que en aquel tiempo defendían y conquistavan la tierra Santa, que aora es la Cruz y habito de los cavalleros de Montesa.
Y haziendo la señal al cavallero que se apeasse, començaron a combatir ambos a dos tan fuerte y denodadamente contra los Moros, dandoles tan mortales golpes, el uno a pie, y el otro a cavallo: que abriendo carrera por do quiera que yuan, recogían y acaudillavan los Christianos. El cavallero que traxo el santo martir, dize la historia de S. Iuan de la Peña alegada por Çurita, que era Aleman, al qual en aquel día y hora peleaba en Antiochia con los demas cruzados, mataron los moros el cavallo, y lo rodearon para matarle; y a este punto le apareció el gloriosos S. George, sin que el buen cavallero Aleman entendiese ni supiese quien era … y ayudole a subir en las ancas de su cavallo, y sacole de su batalla, y subitamente lo transporto a Aragón, al lugar donde era la batalla del Rey don Pedro con los Moros, y señalole que se apeasee y peleasse….
Espantaronse los enemigos de la fe viendo aquellos dos cavalleros cruçados, el uno a pie, y el otro a cavallo: y como Dios les perseguía empeçaron de huyr quien mas podía. Por el contrario los Christianos, aunque se maravillaron viendo la nueva divisa de la Cruz: pero en ser Cruz se alegraron, y cobraron esfuerço hiriendo en los Moros: y assi los arrancaron del campo y acabaron de vencer”.
¡¡FELIZ DÍA DE SAN JORGE!! ¡¡FELIZ DÍA DE ARAGÓN!!
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23 de Abril de 2010
“Una democracia es tanto más sólida cuanto mayor volumen de información de calidad puede soportar” (Louis Armand)
Vía GEA | Radio Zaragoza, la emisora decana de Aragón, cumple hoy 72 años de trabajo por llevar la información de Aragón a todos los puntos de la Comunidad. Puede señalarse que los primeros antecedentes radiofónicos en Zaragoza se sitúan en la estación de radioaficionado que funcionaba el año 1930 en el paseo de Sagasta, con una interesante labor en cuanto a servicios de socorro y similares; pero la verdadera emisora de comunicación general nacía en 1933, al amparo del decreto de diciembre del año anterior, que autorizaba la instalación de estaciones de radio, con potencia limitada a los 200 wts., siendo un grupo de entusiastas zaragozanos los que consiguen inaugurar Radio Aragón EAJ 10 (una de las primeras de España), llevándose su instalación al número 67 del Coso.
A primeros de 1937, se autoriza una emisora de 30 Kw. en antena (la de mayor potencia entonces en España), resultando así la nueva Radio Zaragoza EAJ 101, levantándose –con rapidez– para ello un nuevo edificio en la parte alta de Casablanca, situando los estudios provisionalmente en los bajos de la Facultad de Medicina (plaza de Aragón) y la dirección y oficinas en la plaza de España.
El Consejo de Administración quedó formado por Jesús Muro Sevilla, presidente; José Sinués y Urbiola, vicepresidente; José María Monterde Pérez, secretario; y los consejeros Florentino Azpeitia (que lo era ya de Radio Aragón), Cipriano Gutiérrez Tapia, Pedro Hernández Luna, Francisco Jordán de Urriés y Manuel Serrano Sancho; así como Ángel Bayod Usón, director gerente; Julio Bayona López, director ingeniero técnico; y José Perlado Cadavieco, director de estudios.
El 17 de diciembre de 1937 comenzaba el período de prueba de la emisora, siendo totalmente satisfactorios los controles recibidos, de los que los más lejanos fueron desde Varsovia (2.000 km.) y desde Reading, Massachusetts (EE.UU.), 5.770 km. La inauguración oficial fue el 19 de abril de 1938, presidida por el entonces jefe del Estado Español, Francisco Franco Bahamonde.
A la pareja de locutores, ya populares, formada por Ángel López Soba y Pilar Ibáñez Pascual, se sumó la de Aurora Royo (figura religiosa destacada en la Congregación de los Colegios de Jesús-María) y Ángel Soler, rápidamente popular también en toda nuestra región y resto de España.
Todo lo regional ha tenido y tiene especialísima atención en esta emisora, atendida en muchas de sus facetas por la colaboración brillante de los catedráticos Ricardo del Arco, Antonio Beltrán Martínez y los especialistas en lo aragonés Demetrio Galán Bergua y Emilio Ostalé Tudela ‘Ostilio’.
En 1954 tomó posesión de la emisora como director Julián Muro Navarro. Posteriormente, la Cadena S.E.R. se hizo con Radio Zaragoza, S.A. En la actualidad, su director es Joaquín Fernández-Carvajal Álvarez y emite tanto en O.M. (Radio Zaragoza) como en F.M. (Radio Zaragoza 2), entrelazando con su grupo de emisoras la casi totalidad de la Comunidad Autónoma de Aragón.
Etiquetas: Aragón, emisora, información, radio, Radio Zaragoza, Zaragoza
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19 de Abril de 2010
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