Archivo para marzo de 2010
Vía GEA | El apoyo definitivo que Pedro Rodríguez de Campomanes prestó a la fundación de la Real Sociedad Matritense en 1775, a la vista de los excelentes resultados obtenidos por la Bascongada desde su aparición en 1765, fue el resorte que puso en marcha la creación en España de numerosas Sociedades Económicas, cuyos objetivos y organización fueron plasmados para ejemplo en los Estatutos de la Matritense. La incorporación de Aragón a las corrientes de renovación de las técnicas y las ciencias que se sustentaban en la Enciclopedia, iba a institucionalizarse en Zaragoza a través de una Sociedad Económica –reunida con carácter preparatorio– a partir del 3 de marzo de 1776, en los salones del Ayuntamiento zaragozano, en cuya secretaría se había recibido –a finales de 1775– una carta del Consejo de Castilla exhortando a la creación de la misma.
Así, las personas encargadas de promover –tal día como hoy– la fundación de la Sociedad, mediante visitas a los ciudadanos prominentes, fueron el corregidor Diego Navarro y Gómez, los condes de Sástago, Sobradiel, Argillo y Torresecas, el marqués de Ayerbe, el deán de la ciudad Silvestre Lario, los canónigos Ramón de Pignatelli, Carlos González y Juan Antonio Hernández y Pérez de Larrea, y, por último, el regidor decano del Ayuntamiento, Miguel Franco de Villalba. En otras palabras, la corporación municipal, con los principales nobles afincados en la ciudad como miembros destacados de la misma y altas personalidades del Cabildo metropolitano, dieron los primeros pasos.
Al constituirse la Junta preparatoria, se observaron ya cambios interesantes en esta composición. El conde de Sástago ocupaba la plaza de director, Ramón de Pignatelli la de censor, Carlos González la de secretario, Ramón Amat la de contador, Juan Martín de Goicoechea (fundador de la Real Academia de Nobles y Bellas Artes de San Luis) la de tesorero, el marqués de Ayerbe la de vicedirector, Manuel Turmo la de vicecensor, Tomás Fermín de Lezaún la de vicesecretario y Antonio Florencia la de vicecontador.
En un primer lugar, el Ayuntamiento fue orillado, pues tanto el corregidor como el regidor decano desaparecieron de la escena. La nobleza, como grupo social dominante, se reservaba los cargos de dirección y la censura principal; el clero alto se quedó con la secretaría; y los comerciantes adinerados aparecían ocupando las contadurías y la tesorería única, en tanto que las clases medias ocupaban la vicecensura. Pero, sin duda, la figura más destacada dentro de este grupo era Ramón de Pignatelli, ilustrado español conocido –entre otras facetas– por su proyecto de desarrollo del Canal Imperial de Aragón, dada su experiencia en temas económicos. De hecho, fue el autor del discurso pronunciado ante sus consocios el día 22 de marzo de 1776, que puede considerarse el programa sobre el que giraron las primeras actividades de la Sociedad.
NOTA: La imagen del artículo corresponde a la “Alegoría de las Bellas Artes exaltando a la Real Sociedad Económica Aragonesa de Amigos del País” (1785) de Fray Manuel Bayeu y Subías.
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15 de marzo de 2010

Hoy, 15 de marzo, celebramos el Día Mundial de los Derechos del Consumidor; una jornada para promover los derechos fundamentales de todos los consumidores, para exigir que sus derechos sean respetados y protegidos, y para protestar contra los abusos del mercado y las injusticias sociales que los socavan. Un día que fue celebrado, por primera vez, el 15 de marzo de 1983 y, desde entonces, ha sido una ocasión importante para la movilización de la ciudadanía por sus derechos.
Así, si bien en el año 2009 se puso de manifiesto de manera inapelable los efectos de la crisis y el papel que el sistema financiero ha tenido en ella, el Día Mundial de los Derechos del Consumidor 2010 debe ser una fecha para la denuncia y la reivindicación de los consumidores y usuarios y para el impulso a un necesario cambio del modelo de sociedad y de consumo. Una acción que no debe quedarse en esta fecha sino que, muy al contrario, debe ser el punto de partida para unos y una continuación para otros.
