La Generalitat costea el fomento de la insolencia
Ayer comenzó en Cataluña una campaña, puesta en marcha por la Generalitat, para fomentar el uso social de la lengua catalana, bautizada como “Encomana el català” o, para los millones de españoles que sólo hablamos –pobres de nosotros– el castellano, amén de otros idiomas como el inglés o el francés, “Encomiende el catalán”.
Nos encontramos ante una campaña, que se alargará durante toda la legislatura, del todo insolidaria con el resto de ciudadanos visitantes de dicha Comunidad Autónoma y, en concreto, con los españoles, pues pretende evitar el cambio lingüístico de los hispanohablantes o, dicho de otra manera, quieren evitar el cambio dialéctico con gente que no habla catalán. Y es que, según los datos de la Encuesta de usos lingüísticos en Cataluña 2003, el 70,6% de la población cambia de idioma (¡hay que ser descortés!) cuando una persona se le dirige en español. Un porcentaje que, en los últimos años, no sólo se ha mantenido sino que incluso ha aumentado, según revela la Encuesta de usos lingüísticos 2008.
Y, continuando con la encuesta de 2003, los datos indican que el 50,1% de la población tiene el catalán como lengua habitual y el 44,1% el español, aunque un 44,8% sabe hablar catalán correctamente o medianamente bien. Un hecho por el que la Secretaría de Política Lingüística, dependiente del Departamento de la Vicepresidencia, ha impulsado esta nueva operación de fomento del uso social y público del catalán, “dada la situación de desigualdad que existe respecto al español”.
Una maniobra que, como he comentado antes, arrancó ayer con la campaña publicitaria, a difundir por diferentes medios de comunicación (televisiones, radios y prensa), que se alargará durante cuatro semanas hasta el 15 de marzo, y para la que la Generalitat ha destinado nada menos que 229.000 euros.
Resulta bochornoso y lamentable que una Comunidad como la catalana, que atrae un turismo inmenso, realice este tipo de campañas para fomentar la mala educación, hasta ahora sucede todo lo contrario, de sus ciudadanos, y que, encima, les va a costar –para empezar– casi 40 millones de las añoradas (por lo del redondeo) pesetas.
Ahora, los catalanes deben empezar a pensar si su gobierno PSOE-ERC les representa realmente, pues con esta acción les intentan persuadir para hacer de ellos unos ciudadanos intolerantes, insolentes y sectarios. Una inquina contra España, la de socialistas y republicanos catalanes, que no sólo les cuesta perder tiempo en ‘guerras’ inútiles sino que, en estos tiempos de crisis y recesiones, también les cuesta mucho dinero.
Etiquetas: catalán, Cataluña, fomento, Generalitat
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3 comentarios 17 de febrero de 2009





































