Archivo para abril de 2010

R.A.N.B.A. SAN LUIS
Conmemorando 218 años de historia académica

Tal día como hoy, en el año 1792, se fundó la Real Academia de Nobles y Bellas Artes de San Luis, que actualmente preside el Excmo. Sr. D. Domingo J. Buesa Conde, gracias a la labor del Conde de Aranda, quien obtuvo, tras 38 años continuos de razonadas peticiones de sus sobrinos Vicente y Ramón Pignatelli y Moncayo (hijos de los condes de Fuentes), el deseado Real Decreto de Carlos IV, gracias también al apoyo de la Real Sociedad Económica Aragonesa de Amigos del País, fundada en 1776.

Por ello, en este día tan especial para sus señores académicos y para toda la sociedad zaragozana y aragonesa, publico a continuación un texto de Adolfo Castillo Genzor, académico de San Luis desde el 20 de noviembre de 1955 hasta el día de su fallecimiento en Zaragoza el 8 de octubre de 1988, cuyo libro editó la propia Real Academia en su CLXXXVIII aniversario, en 1980, correspondiente al apartado «Síntesis histórica»:

«La creación –en 1749– de la Real Academia de San Fernando, cuya apertura tuvo lugar en Madrid en 1752, fue el antecedente inmediato del establecimiento en Zaragoza de la Real Academia de San Luis. Mas para ésta no se presentaron las cosas tan fáciles como para la Corporación madrileña. Por lo pronto, hubo de sufrir antes un largo calvario de desdenes, de rechazos, que da principio en 1754, año en que el nombre zaragozano Vicente Pignatelli Moncayo, hijo de los condes de Fuentes, alcanzó del obnubilado y triste Fernando VI la regia licencia para organizar, y presidir, una a modo de junta preparatoria de la pretendida Academia, junta que tropezó con toda suerte de imponderables, disolviéndose al cabo de no mucho tiempo sin haber logrado nada práctico, supuesto que su entusiasmo inicial se hizo trizas ante la renuente actitud de los ministros fernandinos, cuya fobia contra Aragón neutralizó la buena disposición del monarca.

Igual resultado tuvo una segunda intentona, realizada diecisiete años después por otro Pignatelli –Ramón–, quien fracasó en 1771 por la misma causa que su hermano Vicente: el deseo de Floridablanca de hacer a Zaragoza víctima de más desplantes de metomentodo.

Más afortunado fue el tercer envite fundacional, patrocinado por el Conde de Aranda, que triunfó donde fueron vencidos sus sobrinos Vicente y Ramón, de tal suerte que pese a la oposición declarada de Floridablanca logró arrancar de Carlos IV, en 17 de abril de 1792, el suspirado decreto de fundación de la «Real Academia de las tres Nobles Artes de San Luis», conseguido al cabo de 38 años continuos de razonadas peticiones, de súplicas constantes.

En el largo intervalo transcurrido entre lo pretendido por los Fuentes y lo que Aranda conquistó para Zaragoza se produjeron en la capital aragonesa dos hechos importantes. De una parte, la fundación de la Real Sociedad Económica Aragonesa de Amigos del País, en 1776; de otra, la de la nueva Escuela de Dibujo, que la expresada Entidad puso bajo los auspicios y dirección de su socio benemérito don Juan Martín de Goicoechea, Caballero de Carlos III y propulsor que fue de la industria textil zaragozana, quien halló acomodo decente y capaz para la Escuela en las salas bajas del palacio renacentista de los Zaporta, sito en la calle Alta de San Pedro, en el que residió no mucho antes María Teresa de Vallabriga y Drumond, viuda del Infante don Luis de Borbón y Franesio, hermano menor del rey don Carlos III. Por su gran patio plateresco, vendido al extranjero y rescatado al cabo de cincuenta y cinco años por el mecenazgo de la Caja de Ahorros y Monte de Piedad de Zaragoza, Aragón y Rioja, se fueron habituando los alumnos de la Escuela tutelada por la Económica al quehacer artístico de los artífices más ilustres del Quinientos aragonés. Semilla y cimiento, en lo escolar y docente, de la Academia de San Luis, ésta no hubiera nacido sin la previa natividad de aquélla, cuyos profesores y alumnado quedaron encuadrados en la Real de San Luis, al inaugurar sus actividades el 11 de abril de 1793.