Este día tiene su origen en una declaración hecha por el ex Presidente de los Estados Unidos, John Fitzgerald Kennedy, sobre cuatro derechos básicos:
- Derecho a productos y servicios seguros
- Derecho a ser informado/a
- Derecho a elegir
- Derecho a ser escuchado/a
Posteriormente, se agregaron cuatro nuevos derechos a los anteriores, que constituyen la base para el trabajo de las organizaciones de consumidores en todo el mundo, debido al trabajo del movimiento de consumidores:
- Derecho a la satisfacción de necesidades básicas
- Derecho a ser compensado/a
- Derecho a la educación
- Derecho a un medio ambiente saludable
Por definición, el término “consumidores”, tal como dijo Kennedy el 15 de marzo de 1962 ante el Congreso estadounidense, nos incluye a todos, quien añadió que “Son el grupo económico más grande, afectado por casi cada decisión económica privada y pública. No obstante, es el único grupo importante cuyas opiniones a menudo no son escuchadas”.
De esta manera, y con la adopción de estas Directrices para la Protección de los Consumidores, adoptadas por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) el 9 de abril de 1985, los derechos de los consumidores fueron finalmente elevados a una posición de legitimidad y de reconocimiento internacional tanto por los países desarrollados como por los en desarrollo, que quedaron definidos en el derecho a satisfacer las necesidades básicas, a la seguridad de productos y servicios, a ser informado/a, a elegir, a ser escuchado/a, a ser compensado/a, a la educación de los consumidores y a un ambiente saludable.
Documentación complementaria: REAL DECRETO LEGISLATIVO 1/2007, de 16 de noviembre, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios en España (en formato PDF).
Etiquetas: consumidor, día mundial, derechos, Directrices, ley, mercado, ONU
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15 de marzo de 2010
“Internet es positivo porque nos une, nos conecta. Incluso a las personas mayores, el estar conectado nos prolonga la vida y no solamente añade años a la vida, sino vida a los años” (Luis Rojas Marcos)
El dominio .com, la extensión más utilizada en Internet, celebra mañana su 25 aniversario, conmemorando un cuarto de siglo del registro de symbolics.com, el primer dominio creado con esta extensión. Actualmente, los dominios .com son la principal puerta de acceso de los internautas a la Red, con más de 85 millones de direcciones web registradas con esta extensión en todo el mundo y 1,3 millones en España.
Con el registro de symbolics.com el 15 de marzo de 1985, Internet dio el primer paso para llegar a ser el medio de comunicación global en el que se ha transformado (descarga la lista de los 100 primeros dominios .com). Y 25 años después, esta extensión, dirigida inicialmente a las empresas, se ha convertido en un símbolo mundial del mercado tecnológico y económico.
Unos meses antes del registro de este dominio, se había aprobado el actual Sistema de Nombres de Dominio (DNS), que asocia las palabras, fácilmente reconocibles por las personas, con las direcciones IP que identifican a cualquier equipo conectado a Internet. Con la aprobación del DNS y el registro del primer dominio .com, Internet sentó las principales bases para su expansión entre particulares y empresas, más allá del ámbito académico y militar al que se había restringido hasta ese momento.
La extensión .com fue una de las primeras que se aprobaron en un primer momento, junto con .net, .org, .gov, .edu, .mil, .int y los dominios territoriales para los distintos países. Pese a que inicialmente la abreviatura “com” estaba dirigida a fines comerciales, muchas empresas protegieron sus denominaciones sin todavía tener claro el uso que le podían dar. En el primer año, sólo se registraron seis dominios con esta extensión y no se alcanzaría el centenar hasta finales de 1987. Las empresas de informática, telecomunicaciones e industriales fueron los pioneros en registrar su nombre en Internet con la extensión .com, aunque la gran mayoría de estas empresas ora han desaparecido ora fueron compradas por otras.
