En septiembre del año 2000, en la Cumbre del Milenio, los 192 estados miembros de la ONU, se propusieron un reto: lograr un mundo mejor para todos en el año 2015.
Y, para que no quedase todo en una declaración de buenas intenciones, Koffi Annan dijo: “No serán las Naciones Unidas las que alcanzarán los Objetivos del Desarrollo del Milenio. Deben alcanzarse en cada país a través de los esfuerzos conjuntos de los gobiernos y el pueblo”.
Dichos objetivos consisten en erradicar la pobreza extrema y el hambre; lograr la enseñanza primaria universal; promover la igualdad entre géneros y la autonomía de la mujer; reducir la mortalidad de los niños menores de 5 años; mejorar la salud materna; combatir el VIH/Sida, el paludismo y otras enfermedades; garantizar la sostenibilidad del Medio Ambiente; y fomentar una alianza mundial para el desarrollo.
Después de estos días de descanso bloguero tras las elecciones, muy necesarios por la energía invertida durante toda la campaña, quiero regresar con un post colmado de agradecimientos, de felicitaciones, de confianza, de futuro y, cómo no, de esperanza para una tierra que pide nuestro esfuerzo; y nosotros, como zaragozanos, tenemos la obligación de corresponderla con trabajo.
Lo primero de todo, para ir por orden, quiero agradecer a esos 103.190 (+1) vecinos que apostaron por el proyecto del Partido Popular, liderado por Domingo Buesa, que conlleva una seria responsabilidad dentro del nuevo gobierno municipal. Y, claro está, a todas aquellas personas que han trabajado, día tras día, por hacer que nuestras propuestas fueran conocidas y valoradas por los ciudadanos; por ese trabajo que, por silencioso, no deja de ser fundamental para el Partido Popular y para Zaragoza.
También me gustaría felicitar a todos los partidos políticos y a sus miembros electos, ya sean gobierno u oposición, porque ellos han sido agraciados con la sublime labor de trabajar por hacer -de Aragón y todos sus municipios- lugares con mayor bienestar, seguridad y vanguardia. Y, mientras tanto, cabe la seguridad que el resto seguiremos trabajando con la misma voluntad para que así sea.
Por nuestra parte, los populares continuaremos haciendo futuro a través de nuestra fórmula que, como muy bien dijo Alberto Ruiz-Gallardón en el Foro ABC, “no es otra que la que hemos venido llamando centro reformista o centro liberal, y para la que yo propuse hace algún tiempo también la denominación de centro integrador. Da igual cómo se llame, porque en el fondo es todo eso: es reformista, porque parte de la imperfección de la realidad y lucha contra los desequilibrios sociales mediante una política gradualista pero constante que aporta nuevas cotas de progreso; es liberal, porque confía en la capacidad de la sociedad civil para protagonizar ese progreso, y se ocupa de facilitarle los medios sin caer en dirigismos que la desplacen; y es integrador, porque gracias a esas dos actitudes previas diluye las tensiones y convoca a toda la sociedad a trabajar desde un ambiente de respeto mutuo, de diálogo y de concertación, que es el que yo quiero en Madrid y en España”.
Y, para finalizar, tan sólo quisiera pedir tres cosas para las próximas elecciones:
Que las Instituciones trabajen de manera coordinada para que no haya ningún tipo de problema el día electoral, para que todos los ciudadanos sepan donde tienen que votar, para que nadie se vaya a disgusto del colegio electoral sin haber votado por no encontrarse en el listado del Censo. Para facilitar, en definitiva, su derecho a elegir a sus representantes.
Que, en pleno siglo XXI, trabajemos de una vez por todas para agilizar estos procesos electorales utilizando las nuevas tecnologías y, consecuentemente, evitando tener que gastar en ellos (que no invertir) tanto papel.
Que todos los partidos políticos hagamos un esfuerzo mayor (con todo lo que eso conlleva) para demostrar y concienciar a los ciudadanos que su derecho al voto es su mayor activo democrático y la manera de legitimar a sus futuros representantes.
Muchas gracias a todos los que nos habéis apoyado durante este tiempo. Y, para el resto de ciudadanos, tan sólo podemos prometer que nos esforzaremos por hacer que nuestra fórmula de progreso sea garante de confianza.
Tras quince intensos días, esta noche acaba la campaña electoral en todos los municipios y comunidades autónomas de España. Quince días en los que hemos podido recoger las ideas de todos los partidos políticos que, a lo largo del día de mañana (o esa es la teoría), tendremos que analizar y reflexionar para votar lo que -en conciencia- creamos más beneficioso.
Pero las campañas siempre se dividen en dos aspectos: los que aspiran a gobernar (presentando sus propuestas) y los que gobiernan en la actualidad (amparados por su balance de gestión).