Se impartieron desde entonces en sus aulas las enseñanzas de Pintura, Arquitectura, Escultura y Grabado, a nivel parejo con la Academia de San Fernando, con la cual tenía relación de hermandad y reciprocidad, por funcionar ambas a nivel de las Escuelas Superiores de Bellas Artes. La de San Fernando lo conserva todavía. En cuanto a la de San Luis fue Isabel II la culpable de la peor injuria hecha al Arte y a la Cultura de Aragón, al desmontar su labor pedagógica en virtud de un real despacho que lleva la fecha de 31 de octubre de 1849. Un ministro de Fomento isabelino –Seijas– sería el verdugo que ajustició a la Real Academia de San Luis como órgano rector de cultura artística superior. Otra real disposición, la del 17 de mayo de 1850, se completaría con una tercera, la del 13 de agosto del mismo año, con respecto al número «clausus» de académicos, y también a su distribución en secciones, innovación ésta que todavía continúa, aunque con acusadas diferencias de matiz y de contenido.

En un principio, y al nacer la Academia a la sombra, y como hijuela, de la Real Sociedad Económica Aragonesa, los socios de ésta la rigieron y gobernaron, nutriendo las filas de la de San Luis como miembros de honor muchos de ellos, aunque no todos, ya que para acceder al rango académico era precios acreditar antes «ser persona de distinguido carácter, amor a las Artes y celosa del bien público». Su número, por tanto, era variable, repartido en dos clases o compartimientos. Los académicos de honor, ya dichos, y los de mérito, elegidos entre los profesionales de las Bellas Artes de reputación más lograda.

La reforma de 1850 redujo los cuadros académicos a veintitrés individuos tan sólo, repartidos en dos grupos numéricos iguales, con cuatro secciones, presididos por un director y dos consiliarios. Los diez eruditos formaban sección propia, y los profesionales, también en número de diez, se repartían las demás secciones de pintura (5), escultura (2) y arquitectura (3).

La precedente estructuración se mantendría sin variación alguna notable hasta la aprobación de los Estatutos vigentes, por decreto de 26 de julio de 1933. Tras de su publicación en la «Gaceta» del 3 de agosto del mismo año, han sido y son desde entonces la carta legal en la que se apoya la actual estructura académica de la Real Academia Aragonesa de Nobles y Bellas Artes de San Luis, la cual quedó organizada en cinco secciones (Arquitectura, Escultura, Pintura, Música y Literatura), compuesta cada una de cinco miembros, tres profesionales y dos de carácter erudito. Un director y dos vicedirectores completan los veintiocho individuos que integran los actuales cuadros académicos.

Novedad importante la constituye la creación de Académicos delegados de número variable, supuesto que podrán ser nombrados en todas o en algunas de las ciudades aragonesas, a excepción de Zaragoza, la capital. Hasta ahora sólo Teruel, Huesca, Calatayud, Tarazona y Barbastro cuentan con representación en el seno de la Academia, por haber hecho ésta uso de las facultades que le confieren los artículos 4º y 10º del antedicho Reglamento.

La Academia ha mantenido la categoría superior de Académico de Honor no –especificada en el Reglamento de 1933– para condecorar con la misma a las ilustres personalidades que por alguna causa se hayan hecho acreedoras a este singular galardón. Señalemos a este particular el nombramiento de Académico de Honor, en 1939, a favor de don Rigoberto Doménech y Valls, Arzobispo de Zaragoza, y el del Marqués de Lozoya y el de don Gratiniano Nieto Gallo en 1964.

La legislación actual, siguiendo el criterio centralista de los gobiernos isabelinos e 1849 y 1850, «ignoró» la inclusión de la Real Academia Aragonesa de Nobles y Bellas Artes de San Luis en el «Instituto de España», creado al amparo del decreto del Gobierno del Estado de fecha 8 de diciembre de 1937, por el cual recobraron todas las Academias el título de «Real», tratamiento que perdieron a raíz de la proclamación de la segunda República. El ministro redactor del decreto nos excluyó por nuestro rango «provinciano». La guerra la gana Madrid desde el propio Burgos, obediente al tradicional espíritu centralista que tantos daños ha causado desde que Felipe V ganó la batalla de Almansa. Es curioso constatar la persistencia del mismo error en liberales y absolutistas, monárquicos y republicanos, nacionalistas y marxistas, creyentes y ateos…