Así, por ejemplo, dec.com, de Digital, hoy es propiedad de HP, tras ser comprada por Compaq y luego esta se fusionó con el gigante de la informática. HP es también uno de los pioneros, al haber sido la novena compañía en registrar un dominio (hp.com) el 3 de marzo de 1986. Symbolics, también fue comprada por otra compañía, si bien la nueva empresa surgida adoptó el dominio de la empresa pionera. Mientras, en el caso de los .gov, el primero en registrarse fue el css.gov, en junio de 1985. Por su parte, mitre.org fue pionero en estar presente en la red como organización y, en abril de 1985, cmu.edu, purdue.edu, rice.edu y ucla.edu registraban sus dominios universitarios. Ahora bien, los dominios .edu y .gov aún están en posesión de los propietarios que lo registraron en su momento, a diferencia de los .com.
Así las cosas, actualmente hay registrados 192 millones de dominios en todo el mundo, de los que un 44,3% tiene la extensión .com. Un dato razonable ya que, según distintos estudios, los .com suelen ser habitualmente los dominios más visitados e, incluso, los navegadores más populares suelen añadir ese sufijo cuando insertamos un nombre en el cajetin de navegación. Además, es habitual que en muchos países los usuarios suelen asociar el “.com” al nombre de la empresa cuando realizan su primera búsqueda online.
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14 de marzo de 2010
“La Universidad saca a la luz todas las capacidades, incluida la incapacidad” (Antón Pávlovich Chéjov – Антон Павлович Чехов)
Hace exactamente una semana, recordaba en este espacio a Pedro Cerbuna Negro, quien fuera fundador de una Universidad de Zaragoza que, si instituida por privilegio de Carlos I el 10 de septiembre de 1542, no llegó a ser una realidad hasta el 24 de mayo de 1583. Y hoy, en el día que se cumplen 656 años de su creación, es necesario recordar a la Universidad de Huesca, suprimida en el siglo XIX, que data del 12 de marzo de 1354, aunque no recibió la confirmación pontificia y la reglamentación académica correspondiente hasta el siglo XV.
Dicha constitución fue declarada –en Alcañiz– por el rey Pedro IV ‘el Ceremonioso’ de Aragón, pese a subsistir la prohibición dictada por Jaime II ‘el Justo’ –al crear el Estudio de Lérida que otorgaba exclusividad a esa ciudad– de fundar nuevas Universidades en la Corona de Aragón. Y, a pesar que Huesca –en tiempo de Sertorio (122 a.C. – 72 a.C.)– dispuso de una Academia de Latinidad, en el documento fundacional de Pedro IV no se alude a la tradición de los clásicos estudios latinos de la ciudad. No obstante, con el tiempo, la Universidad oscense recordaría en su nombre aquel precedente, titulándose «Universidad Sertoriana». En cambio, dicho documento sí insistió en dotarla de los mismos privilegios que disfrutaban las Universidades de Toulouse, Montpellier y Lérida.
Los estudios de Teología fueron los preeminentes en la Universidad oscense, y el mecenazgo y gobierno pertenecían a los jurados de la ciudad, que pagaban los salarios de los profesores contratados. Así, para ello, la ciudad impuso un descuento especial de un óbolo en libra de carne que se vendía en Huesca. Pero los estudios decayeron pronto y fue preciso llegar al año 1450 para encontrar un nuevo impulso, dado por Juan II ‘el Grande’ de Aragón y avalado por bula de Paulo II en 1465, que recogían las concesiones primitivas decretadas por Pedro IV de Aragón. Un impulso del renacimiento universitario oscense en el que el Rey, el Concejo de la ciudad y el obispo Antonio de Espés fueron sus principales mecenas.
