Archivo para 23 de agosto de 2012

YANA
“Para este perro o para todo perro creo en el cielo”

Yana

Yana ya no está con nosotros. Después de 17 años juntos, más de la mitad de mi vida, nos ha dejado. Pero, algo que debe servir de ejemplo para todos, lo ha hecho luchando hasta el final y sólo una decisión humana, pues el sufrimiento debe eliminarse, ha hecho que deje pasear por la casa, de recibirme cuando llego, de pedir comida, de jugar con sus peluches favoritos… Es imposible agradecer con palabras todo este tiempo, pero de lo que estoy seguro es que se lleva tanto amor como tristeza nos deja estos momentos. Hasta siempre, peque. Te quiero

Mi perro ha muerto (Pablo Neruda)

“Mi perro ha muerto.
Lo enterré en el jardín
junto a una vieja máquina oxidada.
Allí, no más abajo,
ni más arriba,
se juntará conmigo alguna vez.
Ahora él ya se fue con su pelaje,
su mala educación, su nariz iría.
Y yo, materialista que no cree
en el celeste cielo prometido
para ningún humano,
para este perro o para todo perro
creo en el cielo, sí, creo en un cielo
donde yo no entraré, pero él me espera
ondulando su cola de abanico
para que yo al llegar tenga amistades.
Ay no diré la tristeza en la tierra
de no tenerlo más por compañero,
que para mí jamás fue un servidor.
Tuvo hacia mí la amistad de un erizo
que conservaba su soberanía,
la amistad de una estrella independienre
sin más intimidad que la precisa,
sin exageraciones:
no se trepaba sobre mi vestuario
llenándome de pelos o de sarna,
no se frotaba contra mi rodilla
como otros perros obsesos sexuales.
No, mi perro me miraba
dándome la atención que necesito,
la atención necesaria
para hacer comprender a un vanidoso
que siendo perro él,
con esos ojos, más puros que los míos,
perdía el tiempo, pero me miraba
con la mirada que me reservó
toda su dulce, su peluda vida,
su silenciosa vida,
cerca de mí, sin molestarme nunca,
y sin pedirme nada.
Ay cuántas veces quise tener cola
andando junto a él por las orillas
del mar, en el invierno de Isla Negra,
en la gran soledad: arriba el aire
traspasado de pájaros glaciales,
y mi perro brincando, hirsuto, lleno
de voltaje marino en movimiento:
mi perro vagabundo y olfatorio
enarbolando su cola dorada
frente a frente al Océano y su espuma.
Alegre, alegre, alegre
como los perros saben ser felices,
sin nada más, con el absolutismo
de la naturaleza descarada.
No hay adiós a mi perro que se ha muerto.
Y no hay ni hubo mentira entre nosotros.
Ya se fue y lo enterré, y eso era todo.”

Etiquetas: , , , , , , ,

Archivado en: Citas y refranes, Personal, Protección animal, Sociedad civil

Comparte esta noticia en del.icio.us Comparte esta noticia en MySpace Comparte esta noticia en Technorati Comparte esta noticia en Digg Comparte esta noticia en Twitter Comparte esta noticia en Yahoo Comparte esta noticia en Google Comparte esta noticia en BarraPunto Comparte esta noticia en Windows Live Comparte esta noticia en Facebook Comparte esta noticia en Menéame Comparte esta noticia en Buzz Yahoo! Comparte esta noticia en Mixx Comparte esta noticia en Bitacoras.com Comparte esta noticia en LinkedIn Comparte esta noticia en Viadeo Comparte esta noticia en Wikio Enviar este post Imprimir este post Compartir

3 comentarios 23 de agosto de 2012


Orlando Suarez Soy de Aragon

REDES SOCIALES

FacebookTwitterTuenti (ref.: 'Orlando Suárez')Google + LinkedInXingViadeoSkype FlickrYouTubeSlideShareRSS

CALENDARIO

agosto 2012
L M X J V S D
« may   nov »
 12345
6789101112
13141516171819
20212223242526
2728293031  

TAL DÍA COMO HOY...

ENTRADAS POR MES

ENTRADAS POR CATEGORIA