“La alegría de ver y entender es el más perfecto don de la naturaleza” (A. Einstein)
La advocación de la Virgen del Pilar, por lo singular de su tradición —vinculada a los orígenes del cristianismo en España— y por diversos acontecimientos históricos, ha llegado a adquirir dimensiones españolas e hispánicas marianas de primera magnitud. Sin embargo, esta devoción —desde sus orígenes— ha constituido uno de los principales elementos integrantes no sólo de la religiosidad aragonesa, sino de su propia identidad como pueblo. Y del mismo modo que la esencia aragonesa no puede reducirse a los más destacados y tradicionales rasgos en que a menudo se le identifica (el Pilar, la jota, el Ebro, etc.), tampoco sería posible una aproximación en profundidad a la personalidad de los aragoneses ignorando o infravalorando estos componentes tradicionales.
Por todo ello, y porque hoy —día 12 de octubre— conmemoramos este día tan especial en honor a Ntra. Sra. del Pilar, deseo obsequiar a todas las ‘Pilares’ y, claro está, a tod@s l@s aragones@s con esta imagen animada de la Virgen, que realicé hace cuatro meses en la Catedral-Basílica:
¡¡VIVA ZARAGOZA!! ¡¡VIVA ARAGÓN!! ¡¡VIVA LA VIRGEN DEL PILAR!!
Se trata de un módulo optativo definido por Eurostat, e incluido en la encuesta, a petición de CENATIC, en virtud de un convenio suscrito con el Instituto Nacional de Estadística por el que ambos organismos se comprometieron a colaborar en la obtención de indicadores relacionados con el software libre.
Los datos más relevantes de la encuesta publicada indican que el 75% de las empresas españolas utiliza algún tipo de tecnología basada en software libre. En concreto, el 63,4% de las empresas utilizan navegadores de Internet libres y, en el 53,4% de ellas, las aplicaciones ofimáticas también son libres. Respecto a los sistemas operativos, su uso se ha triplicado en un año, pasando del 9,5% (2010) al 26,40% (2011).
Así, los estándares abiertos y la independencia de proveedor tecnológico son las ventajas objetivas que están motivando este crecimiento continuado en las empresas y que ya se estaba produciendo en la administración pública. Lo relevante es que no ocurre sólo en empresas de base tecnológica, donde el uso de software libre alcanza el 91%, sino que también es muy alto en las empresas del sector Servicios (76%), Industrial (73,5%) y Construcción (72,3%). Como consecuencia, al tiempo que aumenta el uso, también está creciendo la oferta de productos y/o servicios basados en software libre, fortaleciendo un sector tecnológico puntero ya en materia de software libre en España.
LA RELEVANCIA DE CONOCER EL USO DE SOFTWARE LIBRE EN LA EMPRESA
El módulo sobre estadísticas de uso de software libre en la empresa ha sido definido por la Oficina de Estadística de la Comisión Europea (Eurostat) ya que, según su Guía Metodológica, “este tipo de software proporciona interoperabilidad, al tiempo que reduce costes en infraestructura tecnológica de la empresa, facilitando la adopción del negocio electrónico”. Por otro lado, “hay un interés de los responsables políticos sobre el uso de código abierto como modelo de negocio, es decir, un interés en el desarrollo de este modelo de negocio como una actividad rentable (venta de servicios de consultoría y formación en el desarrollo de software de código abierto, el desarrollo de una versión más avanzada del software cuyas funcionalidades tienen que comprarse, etc.)”.
Esta noche, en el Museo Diocesano de Zaragoza, he asistido a un formidable concierto narrativo, titulado “Coronaciones Reales”, en recuerdo de los fastos celebrados con ocasión de la coronación de Fernando I de Aragón, también llamado “Fernando de Trastámara”, “de Antequera”, “el Justo” y “el Honesto”. Sin duda, un broche de oro a un día especial para mí, en el que se celebra mi onomástica, San Orlando, nombre germánico, derivado de “Rodolandus”, que significa “Aquel famosos por sus batallas”, aunque también son válidos Roland y Rolando, este último que fue el famoso héroe de la “Canción de Roland“, donde se cuenta su muerte en Roncesvalles.