Pronto, Huesca suscitó oposición fuerte por parte de la Universidad de Lérida y ambas se negaron al reconocimiento de sus respectivos títulos y grados. En tanto, y a lo largo del siglo XVI, se instalaron sus enseñanzas en una parte del viejo Palacio Real, cedido por Felipe III ‘el Piadoso’; una época en la que se sucedieron rectores con inusitada frecuencia, mostrando inestabilidad del gobierno universitario que pasó apuros económicos, obligando a la supresión de festejos tradicionales para aplicar los fondos a reparaciones imprescindibles de sus instalaciones y adquisición de libros. En 1537 se dictaron nuevos estatutos –redactados en latín–, se reglamentó el reparto de los derechos obvencionales por expedición de títulos entre el Rector y el área de la Universidad, y se estableció un consejo general integrado por todos los doctores que residían en la ciudad de Huesca.
Pero, sin duda, un año importante para la Universidad de Huesca fue el de 1585, tras una visita promovida por el rey Felipe II ‘el Prudente’, pues se reformó la provisión de las cátedras, estableciendo el sistema de concursos con una lección pública desarrollada ante bachilleres y estudiantes que, al menos, llevaran tres años cursados.
La Guerra de Sucesión (1701–1713) tuvo repercusiones en la Universidad oscense, y se conoció la nómina de rectores del siglo XVIII. En esos tiempos, y hacia 1723, se instauró una nueva reforma y, en medio de algunos años de decadencia, se aceptaron reformas introducidas por Carlos III; pero, ya en el siglo XIX, con motivo de las novedades educacionales, la Universidad Sertoriana fue clausurada en 1845. Desde 1850, se pensó en crear un museo aprovechando los fondos universitarios, en cuyo proyecto destacó la iniciativa del pintor y erudito Valentín Carderera, que donó gran parte de su colección privada y, en junio de 1873, se inauguraba oficialmente. Más tarde, en 1968, el Museo Provincial de Huesca pasó a ocupar las dependencias de la antigua Universidad y, en 1993, se emprendió una nueva reforma del museo, que fue renovado en profundidad y reinaugurado en 1999.
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12 de marzo de 2010
“El verdadero heroísmo está en transformar los deseos en realidades y las ideas en hechos” (Alfonso Rodríguez Castelao)
Hoy, tras seis días de la Cincomarzada, la festividad local que conmemora los sucesos de 1838, fecha en la que los zaragozanos de aquella época evitaron la invasión de la ciudad por parte de las tropas carlistas, se cumplen 172 años del reconocimiento oficial de S.M. la Reina Regente doña María Cristina a la ciudad de Zaragoza, quien le otorgara el glorioso título de Siempre Heroica, que únicamente comparte con la localidad murciana de Cartagena, y concediéndole el privilegio de adornar el escudo de sus armas con una orla de laurel.
La Ciudad de Zaragoza ostenta, desde tiempos inmemoriales, los títulos de Muy Noble, Muy Leal, Muy Heroica, Siempre Heroica, Muy Benéfica e Inmortal, si bien, habitualmente se utiliza solamente el de Inmortal, tal como se expresa en la exposición de motivos del Reglamento de Protocolo, Ceremonial, Honores y Distinciones del Ayuntamiento de Zaragoza, aprobado en Pleno Ordinario de 28 de marzo de 2008. Unos tratamientos que tienen como antecesores a los títulos con los que los Reyes de Aragón ilustraron a Zaragoza. Así, Pedro IV ‘el Ceremonioso’, Martín I ‘el Humano’, Juan II ‘el Grande’ y Fernando II ‘el Católico’ ilustraron a la Ciudad con el título de Imperial.
Ya en el siglo XVI, se le adjudicaron el de Cesárea Ciudad, así como el de Imperial y Siempre Augusta Ciudad de Zaragoza, aludiendo, de esta manera, al nombre de su fundador, el emperador César Augusto. Mientras, Fernando II ‘el Católico’, Carlos I y Felipe II ‘el Prudente’, al dirigirse a Zaragoza, le llamaban Augusta e Imperial e, incluso, alguna vez se referían a ella como Fidelísima. Por ello, Felipe III ‘el Piadoso’, Felipe IV ‘el Rey Planeta’ y Carlos II ‘el Hechizado’ la denominaron Imperial, Augusta y Fiel Ciudad de Zaragoza.