Meses antes de que en Burgos se diera de lado a la Real Academia de Nobles y Bellas Artes «de San Luis», es decir, en abril, se convertía Zaragoza en punto de cita de todos los académicos españoles residentes en la entonces llamada «zona nacional». El poder de convocatoria de la Academia aragonesa dio como resultado que pudiera celebrarse en la capital del Ebro una asamblea nacional de todas las corporaciones académicas de España. El salón de actos de la Real de San Luis fue el colmado escenario de tan sonado acontecimiento y su director, Miguel Allué Salvador, el presidente nato de la asamblea. De regirse ésta de acuerdo con las estipulaciones del decreto del 8 de diciembre, ni siquiera hubiese tenido derecho a asistir –por no dar la «talla» exigida– la propia Academia convocante… Tal despropósito legal continúa todavía, para sonrojo nuestro, como aragoneses, y para escarnio de un centralismo cegato y sin horizontes. La Academia de San Fernando estuvo parificada a la de San Luis por igual cometido institucional. La «cinta métrica» que redujo la estatura de la una para aumentar la de la otra fue de moral tan dudosa como la del ladronzuelo que aspira a vivir a costa de los bienes ajenos. El Madrid oficial –como la madrastra del cuento– sólo ve en su derredor apestosas cenicientas. Se explica lo de los trasvases, la piratería hidráulica ideada por el «centro» y por su remedo «periférico».

Ningún cronista más o menos conspicuo hizo mención del servicio prestado al arte nacional por la Academia de San Luis al situarse a la cabeza de las demás para poner en guardia acerca del expolio del tesoro artístico, abortando así una maniobra a gran escala que tenía como objetivo situar en el extranjero lo mejor de nuestro patrimonio cultural. Existe copiosa correspondencia de este tiempo en sus archivos, expresiva del impacto que causó su llamada de alarma en las naciones europeas. Quiso Suiza hacer intervenir a la Real Academia zaragozana para por su mediación devolver, al final de la guerra civil, gran parte del depósito allí acumulado y procedente de los museos españoles. Era de esperar que la gratitud obligada del Estado se concretase en algún testimonio material de su reconocimiento. Era de suponer, sí, pero a cuarenta y cuatro años fecha sigue esperando la Corporación en cuyo seno se dio Goya a conocer que Madrid, el Madrid oficial, naturalmente, rompa su ingrato mutismo, produciéndose con el talante amable que reserva a quienes lo merecen mucho menos».

Etiquetas: , , , , ,

Archivado en: Aragón, Cultura, Historia, Sociedad civil

Comparte esta noticia en del.icio.us Comparte esta noticia en MySpace Comparte esta noticia en Technorati Comparte esta noticia en Digg Comparte esta noticia en Twitter Comparte esta noticia en Yahoo Comparte esta noticia en Google Comparte esta noticia en BarraPunto Comparte esta noticia en Windows Live Comparte esta noticia en Facebook Comparte esta noticia en Menéame Comparte esta noticia en Buzz Yahoo! Comparte esta noticia en Mixx Comparte esta noticia en Bitacoras.com Comparte esta noticia en LinkedIn Comparte esta noticia en Viadeo Comparte esta noticia en Wikio Enviar este post Imprimir este post Compartir

1 comentario 17 de abril de 2010

ALFONSO III
Un breve reinado de problemática gestión

“Gobernar no consiste en resolver problemas, sino en hacer callar a quienes los plantean” (Giulio Andreotti)

Vía GEA | Alfonso III ‘el Liberal’, primogénito de Pedro III y Constanza II de Sicilia, accedió al trono de Aragón, tal día como hoy, hace 725 años, esto es, en 1285. Su corta gestión como rey estuvo mediatizada por dos problemas de gran importancia, a los que se dieron soluciones que, en modo alguno, fueron definitivas. Esos problemas pasaron por la posesión de Sicilia, entremezclada con la lucha por el equilibrio peninsular con Castilla, y la oposición de la nobleza aragonesa.