Pero siguiendo con el concierto, que ha tenido lugar en espectacular Salón del Trono ‘Beato Juan Pablo II’ del mencionado Museo, presidido por el mismo sitial que utilizó el Santo Padre cuando rezó el Santo Rosario transmitido –desde la Plaza del Pilar– a todo el mundo, hay que hablar de su extraordinaria orquesta de cámara ‘Real Ceremonial Consort’, dirigida por el Sr. D. Ángel Millán Esteban, en la que podíamos encontrar instrumentos como la flauta, el oboe, la trompeta, el trombón, el violín, la viola, el violoncello, la percusión o el teclado, así como el barítono Bruno Dos Santos Henriques, que han realizado una interpretación digna del espacio donde nos encontrábamos.
Desde luego, el intento de trasladar al espectador sensorialmente a la época de referencia, presupone que no hemos estado ante un concierto al uso, limitado básicamente al universo sonoro, sino que la riqueza instrumental se ha complementado con una presentación adaptada a la singularidad del espacio y la disposición, en todo momento, de un hilo conductor que ha dado sentido y comprensión a la propuesta que ha logrado hacernos partícipes del solemne ceremonial que presidió el acceso al trono de monarcas aragoneses, en concreto, del conjunto de actos litúrgicos y profanos que constituyeron la famosa coronación de Fernando de Antequera, rey de la Corona de Aragón entre 1412 y 1416, que tuvo lugar un 11 de febrero de 1414 en la ciudad de Zaragoza, habiendo sido elegido monarca en el Compromiso de Caspe de 1412.
Mis felicitaciones tanto a Domingo Buesa como a Carmen de Miguel
“El mundo entero se aparta cuando ve pasar a un hombre (ser humano) que sabe adónde va” (Antoine de Saint-Exupéry)
Vía EPdA | Un enmascarado vengador y justiciero que resulta ser hijo del Rey, cosa que se descubre por un medallón. Es parte del argumento de Águila Roja. La exitosa serie de la tele, sí. Pero, al parecer, esos mismos ingredientes también hilvanan una obra de teatro que la popular cupletista zaragozana Corita Viamonte escribió en el año 1963 y que llegó a representarse varias veces. El texto, registrado en la SGAE y que, incluso, pasó la censura de la época, es la base de la demanda de conciliación que la cantante ha presentado a la productora Globomedia, y en la que se reclama, entre otras cosas, un 10% de los beneficios de la emisión de la serie y la película que sobre la misma se ha realizado. La petición ya está presentada y sellada por el Juzgado de Primera Instancia de Madrid. “No es propiamente un juicio, sino un intento de llegar a un acuerdo a través del juzgado”, explica Félix Martín Polo, abogado de Corita Viamonte.
MUCHAS SIMILITUDES
Es verdad que también hay datos que separan ambas historias. Para empezar, la serie está ambientada en la España del siglo XVII. El cuento de Corita, en un país imaginario –llamado Pkeslin, aunque los nombres de los personajes sean muy castellanos– pero más o menos en la misma época.
Pero también hay unas cuantas similitudes entre la producción de Globomedia para TVE y el relato de la cupletista. En uno de los documentos que Corita ha recopilado para esta demanda de conciliación, resume parte del argumento como el relato sobre “un enmascarado al que llamaban Águila Roja, que defendía a los pobres y luchaba con su espada”, que pretende vengar un asesinato y cuya identidad solo se descubre al final de la obra. En su caso, el espadachín enmascarado sí conoce su origen real (aunque no lo comparta con el resto del mundo). Solo lo hará en uno de los últimos cuadros, al decirle al Rey: “Cuando nací, me pusisteis esta medallita, que aún guardo”.
Lo que resulta incontestable, tal y como refleja la documentación de la SGAE, es que Corita Viamonte registró el 8 de octubre de 1963 una obra titulada Águila Roja (El espadachín enmascarado), con el número 2.839.269. Una creación literaria sobre la que también existen notificaciones del Ministerio de Información y Turismo (del que dependía la censura), que autorizó para “todos los públicos” esta “comedia infantil” prevista para estrenarse el 1 de mayo de ese año. “Lo presenté en el Jardín de Invierno, en la calle Moret”, recuerda Corita. “Incluso el diario Amanecer se hizo eco de la noticia”.
“Yo solo digo que yo escribí un cuento que se titulaba así y que, presuntamente, hay algunas coincidencias”, añade. “Ahora todo está pendiente de un acto de conciliación y de la documentación que ya se ha remitido al juzgado de Primera Instancia número 71 de Madrid”. La demanda quiere demostrar que, “además de similitudes menores, ambas obras coinciden en título, personaje principal, y trama general”.