Mientras, en el siglo XIX, con fecha 4 de abril de 1815, el Concejo de Zaragoza se dirigió al rey, solicitándole que ratificase los honores otorgados a la ciudad y a sus habitantes, mediante Decreto de 9 de marzo de 1809. En el acta de la sesión, que celebró el Ayuntamiento de Zaragoza el 25 de marzo de 1820, se hace constar que, mediante Real Provisión, dada el 19 de marzo de 1820, se concede a la ciudad de Zaragoza el tratamiento de Muy Noble y Muy Heroica, y al Ayuntamiento el tratamiento de Excelencia.
Siguiendo con el orden cronológico, el 5 de marzo de 1838 los zaragozanos se echaron a la calle a repeler a las tropas de Juan Cabañero y Esponera (militar que –actualmente– posee una calle en la ciudad pero que, por la Ley de Memoria Histórica, pasará a denominarse “Elvira de Hidalgo” el próximo 17 de febrero de 2011). Una noticia que llegó a la Corte, desde donde se redactó, en reconocimiento al comportamiento de los vecinos en la defensa de su ciudad, un Decreto en el que se reconocía de forma oficial entre los gloriosos títulos de la ciudad el de Siempre Heroica y concediéndole, como decía al comienzo del artículo, el privilegio de adornar el escudo de sus armas con una orla de laurel.
En 1885 hubo en España una epidemia de cólera que en Zaragoza se cobró 1.298 víctimas. Así, por medio de un Real Decreto dado en Palacio el 13 de junio de 1886, suscrito por el Ministro de Gobernación y por S.M. la Reina Regente doña María Cristina, se reconocía la labor humanitaria y caritativa del vecindario de la provincia y de la ciudad de Zaragoza, autorizando al Ayuntamiento y a la Diputación Provincial a unir a sus títulos el de Muy Benéfica y ostentar en sus escudos de armas la Cruz de primera clase de la Orden Civil de Beneficencia. Y, aunque ya se había denominado a Zaragoza con el título de Inmortal, no sería hasta el 14 de junio de 1908 cuando se le concediese oficialmente este título por el rey, cuando la Ciudad celebraba el I Centenario de los Sitios de Zaragoza, signando en el Palacio Arzobispal –residencia del monarca– un Real Decreto en el que se concedía el citado título.
En la actualidad, la UNESCO le concedió el título de Ciudad Emblemática de la Cultura de la Paz (en 1999) y, en febrero de 2005, la Organización de las Naciones Unidas otorgó a la Ciudad el título de Sede del Secretariado de la Década del Agua.
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11 de marzo de 2010
“Es muy grave el olvido de la historia o su deformación, porque la realidad siempre se venga del que no cuenta con ella” (Julián Marías)
Hoy es un día muy importante para la provincia de Zaragoza y, por ende, para todo Aragón ya que, tal día como hoy, nacieron Fernando II ‘el Católico’ (1452), Raquel Meller (1888) y Luis Galve (1908) en Sos, Tarazona y Zaragoza, respectivamente. Tres personajes esenciales, cada cual en su faceta profesional, que engrandecieron la imagen histórica de la actualmente denominada como Comunidad Autónoma aragonesa.
Por ello, quiero homenajearles –a través de este artículo– recordando, de manera muy breve, su vida y logros para su persona y, claro está, para orgullo de todos los aragoneses:
FERNANDO II ‘EL CATÓLICO’ (1452-1516)
Hijo de Juan II ‘el Grande’ y de su segunda esposa, Juana Enríquez, nació –por deseo de su madre– en territorio aragonés. Reconocido heredero de la corona aragonesa a la muerte de su medio hermano, Carlos, príncipe de Viana (1461), fue coronado como rey de Aragón en Calatayud, nombrado lugarteniente general de Cataluña (1462) y, en 1468, rey de Sicilia. Ya a la edad de dieciséis años, tuvo amores con una dama llamada Luisa de Estrada, de la que nació su primer hijo, Alfonso de Aragón, el cual llegaría a ser arzobispo de Zaragoza.