El dominio de Sicilia, donde Alfonso había gobernado antes de ser rey, desbordó el marco estrictamente aragonés, internacionalizándose al entrar en escena, por unas u otras razones, el pontificado, la casa francesa de los Anjou y los reinos de Francia, Castilla, Sicilia, Mallorca y Aragón. Antes de morir, su padre, Pedro III, había hecho prisionero al candidato pontificio para el trono de la isla, Carlos de Salerno, hijo de Carlos de Anjou. De ahí que los franceses, sus aliados, amenazaran el valle de Arán, Aragón y Gerona, ciudad ésta que –con el valle aranés– cayó en manos de Felipe III de Francia. Esta invasión fue posible merced a la ayuda que el rey Jaime II de Mallorca, tío de Alfonso III, prestó a la coalición franco-pontificia, a cuyos ejércitos dejó pasar a través de los territorios que el reino mallorquín poseía en el Rosellón, al otro lado de los Pirineos. Por otra parte, Sancho IV de Castilla dejó desamparado al aragonés al no enviar los refuerzos previamente concertados.

Como réplica, Alfonso III invadió las Baleares, mientras los franceses eran derrotados en Panissars. Y, en la lucha interna por el trono castellano, se puso de parte del infante Alfonso de la Cerda, a quien proclamó en Jaca como rey de Castilla, a la vez que atacaba militarmente a Sancho IV, tras haber concretado un tratado de amistad con los benimerines. En compensación, Alfonso de la Cerda cedía a Alfonso III el reino de Murcia, cesión que nunca llegó a ser efectiva. Y Carlos de Salerno fue liberado a condición de su renuncia al trono siciliano en favor de Jaime, hermano de Alfonso III, quien, poco después, sería su sucesor en Aragón con el nombre de Jaime II. Ante la imposibilidad de tomar Sicilia, defendida por el futuro Jaime II, el papa buscó una solución pacífica al problema con Alfonso III, llegándose a la firma del Tratado de Tarascón (1291), solución no definitiva, de ahí que poco después se tuviera que sellar el Tratado de Anagni (1295).

Por otra parte, la oposición de la nobleza aragonesa al rey fue un episodio más de la vieja lucha entre la monarquía y los nobles aglutinados en la Unión Aragonesa, que, con el pretexto de que Alfonso III se había proclamado rey antes de jurar los Fueros de Aragón, se le opusieron militarmente y amenazaron con entregar la corona a Carlos de Valois. Alfonso III tuvo que ceder otorgando el conocido Privilegio de la Unión.

Alfonso III, tras escasos seis años de intenso reinado, moría en 1291 antes de casarse con Leonor de Inglaterra, dejando el trono a su hermano Jaime de Sicilia, desde ese momento Jaime II de Aragón.

Etiquetas: , , , , , ,

Archivado en: Aragón, Citas y refranes, Historia

Comparte esta noticia en del.icio.us Comparte esta noticia en MySpace Comparte esta noticia en Technorati Comparte esta noticia en Digg Comparte esta noticia en Twitter Comparte esta noticia en Yahoo Comparte esta noticia en Google Comparte esta noticia en BarraPunto Comparte esta noticia en Windows Live Comparte esta noticia en Facebook Comparte esta noticia en Menéame Comparte esta noticia en Buzz Yahoo! Comparte esta noticia en Mixx Comparte esta noticia en Bitacoras.com Comparte esta noticia en LinkedIn Comparte esta noticia en Viadeo Comparte esta noticia en Wikio Enviar este post Imprimir este post Compartir

1 comentario 15 de abril de 2010

MARÍA AGUSTÍN
Recordando a la heroína de los Sitios de Zaragoza

“Puede ser un héroe tanto el que triunfa como el que sucumbe, pero jamás el que abandona el combate” (Thomas Carlyle)

Tal día como hoy, hace 226 años, nació en Zaragoza la heroína de los Sitios María Agustín, un personaje histórico con escasa documentación, a excepción de dos breves biografías que pueden obtenerse, amén de alguna otra publicación, en el libro “Héroes de los Sitios que tienen calle (y sus biografías)”, de José Blasco Ijazo (La Cadiera, 1959), y en un texto Nuria Marín Arruego en el número 25 de “Cuadernos de Aragón”, editado por el Instituto Fernando el Católico de la Diputación Provincial de Zaragoza, y que puede obtenerse –por 12 euros– a través de su tienda virtual.

Y es éste último texto público, el de Nuria Marín, el que quiero incluir hoy en recuerdo de esa mujer a la que cada día recordamos con ese Paseo zaragozano que va desde la Puerta del Carmen hasta la Plaza de Europa:

“María Agustín nació el 13 de Abril de 1784. Hija de Antonio, natural de Bádenas, y de Catalina, nacida en Rueda de Jalón. Matrimonio de extracción muy humilde, afincado en la parroquia de San Gil donde bautizaron a María, su única hija.