ADAPTACIÓN SIN PERMISO
Además, el texto dice que “la creación de la demandante es una obrita de teatro escrita por una niña y para ser representada ante otros niños”, mientras que la serie sería “una transformación de la obra teatral para el medio televisivo”. Adaptación para la que la productora demandada “no ha pedido permiso”.
Ahora, Corita y sus abogados piden que Globomedia haga constar en los créditos de la serie, la película o cualquier producto derivado de la obra (ya se está pensando en un cómic) que “están basados en una idea original de Corita Viamonte López”. También piden un “10% de los beneficios que ha generado o genere la serie y la película, y un 5% de los generados por otros productos derivados”. Una cifra importante si se tiene en cuenta que los seguidores del Águila televisiva se cuentan por millones.
“Buscando el bien de nuestros semejantes, encontramos el nuestro” (Platón)
En un día como hoy, en el que inauguramos un nuevo año, quiero que mi primer artículo –además de aquel en el que felicito un nuevo año– vaya dedicado a una gran persona que, el pasado día 30, fue honrado con su nombramiento, por parte del Papa Benedicto XVI, como obispo de Huesca y Jaca. Y es justo hacerlo por muchos motivos pero, principalmente, porque si hoy es el primer día del año 2011 se debe a que así está establecido en el calendario gregoriano, originario de Europa y utilizado actualmente, de manera oficial, en casi todo el mundo, denominado así por ser promulgado, por medio de la bula Inter Gravissimas, por el Papa Gregorio XIII, que vino a sustituir –en el año 1582– al calendario juliano, utilizado desde que Julio César lo instaurara en el año 46 a.C.
Pero, sobre todo, si hay un justo motivo para hablar de este asunto, considero que es porque estoy hablando de una gran persona y un gran aragonés (de adopción), que va a dedicar todo su esfuerzo a recuperar esos bienes aragoneses que, de manera injusta y nada honesta por parte de la Diócesis de Lérida, continúan expuestos en territorio catalán, haciendo caso omiso a las tan incontestables como comprensibles órdenes procedentes del Estado de la Ciudad del Vaticano.
Así, el nuevo obispo de Huesca y Jaca, monseñor Julián Ruiz Martorell, actualmente Vicario General de la Diócesis de Zaragoza por nombramiento del Sr. Arzobispo de Zaragoza, D. Manuel Ureña Pastor, es un hombre que, si bien nacido en Cuenca en el año 1957, es un gran aragonés de adopción dado su amor por esta tierra y todas sus buenas obras realizadas en el territorio y porque, desde niño, vive en Zaragoza, en cuyo seminario y centro de estudios curso la carrera eclesiástica, siendo ordenado sacerdote el 24 de octubre de 1981 en la capital aragonesa.
Como méritos, además de los ya conocidos y reconocidos personales, realizó los estudios eclesiásticos en el Seminario Metropolitano de Zaragoza y, durante sus años de estudio en Roma (1983-1988), en los que fue capellán de las Religiosas “Battistine”, obtuvo la Licenciatura en Teología Dogmática por la Pontificia Universidad Gregoriana y la Licenciatura en Sagrada Escritura por el Pontificio Instituto Bíblico. Posteriormente, entre 1988 y 1993, estuvo adscrito a la parroquia de Santa Rafaela María, en Zaragoza y, hasta hace diez años, desde 1991, fue director del Instituto Superior de Ciencias Religiosas “Nuestra Señora del Pilar”, además de director del Centro Regional de Estudios Teológicos de Aragón (1998-2005) y director del Centro de Zaragoza del Instituto Superior de Ciencias Religiosas a distancia “San Agustín” (1999-2005). Y, además, ha tenido tiempo de aprender diferentes idiomas, como el italiano, inglés, francés y alemán, así como a ser un gran conocedor del latín, griego, hebreo y arameo.
Actualmente, y hasta su anunciada posesión, es capellán de la comunidad religiosa del Colegio Teresiano del Pilar de Zaragoza (1994) y delegado de Culto y Pastoral de El Pilar (2007-2010). Asimismo, es también Miembro del Consejo Diocesano de Pastoral, desde 1993, y del Consejo Presbiteral, desde 1998; Canónigo de la Catedral Basílica “Nuestra Señora del Pilar” de Zaragoza, desde 2004; Miembro del Colegio de Consultores, desde 2005, y Secretario del Consejo Presbiteral.
