A través de los instrumentos (redes sociales) que proporciona la Red, como es Facebook, se ha propuesto, desde Buenos Aires (Argentina), un apagón mundial para el día 17 de septiembre de 2008. Dicho apagón tendría una duración de diez minutos, entre las 21.50 y las 22 horas, a la misma hora local de cada país en todo el mundo.
Para que todo el mundo pueda unirse a un evento de suma importancia como el que se propone, se ha decidido eliminar la adaptación a la hora de cada país. Hay que recordar que, además de “el hecho de apagar la luz”, es importante -diría que esencial- generar conciencia en la población y presionar a los líderes mundiales a actuar eficientemente contra este problema que nos concierne a todos. Según se expone, no se perderá en gran medida “la acción conjunta” de los participantes, por el hecho de que el evento será realizado por un país y, además, por toda su zona horaria en el mismo momento. Y así con todos los países. Por lo tanto, él apagón se realizará por etapas, realizándose un efecto similar a las carreras con postas, en el que cada zona horaria irá delegando su responsabilidad a las otras mediante se vaya sucediendo el día.
Si el evento se hubiera realizado mediante la acción conjunta de todo el Planeta, en regiones enteras el evento no se hubiera podido desarrollar por el cambio horario. Otro motivo del formato del apagón es que el impacto de todo el mundo, volviéndose a reconectar, sería perjudicial para el medio ambiente. Es importante la realización del apagón en un ambiente seguro. Por lo tanto, no se promueve el oscurecimiento de calles, áreas públicas, hospitales, servicios de emergencia, así como semáforos o luces de alumbrado vial. Además, sugiero que sea progresiva la reconexión de los aparatos, para evitar lo que algunos especialistas indican como una sobrecarga.
La Exposición Zaragoza 2008 finalizará en una semana, pero lo importante es que el mensaje que se ha pretendido dar, cuyo lema ha sido “Agua y Desarrollo Sostenible”, continúa a través de los ciudadanos concienciados con el devenir de nuestro Planeta. Generar conciencia en la población es la mejor manera de contribuir (ver artículo “Ley de la e-palanca ciudadana”).
Vídeo del espectáculo nocturno “Iceberg” en Expo Zaragoza 2008
The UST Singers, el grupo coral filipino de la Universidad de Santo Tomás de Manila, considerado uno de los mejores del mundo, está ofreciendo esta semana una cuádruple actuación en la ciudad. Ayer, frente al pabellón filipino de la Expo actuaron a las 16.30 horas y a las 21 horas; concierto que han vuelto a ofrecer en el mismo lugar hoy, a las 11.30 horas. La última cita con el público zaragozano, para celebrar el hermanamiento entre Zaragoza y Zamboanga y bajo el patrocinio del Comité Nacional Organizador de Filipinas, la tendremos hoy, miércoles, en la iglesia de la Exaltación de la Santa Cruz (C/ Espoz y Mina, 18), a partir de las 20,15 horas.
La formación lírica “The UST Singers” está compuesta por 28 personas, cuya edad no supera los 30 años. Provienen de una larga tradición de estudiantes y músicos, ya que la Universidad de Manila fue inaugurada en 1611 por monjes dominicos españoles. La inauguración del centro es previa, por ejemplo, a la de la mítica universidad inglesa de Harvard. El grupo está formado por un selecto grupo de estudiantes y alumnos que representan a los diferentes colegios y facultades de la Universidad Santo Tomás de Manila, bajo la dirección de Fidel G. Calalang.
El concierto, con el que nos van a deleitar esta tarde, consta de dos partes. En la primera, interpretarán “El Padre Nuestro”, de Albert H. Mallote; “Cantante Domino”, de Giovanni María Nanino; “Non Nobis Domine”, de Rosephayne Powell; “Justorum Animae”, de Charles Villiers Stanford; “Magnificat”, de Rene Clausen; “Il Blanco e Dolce Cigno”, de Jacob Arcadelt; y “Numerations” de Jonas Tamulionis. Mientras, el repertorio de la segunda parte constará de “O Vos O Gallo Comadre”, canción folclórica de Galicia; “Sing a Song of Sixpence”, rima infantil por John Rutter; “Pasigin”, canción folclórica de las Islas Visayas; “Mi tripón”, de Pablo Milanés; “Hay quien precisa”, de Silvio Rodríguez; “Magtanim ay di biro”, arr. Fidel Calalang Jr.; y “Eres tú”, de Juan Carlos Calderón.