En el primer caso nos encontramos los populares, y hablo ya de Zaragoza, deseosos de trabajar por nuestra ciudad y presentando un programa electoral tan ambicioso como realista; mientras, los socialistas han tenido cuatro años para demostrarnos que ellos son los que deben liderar a nuestra ciudad hacia el siglo XXI, hacia ese espacio de bienestar y futuro que tanto ansiamos los zaragozanos.
Durante estos días, he hablado varias veces tanto de nuestro programa electoral como de nuestro proyecto de ciudad para la próxima década, pues no se pueden hacer propuestas para sólo cuatro años, ya que los grandes avances nunca se han podido realizar a corto plazo, y nosotros hemos proyectado una Zaragoza que no sólo se prepare para el futuro, sino que se adelante a él. Y lo mejor es que algún otro partido lo critica, incluso se mofa de él, pero lo cierto es que -mientras se ríen- se han dedicado a copiarlo, lo cual nos alegra porque demuestra que nuestro gran esfuerzo ha merecido la pena y gusta a la sociedad zaragozana.
Pero, en esta ocasión, y antes de terminar la campaña, me gustaría hablar de algunos de los motivos por los que Juan Alberto Belloch, Alcalde y candidato socialista, no debería ser reelegido para gobernarnos. Y paso a enumerarlos:
La primera decisión que adoptó Belloch, como Alcalde de la ciudad, fue subir el Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI) un 46%, algo que le gustó tanto que ya conocemos el resultado en la actualidad; también incrementó las tasas de basuras (73%) y del agua (30%). Utilizando la excusa de inversiones para la Expo, castigó nuestros bolsillos, pero la realidad es que en 2007 dejó de invertir 37 millones de euros en los distritos y los barrios. Lo más grave es que Belloch prometió en campaña que no subiría los impuestos y, claro está, nos mintió;
Durante los cuatro años de gobierno socialista, la vivienda se ha encarecido en Zaragoza más de un 50%. Además, en 2006, Zaragoza fue la capital española donde más subió el precio de los pisos: un 17%. Y, mientras tanto, Belloch responde en sus entrevistas que se fue a un chalet fuera de la ciudad porque en el centro no podía pagarse un piso. Pero, ahora que llegan las elecciones, quiere hacerse muchas fotos en Valdespartera “vendiendo” un proyecto de viviendas protegidas que puso en marcha el Partido Popular;
Belloch dijo que “ganaría la batalla de los atascos”, pero ha sido derrotado claramente. Ahora pretende impedir que los zaragozanos cojan el coche imponiendo su proyecto de tranvía e ideando la peatonalización de las calles del centro de la ciudad. Belloch vino para hacer de Zaragoza un espacio de futuro, algo con lo que siguen engañando en esta campaña, pero la realidad es que tan sólo vemos propuestas del pasado. Y en verdad que lo siento, pero para hacer futuro en esta ciudad, lo primero de todo, hay que saber leer;
Durante esta legislatura, Belloch se ha saltado varias veces la ley y ha vulnerado los derechos de la oposición. El Alcalde ha cedido el control del Ayuntamiento a CHA para garantizarse un mandato cómodo y sin preocupaciones. Los desastres de La Romareda, el tranvía o el Seminario, son frutos de las cesiones de un Alcalde que siempre se ha rendido a las exigencias de los nacionalistas;
Belloch ha incumplido la mayor parte de las promesas que hizo en campaña por todos los barrios de la ciudad. Ha incumplido el 90% de sus promesas en San José y en Delicias, más del 70% en el Centro, el 75% en el Casco Histórico, el 48% en la Margen Izquierda y más de la mitad en Universidad. Eso sí, talando (que no “talante”) es el mejor… mientras los falsos “ecologistas” se quedan en casa viendo la tele y bebiendo un refresco.
Todo esto, y tantas otras cosas que no caben en un post (pero que sí he ido denunciando durante este tiempo en el blog), porque Juan Alberto Belloch ha sido el Alcalde más distante que ha tenido Zaragoza. La ciudad ha estado huérfana porque su Alcalde no ha sabido conectar con sus vecinos. Porque hay que ser serios y honestos con nosotros mismos, y lamentar que la realidad es que a Belloch no le importa lo que sucede en Zaragoza, no siente Zaragoza y ni siquiera vive en Zaragoza. Se ha olvidado de los barrios, se ha olvidado de las personas y se ha olvidado de los asuntos que de verdad importan en el día a día.
“[...] Lidera la lista la diputada socialista catalana Lourdes Muñoz Santamaría, y el aragonés mejor situado en ella es el popular Orlando Suárez, que ocupa el noveno lugar. Muy por detrás, en los puestos 34, 38 y 39, le siguen Domingo Buesa, Gonzalo González y Chesús Yuste. Que el 14% de esta lista tenga denominación de origen aragonesa (con ocho blogs en los 50 primeros puestos) indica que la blogosfera de la Comunidad está siendo especialmente activa en esta campaña, ya que, demográficamente, Aragón representa poco más del 3% de la población española, y su representación en este ranquin es casi cinco veces superior a ese porcentaje [...]“.