A muy corta edad, la economía familiar la obliga a buscar techo y comida, a cambio de sus servicios, en una casa de la populosa barriada de San Pablo, donde conocerá a Pedro Roncal, mozo quien, al igual que ella, trabaja en calidad de criado.

El 12 de mayo de 1805, Pedro y María contraen matrimonio, instalándose en una casa de la calle Serón (Parroquia de San Gil), donde les sobrevendrán los terribles acontecimientos de la guerra.

Durante la misma, en el primer sitio, María participa activamente en labores de logística, abasteciendo a los patriotas, en los puestos de combate, de munición, comida, bebida y cuanto pudieran precisar. Será ejerciendo estas tareas y sobrepasando La Puerta del Carmen (en lo que hoy conocemos como Paseo de Mª Agustín) donde recibirá una herida en el cuello, de graves consecuencias. Ni el dolor ni la abundante sangre que manaba de su herida fueron motivo suficiente para hacer desistir de sus obligaciones a la joven heroína que continuó su cometido con admirable valentía.

Nada volvemos a saber de ella hasta localizarla entre las aspirantes a un dinero que el Secretario de la Embajada Británica, Mr. Charles Vaughan, lega a la condesa de Bureta para que esta, a su vez, lo distribuya entre los heridos, viudas y huérfanos de la guerra. En este documento, figura, entre una interminable lista, María Agustín, impedida de un balazo. El reparto se hace mediante un escrupuloso sorteo en el que María no resulta afortunada.

Será el general Palafox, en 1815, quien, atendiendo a los servicios prestados, le concederá la gracia de una pensión, consistente en dos reales diarios, y el Escudo de Distinción, concerniente al primer sitio. Añadamos a lo expuesto que, María Agustín, fue la única zaragozana inválida de guerra o «impedida de un balazo». La bala que le alcanzó el cuello le dejó inútil el brazo izquierdo, quedando, por tanto, inhabilitada para el trabajo.

En 1819, tras una larga enfermedad, muere Pedro Roncal. Pasados seis años, María contrae segundas nupcias, esta vez con Antonio Guisan. Ambos se trasladan a la Torre de Postas de Alagón, donde se les proporciona trabajo y alojamiento. Será este su último destino, ya que, María, fallece, con más pena que gloria, un 22 de noviembre de 1831, a la edad de 48 años. Su partida de defunción, dice, entre otras cosas: «No dejó hijos, no hizo testamento; enterrada como pobre de solemnidad en el fosal de San Pablo»”.

Etiquetas: , , , , , ,

Archivado en: Citas y refranes, Cultura, Historia, Sociedad civil

Comparte esta noticia en del.icio.us Comparte esta noticia en MySpace Comparte esta noticia en Technorati Comparte esta noticia en Digg Comparte esta noticia en Twitter Comparte esta noticia en Yahoo Comparte esta noticia en Google Comparte esta noticia en BarraPunto Comparte esta noticia en Windows Live Comparte esta noticia en Facebook Comparte esta noticia en Menéame Comparte esta noticia en Buzz Yahoo! Comparte esta noticia en Mixx Comparte esta noticia en Bitacoras.com Comparte esta noticia en LinkedIn Comparte esta noticia en Viadeo Comparte esta noticia en Wikio Enviar este post Imprimir este post Compartir

1 comentario 13 de abril de 2010

R.A.N.B.A. SAN LUIS
Recordando a Leminyana en la Catedral de Roda

El próximo día 10 de abril, sábado a las doce horas, la Real Academia de Nobles y Bellas Artes de San Luis celebrará, en la histórica Catedral de Roda de Isábena, la Sesión Pública, en memoria del que fuera académico de honor Ilmo. Sr. D. José María Leminyana y de Alfaro, a la que asistirá –entre otras personalidades– el Justicia de Aragón, Fernando García Vicente, y que se desarrollará con el siguiente orden del día:

    1. Lectura del acuerdo corporativo por el Ilmo. Sr. D. Javier Sauras Viñuales.
    2. Discurso laudatorio pronunciado por el Ilmo. Sr. D. Juan Antonio Cremades.
    3. Interpretación al órgano por el maestro D. Antonio Baciero.
    4. Clausura del acto por el Excmo. Sr. D. Domingo J. Buesa Conde.