Y, para finalizar, os dejo con un vídeo –del año 2002– de este magnífico coro interpretando el “Elijah Rock”:
Poco se reconoce la labor de los perros policía por parte de la sociedad, más allá de la serie “Rex. Un policía diferente” que emite Antena 3, mientras que los departamentos de policía de todo el mundo alaban el valor de estos animales como ayuda en sus tareas de vigilancia, rastreo y detección de sustancias ilegales.
El otro día, paseando por la Expo, me encontré con una pareja de la policía nacional con dos de estos pequeños amigos de cuatro patas, siempre alerta por lo que pueda suceder, manteniendo las orejas erguidas y el olfato apunto, sin descanso…
Por ello, por su gran trabajo, por esa dedicación diaria tanto de unos (los adiestradores) como de otros (los adiestrados), hoy quiero homenajearles con este post, en el que deseo explicar –de forma escueta– su historia, función y, como debe ser, reconocimiento en algunos momentos de la breve historia de esta gran labor social.
Los perros policía tienen su origen en Europa a principios del siglo XX, hacia 1910. Son unos excelentes auxiliares en funciones de rastreo, para seguir la pista de sospechosos y de personas perdidas, para buscar objetos ocultos, pruebas de un crimen, drogas o armas. Son capaces de realizar capturas por sí mismos, anunciando mediante ladridos la localización del sospechoso, pero no atacando nunca a menos que éste se resista, ataque o sea ordenado por el policía a su cargo.
Antes de su adiestramiento son cuidadosamente seleccionados, teniendo que pasar un riguroso examen físico, amén de demostrar un carácter bien equilibrado. Deben ser perros seguros, que no se asustan ni se distraen por estar rodeados de personas extrañas, por ruidos fuertes en la ciudad o por disparos de armas de fuego. Además del entrenamiento de obediencia, realizan otro de agilidad y resistencia, pues deben ser capaces de realizar grandes esfuerzos físicos en cumplimiento de su tarea diaria.
Muchas son las muestras de valor que han realizado estos perros a lo largo de su historia. Los vemos trabajando en cualquier aeropuerto revisando las maletas en busca de drogas o explosivos (para estos trabajos suelen usarse los Beagles), en la calle patrullando a la par de los oficiales o en investigaciones, realizando tareas más específicas. Una perra muy famosa fue Mattie, que era capaz de detectar, después de un incendio, cualquier tipo de sustancia química que se hubiera usado para iniciarlo. Continuamente se están encontrando nuevas utilidades para los perros; en Gran Bretaña se han entrenado dos Labradores recientemente (Flo y Lucky) para detectar CD´s piratas (ver vídeo de Telemadrid en YouTube) en los paquetes que se envían por correo.
Por cierto, que durante la Expo Zaragoza 2008, pese a que no ha habido ninguna alerta dentro del recinto de Ranillas, uno de los canes policía, llamado Ricky, ha descubierto en la estación Intermodal un alijo de cocaína que ha permitido detener a dos personas, procedentes de Colombia.
Y, como decía al principio, los ciudadanos, en ocasiones, saben apreciar el trabajo de estos animales. Este es el caso de una señora mayor en California, que realizó una campaña en su ciudad y reunió fondos para comprar chalecos antibalas para los perros de la policía local y asegurar así que volvieran sanos y salvos a su hogar después del día de trabajo.
Los perros policías viven en la casa de su compañero humano a cargo para, de esta manera, fomentar el vínculo entre ellos. Los que realizan tareas generales se retiran a la edad de 7 u 8 años, y los especialistas (detectores de explosivos, armas, drogas, etc) a los 10 años aproximadamente. La mayoría se queda con su adiestrador, pero en caso de no ser posible, se les ubica en hogares apropiados para que puedan tener su tan merecido descanso.