Una de las batallas electorales en Zaragoza, de tantas que se plantean durante este tiempo, está resultando ser la creación de una red inalámbrica, mediante una estructura de red en malla (WiFi Mesh), que dé cobertura a toda la ciudad para que los zaragozanos puedan acceder a una Intranet municipal y a Internet.
Desde el Partido Popular, como defendemos en nuestro programa electoral, estamos convencidos que ha llegado la hora de actuar para crear esa red wifi en nuestra ciudad, de forma que todos los vecinos podamos aprovecharnos de las ventajas de Internet a unos precios asequibles, graduales y, finalmente, gratuitos, haciendo posible en Zaragoza no una Milla Digital, sino una verdadera Ciudad Digital.
Esa es una de las diferencias entre el proyecto de los populares y el de los socialistas, el simple hecho de que nosotros queremos que todos los zaragozanos, y no sólo una zona de la ciudad, podamos aprovecharnos de los ilimitados servicios que, hoy en día, nos ofrecen las Tecnologías de la Información y la Comunicación.
Pero, además, nos proponemos desplegar una red inalámbrica ciudadana sin contradicción con el despliegue de las redes de comunicaciones de las compañías privadas de este sector, y respetando la política de negocio que estas compañías puedan tener. Algo que, durante cuatro largos y malempleados años, no ha sabido plantear el gobierno municipal PSOE-CHA. Y no lo decimos nosotros, pues de eso ya se encargó -hace un año- el Ministerio de Industria, Turismo y Comercio que, de manera reiterada, informó al Ayuntamiento que su proyecto resultaba jurídicamente imposible porque pretendía que las redes se mantuvieran “bajo titularidad pública”. Concretamente, el Ministerio basaba sus argumentaciones en el artículo 5 de la Ley 32/2003, de 3 de noviembre, General de Telecomunicaciones, por la que se establece que “la explotación de las redes y la prestación de los servicios de comunicaciones electrónicas se realizará en régimen de libre competencia sin más limitaciones que las establecidas en esta ley y su normativa de desarrollo”.
Siendo serios, resulta del todo incomprensible que nuestro gobierno municipal no haya sabido, durante estos cuatro años de legislatura, que se debe garantizar la no discriminación entre los operadores, así como el mantenimiento de condiciones de competencia efectiva en el sector. Un asunto tan lamentable como ver al señor Gaspar ‘clavar’ -hace pocos días- unas antenitas inalámbricas en Valdespartera, como si nos quisiera decir que sí es posible implantar una red WiFi en Zaragoza…
Sí, si está muy claro que se puede, pero no saltándose la Ley, como hemos visto en este tiempo en diversos asuntos municipales, sino teniendo en cuenta las limitaciones estatales existentes que, cierto es, pienso que deberían revisarse. Y, por cierto, me pregunto dos cosas: ¿qué empresa provee Internet a través de esa red inalámbrica? y ¿se ha hecho concurso público entre los posibles operadores o es tan sólo una pantomima para ganar votos y, tras las elecciones, habrá que ‘arrancarlas’ de allí?…
Sinceramente, no creo que sea mucho pedir el tener unos representantes municipales que sepan hacer las cosasdesde el interés general de los zaragozanos y, no habría ni que decirlo, desde lo jurídicamente posible.
“[...] “Nunca he sentido mi blog como un elemento de rivalidad hacia el resto de compañeros de mi partido o de otros partidos, sino como colaborador -uno más- de una forma distinta, más real y positiva, de hacer política”. Éstas son las palabras de Orlando Suárez referidas a una información que asegura que los socialistas dominan la blogosfera. Parece que en el “top 20″ de los blogs políticos, 12 son del PSOE, pero Suárez no cree en la competencia bloguera entre políticos [...]“.
“[...] Los que sí abundan son los blogs de políticos. Al fin y al cabo, es lo más sencillo, aunque no deje de ser trabajoso. Consiste en mantener un diario cibernético. Hay que ser perseverante y se agradece algo de salero, pero no requiere grandes conocimientos informáticos. Además, resulta atractivo pues no deja de asemejarse a una vuelta a la adolescencia, sólo que ahora no se esconde el cuaderno, sino que se exhibe. En este campo, los socialistas «bloguean» (tradúzcase por golean) a los populares. Arrasan. En http://www.alianzo.com elaboran el ranking de estos blogs y no hay color. Entre los diez primeros, sólo aparecen dos miembros del PP: Gustavo Arístegui (3º) y Orlando Suárez (9º), los demás son correligionarios de ZP, encabezados por Lourdes Muñoz Santamaría y Eduardo Madina [...]“.