Mosen Leminyana falleció el pasado 18 de noviembre de 2009 en la ciudad de Barbastro, siendo, como diría Domingo Buesa, “una de las figuras más notables de la vida eclesial del Aragón oriental, de esas tierras que en el pasado fueron la frontera con el viejo territorio condal barcelonés y que en el presente han vivido la necesidad de recuperar su propia identidad y recuperar los bienes que el obispado de Lérida se les llevó por la fuerza de la legislación canónica y que, ahora, no quiere devolver en cumplimiento de esa misma legislación canónica”.

El primer destino de este sacerdote barcelonés fue Tamarite de Litera y, más adelante, Peraltilla, Azara y Azlor; pero, al pasar estos últimos a la Diócesis de Huesca, se le destinó a San Esteban de Litera, donde permaneció hasta 1970, labor que compaginaba con su cargo de Delegado Episcopal de Cáritas, en el Obispado de Lérida. Tras ello, al quedar vacante la parroquia de Roda de Isábena, le propusieron el puesto y, lo que parecía ser provisional, se convirtió en su vida.

La noche del 6 al 7 de diciembre de 1979, la localidad de Roda y, especialmente, su párroco, sufrieron uno de los peores sucesos de su historia; se saqueó la antigua catedral perdiendo gran parte de sus bienes. El responsable fue René Alphonse Van Den Berghe, más conocido por Erik ‘el Belga’, poseedor de un amplio currículum como ladrón de obras de arte, quien fue detenido poco tiempo después y trasladado a la cárcel Modelo de Barcelona. Desde allí se puso en contacto con Leminyana para advertirle del peligro que corrían esos bienes y, más concretamente, la silla de San Ramón, reliquia del siglo X-XII, actualmente recuperada y expuesta en Roda de Isábena.

Fundador de la Colonia de Obarra y amante del arte y la arquitectura románica, Leminyana consolidó y restauró, a título personal, las parroquias de El Soler, Torrelabad, Monte de Roda, Puebla de Roda y Serraduy, así como realizó obras en la parroquia de Roda de Isábena y otros proyectos en ermitas, como es el caso de la Virgen de la Faja.

Por todos estos motivos, en julio de 2001, se le otorgó la encomienda de Alfonso X el Sabio, de manos del Delegado de Gobierno en Aragón, Eduardo Ameijide, en reconocimiento a la labor efectuada en la reconstrucción y restauración del patrimonio aragonés. Y, en 2008, el reconocimiento le llegó por parte de la Real Academia de San Luis, cuyos miembros lo nombraron académico de honor. Así, el sábado será un nuevo capítulo en recuerdo de “una de las figuras más notables de la vida eclesial del Aragón oriental…”, y os esperamos allí…

Etiquetas: , , , , ,

Archivado en: Aragón, Cultura, Historia, Sociedad civil

Comparte esta noticia en del.icio.us Comparte esta noticia en MySpace Comparte esta noticia en Technorati Comparte esta noticia en Digg Comparte esta noticia en Twitter Comparte esta noticia en Yahoo Comparte esta noticia en Google Comparte esta noticia en BarraPunto Comparte esta noticia en Windows Live Comparte esta noticia en Facebook Comparte esta noticia en Menéame Comparte esta noticia en Buzz Yahoo! Comparte esta noticia en Mixx Comparte esta noticia en Bitacoras.com Comparte esta noticia en LinkedIn Comparte esta noticia en Viadeo Comparte esta noticia en Wikio Enviar este post Imprimir este post Compartir

1 comentario 9 de abril de 2010

EDIFICIO PARANINFO
Un proyecto que une el arte con la alta cocina

“La vida interior necesita una casa confortable y una buena cocina” (D. Lawrence)

Según fuentes de la Universidad de Zaragoza, cuya noticia apareció ayer en los diarios aragoneses, el Paraninfo contará con una cafetería y con un restaurante de alta cocina a partir del mes de septiembre de este año, ya que -actualmente- sus instalaciones están en proceso de adjudicación, por lo que el Rectorado prevé que el resultado se conozca en pocas semanas. Situado en el ala del edificio más cercana a la Facultad de Empresariales, en la parte posterior del Paraninfo Universitario, se barajan dos posibilidades para su explotación: un restaurante en el que trabajen los alumnos de Formación Profesional de la familia de Hostelería para contribuir a la formación de los alumnos y unir todavía más esas enseñanzas con las universitarias, o la creación de un servicio de alta cocina que se asemeje a restaurantes de grandes museos como el Guggenheim.