Al morir su primo, el infante Alfonso de Castilla (1468), y ser reconocida la infanta Isabel, su prima y medio hermana de Enrique IV de Castilla, como heredera de Castilla, su padre Juan II puso su empeño en conseguir el matrimonio de Fernando con la princesa castellana, que se produjo en octubre de 1469, en Valladolid. Fernando, tras arduas discusiones con la recelosa nobleza castellana, consiguió ser proclamado corregente de Castilla con los mismos derechos que Isabel mediante la Concordia de Segovia (1475).
Además de rey de Aragón (1479-1516), de Castilla (1474-1504) y de Sicilia (1468-1516), también fue rey de Nápoles (1504-1516) y regente de la corona castellana (1507-1516), debido a la enfermedad de su hija Juana, tras la muerte de Felipe el Hermoso.
RAQUEL MELLER (1888-1962)
Su verdadero nombre es Francisca Marqués López. En su pueblo natal, sus padres eran comerciantes modestos y, para aliviar la carga que suponía la educación de la pequeña Francisca, unos amigos costearon sus estudios, para lo que hubo de trasladarse a Tudela. Pero, por desavenencias con una tía suya, superiora de un convento de Montpellier (Francia), se trasladó a Barcelona, donde hizo amistad con una parroquiana, Marta Oliver, artista de variedades muy popular en aquellos años y, por su consejo, aprendió algunas canciones. Gracias a las gestiones e influencia de la Oliver, apareció por primera vez en un escenario ante el público, en febrero de 1907, en el pequeño salón ‘La Gran Peña’, utilizando ya el pseudónimo que la haría famosa. Al poco tiempo, debutó en el ‘Salón Madrid’, de la capital de España. Poco a poco fue depurando su repertorio y cambió el género atrevido de sus primeras apariciones por el que sería definitivamente el triunfo.
Así, a partir de su aparición en el teatro Arnau (Barcelona), congrega en la mugrienta sala a lo más selecto de la sociedad barcelonesa, consiguiendo hacer famosos los estribillos de sus cuplés picarescos y/o sentimentales. Hasta entonces no se cantaban couplets más que en los music-halls de baja estofa pero, al pasar Raquel a la lujosa Sala Imperio, de la Ciudad Condal, consiguió atraer a las mujeres bien, que se deleitaban con sus canciones, acompañadas de sus maridos.
LUIS GALVE (1908-1995)
Inició en su infancia los estudios musicales con la profesora Guadalupe Martínez, comenzando a interpretar con soltura a los cinco años y actuando en conciertos benéficos. Por consejo de Arthur Rubinstein, se traslada a la Residencia de Estudiantes de Madrid, ciudad en cuyo Conservatorio perfecciona estudios, tutelado por José Balsa, hasta los doce años, trasladándose a continuación a París. Allí sigue las enseñanzas del profesor Isidor Philipp, que en 1929 lo presenta en un concierto en la Sala Erard, que lo consagra como un gran pianista. Su sensibilidad y elegancia interpretativa tuvo una especial significación en autores como Scarlatti, Haydn y Mozart, o en los clavecinistas franceses. Por eso, se recuerdan sus magistrales creaciones junto a la Orquesta de Cámara de Berlín, que dirigía Hans von Benda.
A lo largo de su trayectoria musical, recibió las siguientes distinciones: Premio Nacional de Piano (1945), Condecoración de Alfonso X El Sabio (1945), calle en Zaragoza (1964), Homenaje de la Sociedad Filarmónica de Zaragoza (1990), Premio Aragón de las Artes (1990), Premio Nacional de Música del Ministerio (1993), Medalla de Oro de la Fundación Isaac Albéniz (1994) y Homenaje de la ciudad de Zaragoza con una placa en la casa donde nació en la calle Cádiz (1995). Asimismo, es Hijo Predilecto de Zaragoza, Académico de Número de San Luis y Medalla de Oro de Zaragoza, mientras que la sala de conciertos de cámara del nuevo Auditorio-Palacio de Congresos de Zaragoza lleva su nombre.
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10 de marzo de 2010
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