Gracias por vuestra labor, por hacernos sentir más seguros día a día. ¡¡Un gran trabajo, chicos!!
El pasado miércoles, como tantas tardes desde el 14 de junio, la dediqué a visitar los pabellones de la Exposición Internacional Zaragoza 2008. Y fue una agradable tarde, en momentos calurosa, como ocurre casi siempre en ese espacio de Ranillas que desprende entusiasmo por parte de sus visitantes. Pero, lamentablemente, cuando los pabellones cierran y algunos abren sus terrazas para que podamos degustar alimentos y bebidas de sus respectivos países, decidí acercarme al pabellón de Rusia.
¿Por qué digo “lamentablemente”? Por una sencilla razón, por una muy desagradable experiencia que paso a detallar a continuación:
Viendo que en la terraza del pabellón ruso había pocos visitantes, pensé en tomar una copa con un amigo para descansar tras las horas de paseos por el recinto. Nos sentamos en una mesa rodeada por tres sillas y allí, sentados, esperamos durante un buen rato a que nos sirvieran.
Tras 25 pacientes minutos, una encantadora pareja española nos indicó, al ver nuestra situación, que si no nos “cabreábamos” con los camareros, éstos no vendrían a servirnos. Dicho y hecho, les indicamos amablemente que vinieran a tomarnos nota pero, hasta que no exigimos lo que se supone que es un derecho, no vinieron a nuestra mesa. Y así ocurría con el resto de personas que se acercaban a esta terraza.
Ya con el camarero tomando nota, le indicamos que queríamos una copa de ron y cola, a lo que él respondió, con un tono despectivo, que esto no era “un bar españolito”. Y, a continuación, se dio la vuelta, dirigiéndose a otra mesa, cogió una carta (lo primero que tendría que haber hecho) y nos la tiró (sí, sí, tiró) a la mesa, marchándose –de nuevo– a su lugar preferido, una mesita donde departir con sus compatriotas trabajadoras del pabellón.
Al final, le pedimos, no sin antes pasar otra vez por el trago de llamarle y esperar a que viniera, dos copas de vino tinto, a lo que respondió: “¿Y sólo van a tomar eso?”, como diciendo que si para eso le hacíamos levantarse de la mesa… ¡Vamos, ni que los demás visitantes se estuvieran poniendo morados de sus suculentos aperitivos! Ahora bien, que él si nos hizo levantarnos de nuestra mesa para cambiar a otra con dos sillas…
Pero, en fin, no acabó ahí la cosa pues, tras pagarle con un billete de 10 euros los 7 (3,50 euros cada una) que valían las dos copas de vino tinto, que era tan joven que debía ir “en pañales” (el vino, digo), tuvimos que esperar un cuarto de hora a que nos diera los cambios.
Sin duda, lo más lamentable fue ver como, durante el tiempo que permanecimos en la terraza, estos acontecimientos le ocurrían a todos y cada uno de los visitantes que se acercaban por la que he pasado a denominar como “La tediosa terraza”…
Teniendo espectáculos como éste, ¿para qué queremos el Anfiteatro patrocinado por “Licor 43”?
Siempre nos quedarán espacios para tomar algo, como en el bar de la Expo del pabellón de Zaragoza
El pasado domingo, día 20 de julio, fue el día de Marruecos en la Expo, y la Asociación Um Draiga -Amigos del Pueblo Saharaui- quisieron aprovecharlo para denunciar la situación de injusticia que vive el pueblo saharaui y reivindicar su derecho a la autodeterminación y soberanía. Asimismo, también quisieron hacer un llamamiento al Gobierno español para que asuma su responsabilidad histórica en la resolución del conflicto.
Nada más llegar a la Expo, por la entrada del Ebro, me encontré con un colaborador de la asociación que repartía un folleto, cuyo título es el mismo que el de este post, con el siguiente texto:
Marruecos es una monarquía autoritaria de corte feudal que no garantiza ninguna libertad democrática a sus ciudadanos.