Y, todo ello, además de un gran Vicario General que el Arzobispado de Zaragoza sabe que va a perder desde el anuncio hecho público, a las 12:00 horas del 30 de diciembre de 2010, por la Nunciatura Apostólica de la Santa Sede en España, y que se hará realidad con su toma de posesión de la Diócesis de la capital oscense el próximo día 5 de marzo y, más adelante, en una fecha todavía por concretar, de la de Jaca, erigida en el año 1063.
“La vida cobra sentido cuando se hace de ella una aspiración a no renunciar a nada” (José Ortega y Gasset)
Pedro Ramón y Cajal fue el hermano menor de Santiago, médico especialista en histología y anátomo-patología microscópica que obtuvo el premio Nobel de Medicina en 1906 por descubrir los mecanismos que gobiernan la morfología y los procesos conectivos de las células nerviosas, quien también fue un reputado médico aragonés, nacido en la localidad oscense de Larrés, en 1854.
Ambos cursaron el bachillerato en Huesca pero, a sus quince años, a consecuencia de un suspenso al terminar el bachillerato, no se atrevió a presentarse en su casa, motivo por el que se fugó a Francia y se embarcó como grumete en Burdeos para llegar a Suramérica tras múltiples vicisitudes. Probó fortuna, en primer lugar, en Argentina y, tras ello, en Uruguay, donde se enroló en un bando revolucionario, llegando a ser secretario de un cabecilla insurgente. Al final, cayó prisionero de los vencedores y se libró de la muerte gracias a su juventud.
Debido a ello, regresó a Zaragoza, y se decidió a estudiar la carrera de Medicina, licenciándose en 1881 con la máxima nota, y doctorándose posteriormente en Madrid con una tesis que tuvo como tema: “Investigación de histología comparada de la visión en diversos vertebrados”. Al principio, ejerció como médico rural en los partidos de La Almolda (1881-85) y Fuendejalón (1885-88), pero como no se adaptaba bien a aquella vida, hizo oposiciones en 1889 a la plaza de director de trabajos anatómicos de la Facultad de Medicina de Zaragoza y, en 1894, a la Cátedra de Histología de la Facultad de Cádiz, donde desarrolló una gran actividad como investigador, y fue galardonado con el premio «Martínez Molina» por su estudio sobre “centros olfatorios y ópticos de los vertebrados”, realizados en colaboración con su hermano.
Otros de sus trabajos, si bien no alcanzaron el renombre de los de Santiago, fueron traducidos y comentados con elogio por las grandes figuras de la Histología europea, como Rudolph Albert von Kölliker, Heinrich Wilhelm Gottfried Waldeyer o Wilhelm His. Sobre todo, aquellos que hacían referencia a la polarización neuronal del encéfalo, constitución del fascículo longitudinal posterior o al bulbo olfatorio, entre otros.
Así, cuatro años después, por concurso de méritos, se trasladó a la cátedra de Ginecología de Zaragoza, que dirigió hasta su jubilación en 1925. Pero Pedro no sólo destacó en el terreno experimental y en el de la Ginecología, sino que también se ocupó de algunos procesos frecuentes y mal estudiados en nuestra patología regional, siendo fruto de ello sus trabajos sobre «fiebre ondulante» o «fiebres mediterráneas en Aragón». Además, estaba profundamente interesado por la Psicología experimental, el hipnotismo y el estudio de aquellos fenómenos que superan los límites de la conciencia, las ciencias metapsíquicas (telepatía, telequinesis, clarividencia, psicoquinesia, etc.), que por aquel entonces no tenían un significativo interés investigador.
Este gran personaje de la historia de Aragón, receptor de honores y distinciones sin desearlos ni pretenderlos que fue miembro de varias instituciones científicas nacionales e internacionales, escribió, con motivo del magno homenaje que le rindió la ciudad de Zaragoza cuando cumplió 96 años (dos meses antes de su muerte, ocurrida -tal día como hoy- el 10 de diciembre de 1950), la recordada frase “Los honores que he logrado han sido muy grandes; ser español, ser aragonés ser médico y ser hermano de Santiago”, que recogía varias de las virtudes que él atesoraba, como son la humildad, la vocación, la serenidad, el cariño, el patriotismo o el aragonesismo.
Bibliografía: Galán Bergua, P.: «Pedro Ramón y Cajal»; en Biografías aragonesas, Zaragoza, Institución «Fernando el Católico», 1967, pp. 195-200. Horno Liria, R.: «Pedro Ramón y Cajal»; en Semblanzas de ginecólogos aragoneses, Zaragoza, Real Academia de Medicina, 1975, pp. 59-65.
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