Por ello, hoy es buen momento para recordar, brevemente, la historia de este monumental edificio, el más valioso y antiguo de la Universidad de Zaragoza, que se ha conservado, de manera sustancial, tal y como fue diseñado hace 115 años por Ricardo Magdalena Tabuenca, quien, siguiendo las directrices sugeridas por los decanos y claustro de profesores de Medicina y Ciencias, optó por diseñar un conjunto de tres construcciones, dotadas de grandes ventanales, separadas entre sí, pero rodeadas por una verja que las aislaba de la ciudad: la Facultad propiamente dicha con fachada a plaza Paraíso, el Hospital Clínico (en la actualidad sede de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales) y el Pabellón de Disección, hoy desaparecido.

El edificio, que fue proyectado en 1886 e inaugurado en 1893 con un presupuesto original de contrata de 2.345.121,36 de las antiguas pesetas, cuenta con una superficie construida de 13.447 m2, realizado en fábrica de ladrillo con basamento de piedra. En sus alzados, responde a unos principios compositivos muy claros enmarcados en la arquitectura académica del siglo XIX; mientras, la fachada principal presenta una disposición simétrica con una solución muy común en los edificios públicos de aquella centuria (desde el Museo del Prado hasta la Biblioteca Nacional), con un juego de cuerpos adelantados y retranqueados, que Ricardo Magdalena repetiría (en 1908) en el Museo de Artes de Zaragoza, sede de la Real Academia de Nobles y Bellas Artes de San Luis.

En cuanto a su ordenación, cabe destacar la superposición de grandes ventanales con tres órdenes de arcos de medio punto (uno en planta baja, tres en planta principal y cinco en la galería de arquillos que culmina en el edificio, en el caso de los torreones angulares) coronados por un gran alero de madera tallada, un elemento común en la arquitectura aragonesa que Magdalena retomó en éste y en otros edificios, como el anteriormente mencionado museo.

Pero, si bien la estructura es toda una obra de arte, no menos monumental es la presencia de las cuatro estatuas sedentes en piedra blanca de Fonz, a través de las figuras de cuatro sabios relacionados con el distrito de la Universidad de Zaragoza: Andrés Piquer y Miguel Servet por Medicina, e Ignacio Jordán de Asso y Fausto de Elhuyar por las Ciencias, cuyos autores fueron los artistas Dionisio Lasuén, quien esculpió las de Servet y Jordán de Asso, y Jaime Lluch, autor de las de Piquer y Elhuyar, que trabajó siguiendo los dictados de Lasuén.

El Paraninfo ha sido restaurado en el último lustro a través del proyecto de rehabilitación enmarcado en el Plan de Infraestructuras: Universidad 2006-2012, contando con un presupuesto de más de 18 millones de euros, y cuya inauguración, el 31 de mayo de 2008, corrió a cargo de SS.MM. los Reyes de España, acompañados por el rector de la Universidad de Zaragoza y el presidente del Gobierno de Aragón. Una rehabilitación de este edificio, declarado Bien de Interés Cultural, que afectó a los 13.000 metros cuadrados de superficie útil consiguiendo, además, recuperar 9.000 metros cuadrados más que permanecían cubiertos, que cumple tres necesarias funciones: la Institucional, con la presencia del Rectorado y el Consejo Social; la Cultural, con nuevos espacios para exposiciones; y la Científica, dedicada a congresos y eventos universitarios.

Etiquetas: , , , , ,

Archivado en: Aragón, Citas y refranes, Cultura, Historia

Comparte esta noticia en del.icio.us Comparte esta noticia en MySpace Comparte esta noticia en Technorati Comparte esta noticia en Digg Comparte esta noticia en Twitter Comparte esta noticia en Yahoo Comparte esta noticia en Google Comparte esta noticia en BarraPunto Comparte esta noticia en Windows Live Comparte esta noticia en Facebook Comparte esta noticia en Menéame Comparte esta noticia en Buzz Yahoo! Comparte esta noticia en Mixx Comparte esta noticia en Bitacoras.com Comparte esta noticia en LinkedIn Comparte esta noticia en Viadeo Comparte esta noticia en Wikio Enviar este post Imprimir este post Compartir