Marruecos tiene ocupado ilegalmente el territorio saharaui.
Marruecos es, según las Naciones Unidas, la única nación africana que aún tiene una colonia.
La Asamblea General de las Naciones Unidas siempre ha emitido resoluciones reconociendo el derecho de autodeterminación del pueblo saharaui y pidiendo la descolonización del Sahara Occidental.
Marruecos no tiene la soberanía del Sahara Occidental, sin embargo ha construido un muro de más de 3.000 km. que separa el territorio de norte a sur, un muro más grande que el de Berlín y el de Palestina, y se enriquece con sus recursos naturales.
Marruecos viola sistemáticamente los derechos humanos en el Sahara Occidental. Somete a los saharauis en territorio ocupado a un régimen de terror sin los más elementales derechos humanos siendo asesinados, detenidos, torturados, heridos y expuestos a juicios sumarísimos donde se les condena de forma totalmente desproporcionada a años de cárcel, simplemente por ser saharauis.
Marruecos recibe armas de España a precios mínimos o gratis.
El Sahara Occidental fue la provincia número 53 de España, y legalmente todavía sigue siendo la potencia administrativa. Sin embargo, rehúye su responsabilidad.
Más de 250.000 saharauis se ven obligados a vivir en campamentos de refugiados en territorio argelino, en los que llevan ya más de 33 años viviendo de la escasa ayuda internacional.
Pero, además de repartir folletos, un numeroso grupo de defensores de los derechos humanos en el Sahara Occidental, pertenecientes a dicha asociación, protestaron ante la visita del principe Moulay Rachid de Marruecos a la Expo de Zaragoza (ver fotografía del post).
Hoy es un gran día para el fútbol, un gran día para la selección española, que se juega el pase a la final de la Eurocopa, donde ya le espera Alemania tras su triunfo ante la desconcertante Turquía.
Y la Expo no podía, ni debía, quedarse atrás ante un evento de tanta trascendencia. Por ello, sus visitantes podrán seguir este partido de semifinales entre España y Rusia, que comienza en tan sólo media hora, a través de la pantalla de información dinámica, situada en la Plaza Expo del recinto (junto al Pabellón Puente) y en la pantalla del Anfiteatro 43.
Además, todos los visitantes que están accediendo al recinto Expo, desde las 18.00 horas, están recibiendo banderolas con los colores de España y la imagen de Fluvi para animar a la selección.
Pero, ya que hablamos del balompié, ayer estuvo aquí el que fuera mi ídolo futbolístico, don Emilio Butragueño Santos, quien visitó, acompañado por su familia, el pabellón de México de la Expo Zaragoza 2008, recordando aquellos años que vivió en el país centroamericano “vestido” de blanquinegro, los colores del Atlético Celaya… ese equipo que quizá nadie recuerde pero que, con la llegada del ex jugador merengue, llegó a la final de la liga mexicana, perdiendo la final contra el Club Necaxa. En años posteriores, el ‘Buitre’ se reencontraría, en elmismo equipo, con tres de sus compañeros madridistas: Míchel, Hugo Sánchez y Martín Vázquez.
Y, también, en tierras mexicanas vivió una de sus mejores tardes como futbolista, cuando en Queretaro marcó cuatro de los cinco goles que logró la selección española ante Dinamarca (5-1) en el Mundial de 1986.
Durante su visita, recorrió cada uno de los espacios del pabellón y finalizó en el restaurante mexicano Contratar, donde firmó el libro de visitas en el que apuntó: “Ha sido un placer visitar el pabellón de un país al que le debo mucho, ya que viví allí tres años maravillosos. Muchas felicidades por su propuesta. Recibid mi sincero afecto”.
¡¡VAMOS ESPAÑA!! ¡¡FLUVI CON LA SELECCIÓN!! ¡¡PODEMOS!!
2006: ¿Podremos los españoles ver el Mundial? —
El Gobierno tiene la obligación de cumplir y hacer cumplir la Ley en la retransmisión de los partidos del Mundial.
La [...]