5 comentarios 7 de abril de 2010

EDUARDO PUNSET
El enigmático viaje al poder de nuestro cerebro

“Toda existencia individual está determinada por innumerables influencias del ambiente humano” (Georg Simmel)

Eduardo Punset, director y presentador del programa Redes de TVE, todo un referente en la divulgación científica, ha dedicado los últimos años a investigar lo que pasa en nuestro cerebro. Así, tras El viaje a la felicidad y El viaje al amor, con los que el autor ha apasionado ya a medio millón de lectores, ha querido cerrar su trilogía con El viaje al poder de la mente, descubriendo un mundo lleno de sorpresas y ofreciendo respuestas a preguntas como ésta: ¿Cómo han podido millones de personas, vivir, enamorarse, suicidarse, querer, trabajar como locos, cuidar a sus hijos… sin saber, de verdad, lo que les pasaba por dentro, cómo funcionaba su mente?.

En este viaje, ameno y vasto, pero íntimo y personal, Punset indaga sobre nuestro domicilio en el universo y sobre cómo aprender a “desaprender”. Con el autor descubriremos que “el cerebro está preparado, aunque no le guste, para cambiar de opinión; que construimos el futuro en torno al pasado; que no todos los sistemas irracionales de la mente son inválidos; que estamos programados mentalmente para ser únicos y que, tal vez, en ello resida la explicación de la capacidad infinita de la gente para hacerse feliz”.

Este libro, que inició el autor hace más de seis años, convencido de que la búsqueda de la felicidad, el instinto de fusión representado por el amor y el ejercicio del poder darían debida cuenta de lo que son los humanos por dentro, no es sino el relato anticipado de una travesía heroica que va desde una tierra poblada con personajes angustiados por tener que depredar a los demás a sobrevivir, hasta un escenario en el que los humanos han logrado vivir del aire, utilizando fuentes inagotables de energía como el agua y la luz del Sol. La proeza, como dice Punset en la introducción, pudo iniciarse hace unos dos mil millones de años gracias a unos microbios que tenían el secreto del futuro. Aquel secreto se lo desvelaron a las plantas primero, a algunos animales después y, finalmente, a los humanos recién llegados al planeta.

La obra -con ilustraciones originales y una cuidada selección de fotografías- revisita el pasado reciente del mundo del autor, testigo y aún protagonista en numerosos acontecimientos. Punset recuerda su pertenencia al Partido Comunista de España y la caída del muro de Berlín, y no rehúye exponer su experiencias más íntimas, como el descubrimiento de un cáncer, que “me devolvió a la manada y, por ello, le estoy profundamente agradecido”.

Pero, por si todavía no os convence este argumento para comprarlo, disfrutar y aprender de estas páginas, Eduardo Punset ha subido a la Red, mediante la plataforma de redes sociales Facebook, el primer capítulo del libro, así como un vídeo que incrusto a continuación:

Etiquetas: , , , , , ,

Archivado en: Artes visuales, Citas y refranes, Sociedad civil, Video-posts

Comparte esta noticia en del.icio.us Comparte esta noticia en MySpace Comparte esta noticia en Technorati Comparte esta noticia en Digg Comparte esta noticia en Twitter Comparte esta noticia en Yahoo Comparte esta noticia en Google Comparte esta noticia en BarraPunto Comparte esta noticia en Windows Live Comparte esta noticia en Facebook Comparte esta noticia en Menéame Comparte esta noticia en Buzz Yahoo! Comparte esta noticia en Mixx Comparte esta noticia en Bitacoras.com Comparte esta noticia en LinkedIn Comparte esta noticia en Viadeo Comparte esta noticia en Wikio Enviar este post Imprimir este post Compartir

2 comentarios 6 de abril de 2010

Siguientes entradas Anteriores entradas


Orlando Suarez Soy de Aragon

REDES SOCIALES

FacebookTwitterTuenti (ref.: 'Orlando Suárez')Google + LinkedInXingViadeoSkype FlickrYouTubeSlideShareRSS

CALENDARIO

abril 2010
L M X J V S D
« mar   may »
 1234
567891011
12131415161718
19202122232425
2627282930  

TAL DÍA COMO HOY...

ENTRADAS POR MES

ENTRADAS POR CATEGORIA